Jueves, 26 de Marzo de 2026

El auto de Morosini se hundió rápidamente y los tres cuerpos no tenían los cintos de seguridad puestos

UruguayEl País, Uruguay 7 de septiembre de 2025

El detalle del doble crimen y el suicidio y de la rápida huida que permitió a Andrés Morosini adelantarse al cerco policial y evitar que fuera capturado.

Andrés Morosini se levantó temprano el pasado miércoles. Salió de la ciudad de Mercedes y se dirigió en su auto marca BYD, modelo FO, de color rojo, rumbo a Dolores, a trabajar en la construcción de unas viviendas.

Poco después de llegar al lugar, un paro parcial decretado por el gremio de la construcción detuvo la obra.

Pasadas las nueve de la mañana de ese miércoles, Morosini volvió a subirse a su auto y retornó a Mercedes.

Demoró unos 40 minutos en llegar a la casa de su expareja, Micaela Ramos, ubicada en el barrio Jardines del Hipódromo. El joven se bajó del auto y le pidió a Micaela que le entregara a sus dos hijos.

Morosini no debía estar ahí. A partir del lunes 1º, el joven enfrentaba una medida cautelar de no acercamiento a Micaela. No obstante, Morosini no tenía ninguna restricción judicial con respecto a sus hijos Alfonsina, de dos años, y Francisco, de seis.

La madre consideraba que él era un buen padre y por eso no solicitó a la Justicia la extensión de la medida de no acercamiento hacia sus dos hijos, según supo El País.

Morosini colocó a los dos niños en el asiento trasero y partió. Minutos más tarde, a las 10:10 horas, Micaela Ramos informó a la Policía que su expareja había violado la medida judicial de no acercamiento.

El plan


El auto BYD salió a toda velocidad del barrio Jardines del Hipódromo y tomó la ruta 2 en dirección norte. Enseguida cruzó el puente que divide los departamentos de Soriano y de Río Negro.

Unos 10 minutos después de sacar a los niños de su casa, Morosini llegó al peaje conocido como "Mercedes", en el departamento de Río Negro. Las cámaras de filmación mostraron el BYD rojo en el lugar a las 10:18 horas.

Habían pasado ocho minutos de que a la Policía le llegara el alerta de que Morosini había violado una orden judicial de no acercamiento a Ramos.

A las 10:30 horas, la Policía recibió una nueva información: los niños habían sido raptados por su padre. Como el joven se había intentado ahorcar días antes en un stud, los operadores judiciales y policiales pensaron lo peor.

A partir de ahí se desencadenó un operativo de cierre de rutas que involucró a decenas de efectivos de Soriano, Río Negro y Paysandú y de la Guardia Republicana. "Los tiempos jugaron en nuestra contra. Cuando se realiza la denuncia contra Morosini, él ya estaba fuera de nuestro alcance. Nos llevaba por lo menos media hora de ventaja", dijo a El País uno de los investigadores del caso.

Hacia el arroyo

Después de pasar el peaje, Morosini siguió por la ruta 2 durante unos kilómetros. Luego dobló hacia la derecha por un camino vecinal que está en buen estado. Ese camino, conocido en los mapas como ruta 2 ramal 25, es denominado por los lugareños como "el Ombucito".

Después de ocho kilómetros, el camino vecinal termina en la ruta 25 que va en dirección a Nuevo Berlín. Morosini tomó esa ruta.

Poco después, el auto BYD fue captado por una filmación de una estación de balanza para camiones del Ministerio de Transporte, ubicado en el kilómetro 19 de la ruta 25.

Gracias a esa filmación, los investigadores policiales estimaron que el vehículo había pasado por el lugar a 120 o a 130 kilómetros por hora.

El hombre giró el auto BYD a la derecha y dobló hacia la ruta 20. En la intersección con la ruta 3 se encontraba un cierre de rutas dispuesto por la Policía. Sin embargo, Morosini paró el auto muchos kilómetros antes del control. Lo hizo en el puente ubicado sobre el arroyo "Don Esteban" y la ruta 20.

El prófugo conocía el lugar porque tiempo atrás había trabajado en la construcción de ese puente. También sabía que el arroyo era muy profundo.

Morosini salió de la ruta y entró en un camino de tierra paralelo a la carretera. El auto circuló unas decenas de metros hasta llegar al arroyo. Primero se hundió el motor del BYD porque es el lugar del auto más pesado y luego el agua llenó en minutos el coche donde se encontraba Morosini y los niños. El vehículo se hundió rápidamente, estimaron las fuentes.

Huellas


Durante la búsqueda que duró dos días, efectivos policiales dieron con una filmación de una estancia sobre la ruta 20. Así llegaron hasta la orilla del arroyo "Don Esteban" y les llamó la atención que las huellas de un auto solo iban en dirección hacia el cauce y no retornaban.

En la mañana de este viernes, buzos del Grupo de Buceo (Grubu) de la Armada encontraron el auto a 70 metros de distancia del puente.

La visibilidad era nula y el agua estaba muy fría. Uno de los buzo rompió el vidrio del acompañante y encontró los cuerpos sueltos dentro del auto.

Primero extrajo el cuerpo de la niña, después el del niño y finalmente el de Morosini. Uno a uno fueron subidos a un bote de la Prefectura y entregados a la Policía. Los investigadores esperan que estén los resultados de las autopsias en la próxima semana para poder conocer las condiciones en que se dio el fatal desenlace.













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