El aurinegro sufrió en el primer tiempo frente a Cerro Largo por la novena fecha del Torneo Clausura, pero corrigió en el complemento y se llevó tres puntos claves.
Diego Aguirre reconoció que el planteo inicial de Peñarol no lució e incluso se vio superado ante Cerro Largo. "Buscamos variantes porque no nos sentíamos cómodos", expresó. Ni siquiera el confiar otra vez en el doble "9" lo llevó a desnivelar en ofensiva y optó por volver al origen.
Matías Arezo, de escasa participación, fue reemplazado por Diego García para generar mayor amplitud por banda y retornar al esquema 4-2-3-1 con Silvera como única referencia.
La otra modificación fue el ingreso de Leandro Umpiérrez por Jesús Trindade. El técnico tocó las perillas indicadas y su equipo retornó a su característico dominio. Una de las claves fue la eficacia en la presión alta con Ignacio Sosa rompiendo líneas y Eric Remedi ordenando desde el eje. Y Umpiérrez se lleva un apartado especial porque resultó impredecible para el rival. Incomodó por izquierda y por derecha coronando su actuación con recuperación y asistencia para Jaime Báez. Y Aguirre, que ya lo había elogiado por superar los 30 partidos en Primera, ahora debe decidir si le da la confianza al maragato desde el arranque o no. Todo está por verse, pero esta vez Peñarol se vio limitado jugando con tres volantes y dos delanteros.
¿Se termina el doble 9 pensando en el cruce ante Danubio? El entrenador ya reconoció a nivel público que puede ser una variante táctica para cuando el equipo lo necesite, pero que no puede asegurar que haya llegado para quedarse. Y ahora parece menos probable que suceda.