La propuesta está ubicada en un entorno privilegiado y tranquilo, a 15 minutos del área metropolitana, y tiene un compromiso innegociable con el cuidado del ambiente.
Vivir la calma del campo, pero a pocos minutos de la ciudad. Grupo Laguna convirtió este sueño en realidad con su nuevo proyecto Laguna del Cisne, una reserva de chacras que combina laguna, flora, fauna y bienestar. Ubicado en Marindia, Canelones, sobre una laguna natural que baña sus costas, el desarrollo responde a una tendencia cada vez más fuerte en Uruguay y el mundo: el interés por residencias rurales cercanas al área metropolitana.
La propuesta está formada por la Reserva Natural de 36 hectáreas y 72 chacras de entre 30.000 y 40.000 metros cuadrados, en un terreno de 500 hectáreas. Para el desarrollador y representante de los inversionistas, Pablo Bidegain, fue "amor a primera vista". "Me enamoré de la impactante laguna azul, de los añejos cipreses calvos, y me asombró que un lugar tan virgen y lindo estuviera tan cerca de Montevideo. ¡A 15 minutos!", expresó. Nacido en un pequeño pueblo del interior, Laguna del Cisne le recuerda la tranquilidad y la paz de su infancia. "Es un camino de regreso", agregó. Este entorno privilegiado, formado de manera natural hace más de medio siglo, abastece de agua a toda Costa de Oro; por esa razón, desde el inicio Grupo Laguna tuvo claro su intención de cuidar el ambiente y preservar el ecosistema. Trabajaron con un equipo de técnicos ambientales para el fraccionamiento de los terrenos y la propuesta cumple con todas las normas que exigen las autoridades nacionales y departamentales.
"Mucha gente entraba al lugar a pescar y tiraba basura y demás, así que lo primero fue limpiarlo. Y lo hicimos a pulmón, no con plata. Salíamos a caminar y juntábamos 60 o 70 botellas de plástico cada vez", contó el desarrollador. Otro punto clave dijo fue intervenir lo menos posible en la vida de los animales, la laguna y la naturaleza.
Más que un emprendimiento inmobiliario, este proyecto busca crear una comunidad de personas comprometidas con el entorno y con la crianza de sus hijos en contacto con "caballos, deportes, animales y tardes de juegos interminables". "No voy a vender por precio, sino por afinidad con la naturaleza. Quiero que venga gente que cuide, que no cace, que no deprede, que valore lo que tenemos en este paraíso. Lo importante es que sea gente buena, que cuide la naturaleza y viva en paz y armonía", subrayó.
Un punto medio perfecto
De acuerdo a Bidegain, la principal motivación para quienes llegan al lugar es la naturaleza, el paisaje y la cercanía con Montevideo. Estudios a nivel global muestran que la búsqueda de viviendas en entornos naturales se incrementó de forma notoria tras la pandemia, impulsada por nuevas formas de trabajo, cambios en las preferencias habitacionales y una revalorización del paisaje rural como lugar para vivir y ver crecer a los hijos.
Este fenómeno no ha mermado; por el contrario, se ha convertido en un cambio estructural en los patrones de residencia, especialmente en zonas con buena conectividad, servicios próximos y calidad ambiental. Hoy, Laguna del Cisne permite que profesionales y emprendedores vivan fuera de la ciudad sin perder vínculos laborales ni oportunidades de desarrollo.
"La gente quiere irse de las ciudades, pero no puede desprenderse del trabajo. Este lugar permite eso: estar cerca y lejos al mismo tiempo", explicó Bidegain y añadió que sus cinco hijos, por ejemplo, juegan deportes los fines de semana en Montevideo y vivir en este lugar les permite hacer toda la logística sin alejarse. "Es un punto medio perfecto", sostuvo. El objetivo de Grupo Laguna es ofrecer a las familias un entorno de naturaleza, seguridad y bienestar sin perder la cercanía con la capital y el resto de la Costa de Oro. El equipo cree en un modelo de crecimiento responsable y en un proyecto que cuida el ambiente, pone en valor el paisaje, fortalece la integración con la comunidad y aporta al desarrollo local.
El valor también está en los servicios. Hay cancha de fútbol 11 y 7, fútbol 5 sintética, pádel y bochas; piscina y solarium; zona de caballos y ensille, de árboles frutales y huerta comunitaria; barbacoa con parrilla cerrada y al aire libre; bodega; comedor; microcine; sala de juegos; mini gimnasio y espacio de cowork.
"Mi corazón está puesto ahí", añadió Bidegain y contó que ha donado un montón de elementos significativos para uso de la comunidad: "En el microcine están las butacas del cine de Sarandí Grande, donde veía las películas de Palito Ortega cuando era niño, y uno de los futbolitos era del Club 12 de Octubre, donde jugaba de chico".
Compromiso real con el cuidado del ambiente
La cuestión del cuidado del ambiente no es solo palabras. El desarrollador destacó que "dada la fragilidad y relevancia del lugar donde se emplaza el fraccionamiento, el equipo multidisciplinario del proyecto elaboró documentos que fortalecen la política ambiental de la empresa y dan respaldo técnico a la propuesta". Estos documentos son: Caracterización ambiental, Reglamento ambiental, Plan de gestión ambiental de obras y Listado de especies nativas y exóticas.
Además, mencionó que la Dirección Nacional de Catastro, del Ministerio de Economía y Finanzas, envió el proyecto al Ministerio de Ambiente "algo que no suele pasar en un fraccionamiento rural", donde fue estudiado por la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental, que luego dio el visto bueno sin observaciones. Según Bidegain, la propuesta cuenta con apoyo tanto de vecinos como de comerciantes de la zona y, pese a que ha generado reparos en pequeños grupos de vecinos, no lo ven como un problema. "Al contrario, trabajar en territorios donde existe gran participación y compromiso siempre representa una fortaleza, y hacerlo desde una empresa con una política ambiental sólida garantiza procesos robustos y objetivos compartidos", aseguró y agregó que este involucramiento implica también un compromiso de mejora continua.
"Los estudios del Centro Universitario Regional Este muestran que la situación actual de la Laguna del Cisne es preocupante. Por eso, apostamos a que el diálogo, la construcción colectiva y el trabajo conjunto con autoridades y organizaciones vecinales nos permitan avanzar hacia la restauración y, poco a poco, revertir esta problemática ambiental que nos interpela a todos", concluyó.
Un legado con propósito local
Para Bidegain, Laguna del Cisne "es uno de los lugares más lindos del mundo; todo está muy cuidado y hecho con mucho cariño, y eso se nota". El proyecto está prácticamente terminado, pero continúan con la mejora de los espacios comunes: "Estamos concretando los últimos detalles de infraestructura y las chacras están aprobadas. Seguiremos mejorando la chacra donde se concentran los servicios para la comunidad, atentos a las demandas de los nuevos vecinos. Yo vendré a vivir acá con mi familia y me comprometo a seguir haciendo cosas por este lugar hasta el día en que me muera", afirmó.
Las chacras están a la venta y han vendido 10 lotes en menos de un mes. "Nos quedan muchas más, pero es realmente único que un proyecto se desarrolle tan rápidamente", resaltó y reiteró su compromiso con incorporar personas a esta nueva comunidad rural que compartan el propósito de cuidar el ambiente y ser buenos vecinos. Además, señaló que el proyecto busca generar empleo y fortalecer la economía local, priorizando el trabajo para personas de la zona: "La idea es que todos trabajemos en equipo, en paz y armonía. Constructores, jardineros, empleadas domésticas, proveedores, todos aportan y todos trabajamos en pie de igualdad. Lo importante es que este lugar también signifique trabajo para Marindia".
Para el desarrollador y promotor de este espacio, la propuesta también es una forma de dejar un legado familiar y ambiental. "Quiero dejar esto para mis hijos y también aportar a Uruguay un modelo de vida diferente. Creo que se lo debía al país. Faltaban lugares así, de chacras cerca de la ciudad, no todo tan pegado", finalizó.
Desarrollado por Grupo Laguna, empresa con experiencia en proyectos similares en Rocha y Maldonado, Laguna del Cisne se integra a una serie de iniciativas rurales y urbanas que la compañía impulsa en Costa de Oro, una región que atraviesa un proceso de crecimiento dinámico y sostenido. Grupo Laguna desarrolla propuestas de alta calidad territorial, guiadas por una sólida política ambiental y un firme compromiso con el entorno.