Martes, 17 de Marzo de 2026

‘Sin Abelardo hasta Fajardo’

ColombiaEl Tiempo, Colombia 10 de diciembre de 2025


Carlos Enrique Cavelier
Es una valiosa observación de Vicky Dávila, que le ha valido duras y encendidas controversias con de la Espriella por su cercanía a Saab y a Murcia entre otros; además de la intención de este último de "destripar" a la izquierda, expresión que va más allá de la de Fernando Londoño sobre "hacer trizas la paz"


Carlos Enrique Cavelier
Es una valiosa observación de Vicky Dávila, que le ha valido duras y encendidas controversias con de la Espriella por su cercanía a Saab y a Murcia entre otros; además de la intención de este último de "destripar" a la izquierda, expresión que va más allá de la de Fernando Londoño sobre "hacer trizas la paz". El "destripar" nos evoca de nuevo La Violencia, ¡a estas alturas de la vida de nuestra república! ¿Qué resultados nos trajo el "hacer trizas la paz"? Más odio, más confrontación, más muertos. Lejos del horizonte deseado por la gran mayoría de los colombianos. Es posible que se concrete su deseo de "unidos derrotaremos a Iván Cepeda". Pero será una empresa hercúlanea convencer a treinta candidatos que oscilan entre 0,5% y 1,5%, con egos desmedidos aunque con trayectorias públicas y privadas muy valiosas. Claro, buena parte de la responsabilidad recae en ellos. Mientras tanto, Uribe la contradice con "desde Abelardo hasta Fajardo", aunque ha sido más que amable y condescendiente con este último. Más allá de las críticas válidas de Vicky Dávila al candidato de la ultraderecha, según las encuestas de Invamer y otras de esta semana, el único que le gana al temperamento pausado y sereno de Iván Cepeda es Sergio Fajardo. Es bien sabido que la política se mueve por sentimientos y pocas veces por razonamientos; por ello los seguidores del autodenominado Bukele colombiano muestran poca reflexión y añoran el 2002. Pero apuestan todo al caballo que asegura el segundo puesto en esta carrera. Curioso planteamiento de la extrema derecha; creería yo que con su dinero no harían lo mismo. ¿Por qué lo hacen con el país? Ese sentimiento tiene poco sentido político para quienes detestan la izquierda como lo hacen; por más apoyo que le den a su candidato, el resultado de 60-36% favorable a Iván Cepeda en segunda vuelta se puede cantar desde hoy. Tenía razón García Márquez cuando afirmaba que los partidarios políticos en Colombia se comportan como hinchas de fútbol: "Yo nací del Nacional y aquí me quedo". Incluso el fútbol conserva cierta racionalidad cuando un equipo juega mal; hay que recordar el Monumental de pie aplaudiendo a Colombia tras el 5-0 en el 93. Si el centro y la derecha quieren volver al poder, no les queda más que reflexionar sobre cómo unirse alrededor del candidato con mayores posibilidades de lograr la alternancia con Petro: una. alternancia legítima y sana para el país, que permita contrastar crecimiento y equidad. Por otro lado, Claudia Lopez queda bailando aparentemente sola entre el centro y la izquierda, no es de ignorar. Por último, conviene resaltar una frase de León Valencia: gane quien gane, lo mejor para Colombia sería una segunda vuelta entre Cepeda y Fajardo; ello permitiría una menor polarización y muchos más acuerdos nacionales, como los planteados por Cepeda en el documento que circuló como posible programa. Reitero: Colombia no necesita más odio; necesita otro Sitges. Y, como ha enfatizado una y mil veces el profesor Fernando Cepeda, Colombia funciona mucho mejor en consenso.
carloscavelier@gmail.com
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