Cómo los videojuegos se han convertido en apetecidas franquicias
"Fallout", que acaba de estrenar su segundo ciclo en Prime Video, es parte de una oleada de exitosos proyectos que han robustecido las adaptaciones de este material en el último lustro.
Hace una década, las adaptaciones de videojuegos en Hollywood no solo eran escasas, sino que en su gran mayoría parecían condenadas al fracaso de crítica y audiencia. "Eran vistas como experimentos aislados y no parte de una tendencia sostenible", comenta Ivan Vitório, senior insights manager de Parrot Analytics, compañía que estudia el consumo en streaming . "El punto de inflexión vino en 2020, cuando la demanda de la audiencia por contenidos basados en videojuegos aumentó en un 52% en comparación con 2019".
Según un reporte de Parrot Analytics, los videojuegos son hoy la propiedad intelectual más demandada para adaptaciones después de los libros y cómics. Este tipo de producciones han dejado de ser de nicho para convertirse en una "fuerza dominante en la cultura mainstream ", según el informe.
Según Vitório, el surgimiento en 2020 coincidió con el estreno de superproducciones como "The Witcher" en Netflix -que técnicamente está basada en novelas, pero que fueron primero popularizadas por videojuegos- y películas como "Sonic", las que "probaron que este tipo de material podía resonar con audiencias transversales. Desde ese momento, la demanda ha continuado creciendo en forma sostenida y consistente, apoyada por una nueva ola de adaptaciones premium como 'Arcane', 'The Last of Us', 'Super Mario Bros: La película', 'Halo' y 'Fallout'", agrega el ejecutivo.
Vitório comenta que el aumento en los últimos cinco años se debe a una combinación de factores. "El más importante fue la prueba de viabilidad creativa y comercial. Series como 'The Last of Us' y 'Fallout' demostraron que los videojuegos pueden ser adaptados con alto nivel de producción, y captar interés a nivel global. Al mismo tiempo, el panorama del streaming jugó un rol clave. Las plataformas empezaron a buscar propiedades intelectuales que puedan sostener franquicias, algo para lo que los videojuegos están diseñados de forma natural. Así que estas adaptaciones son oportunidades estratégicas", explica.
"Fallout", que acaba de estrenar su segunda temporada en Prime Video, es un buen ejemplo de una adaptación exitosa. Su primer ciclo fue visto por 65 millones en sus primeras dos semanas en la plataforma cuando debutó en 2024. Otra es "The Last of Us", que se calcula ha atraído alrededor de 90 millones de espectadores. Ambas series, además, fueron nominadas para múltiples premios y lograron convocar a una audiencia más transversal, especialmente femenina, que conforma más del 40% de ella (tradicionalmente las adaptaciones de videojuegos tienen una audiencia en un 75% masculina y joven, según Parrot Analytics).
Pero la relación es simbiótica. Un estudio de otra compañía, Ampere Analysis, determinó que estas series de televisión han también atraído espectadores a los videojuegos en los que se basan, Por ejemplo, el estreno de "Fallout" aumentó los jugadores activos mensuales de la franquicia en un 490%, y "The Last of Us" llevó más de cuatro millones de nuevos jugadores al título.
Una fortaleza de estas adaptaciones es que son globales por diseño. "En América Latina, las adaptaciones que funcionan mejor son aquellas que combinan premisas de alto concepto con una accesibilidad narrativa clara. Los títulos más potentes no dependen mucho de conocimiento anterior del juego, sino que funcionan como historias propias", comenta el ejecutivo.
Actualmente hay una serie de producciones en desarrollo basadas en videojuegos, entre ellos "Tomb Raider", que será protagonizada por Sophie Turner para Prime Video, "Assassin's Creed" en Netflix y "Far Cry" para Disney+. Además, en 2026 y 2027 vienen varios estrenos cinematográficos, incluyendo la secuela de "Super Mario Bros", "Mortal Kombat", "Street Fighter" y "La leyenda de Zelda".
"Ampliar la audiencia es indispensable para que una adaptación se convierta en una franquicia a largo plazo, y no solo un éxito de nicho", postula Vitório. "Expandirse más allá de los jugadores de base es lo que permite que existan múltiples temporadas y mayor impacto cultural. 'The Last of Us' es un fuerte ejemplo de cómo esto se puede lograr. No es una serie estructurada alrededor de las mecánicas del juego, sino en base a los personajes y temas como el duelo y la protección, que son universales. El contexto apocalíptico es un contexto, no la principal atracción. Al priorizar una perspectiva emocional y las relaciones entre personajes, la serie eliminó la barrera para quienes no conocían el juego y ayudó a atraer a una audiencia más transversal".