Patricio Jara rescata la crónica de la endemoniada de Santiago
El escritor reedita el libro que en 2010 le dedicó al exorcismo de Carmen Marín, en 1857, un caso histórico que sacó a la luz las tensiones del momento entre ciencia y religión.
"!Bribón¡ No sabes con quién te estás metiendo", le gritaba el presbítero José Raimundo Zisternas, pero la verdad es que él tampoco lo sabía realmente. Frente a él estaba una joven de 18 años que sufría extraños ataques, que incluían desde violentas convulsiones hasta hablar en lenguas. Después de muchos intentos con la medicina tradicional, el sacerdote le hizo caso a sus sospechas y practicó el tratamiento que tenía a mano: un exorcismo. Corría 1857 y el caso de la muchacha Carmen Marín se convirtió en el comidillo del Santiago de la época y, a la vez, en un hito para cristalizar un momento histórico: ahí estaba el choque entre la religión y la ciencia que sacaba chispas en el siglo XIX.
El caso tiene tintes de leyenda y con los años ha inspirado una serie de obras, desde la novela de Braulio Arenas "La endemoniada de Santiago" (1969), hasta un estudio del psiquiatra Armando Roa, "Demonio y psiquiatría" (1974), e incluso una teleserie que emitió TVN en 2015, "La poseída". Pero los hechos son reales, fueron profusamente narrados en el momento en que sucedieron y de eso se dio cuenta el escritor Patricio Jara, cuando hace 16 años quiso escribir una novela sobre el episodio de Carmen Marín: "Me interesaba mucho el caso y le dediqué casi un año investigando. Pero definitivamente el relato del exorcista es insuperable", cuenta.
En 2010 Jara publicó el libro "La endemoniada de Santiago", un volumen en que él prácticamente opera como editor: reprodujo íntegro el informe que escribió el presbítero José Raimundo Zisternas sobre el exorcismo que le practicó a Carmen Marín, acompañado de una serie de textos de médicos que intentaron darle un diagnóstico y un tratamiento a la joven. También sumó una serie de notas de prensa que abordaban el caso.
Cuando cae la noche
"La historia de Carmen Marín puede leerse como una representación del Santiago de mediados del siglo 19 (...) Es el primer texto en brindarnos una de las crónicas más aterradoras que recuerde la historia de Chile", escribe Jara en un prólogo que actualizó para la reedición que acaba de lanzar Alfaguara de "La endemoniada de Santiago" ($16.000). Según cuenta el escritor -autor de novelas como "Prat", "Tragar el sol" o "Piloto Pardo"-, la primera edición se agotó bastante rápido y luego despareció. "Es un libro que la gente lo busca harto y no está. Mi intento fue darle el valor y el crédito necesario a la crónica de Zisternas. Sobre todo, porque una de las cosas que más costó fue saber quién diablos era Zisternas y todo lo que había hecho. En algunas partes todavía se sigue atribuyendo la autoría del libro a mí, pero evidentemente no es así", dice.
Lo que hizo Zisternas, tal como queda claro en el libro de Jara, fue intentar comprender por todos los medios lo que le pasaba a Carmen Marín. La joven empezó con sus ataques mientras estaba internada en un colegio de monjas, explicando que era el diablo quien la impulsaba. El sacerdote pidió la ayuda de varios médicos y, de hecho, el caso se menciona como el que impulsó la psiquiatría en Chile. Pero el diagnóstico de histeria no ayudaba. Según Zisternas, que la siguió por seis días, la joven entraba en un trance, en que supuestamente entendía francés, inglés y latín; decía palabras vulgares, se azotaba la cabeza con rabia, reconocía cruces escondidas y adquiría una fuerza inusual. Al final, lo que la calmaba era escuchar la lectura de la Biblia.
Como cuenta Jara, el caso de la endemoniada tuvo como telón de fondo la tensión entre conservadores y liberales, o bien entre religión y ciencia. Y si lo inexplicable se impuso en ese momento, hoy también continúa imponiéndose. "Lo que podía ser algo endemoniado en ese momento, de algún modo hoy sigue moviéndonos el piso, en este tiempo de tantas realidades paralelas. Creo que cuando cae la noche y uno está puertas adentro, siempre termina enfrentado a la oscuridad y esa hebra de lo misterioso, de lo que no se sabe, siempre está retumbando en el libro más allá de los miles de teléfonos inteligentes que tenemos", sostiene Patricio Jara.