Sábado, 10 de Enero de 2026

Las rutas de la seda

UruguayEl País, Uruguay 10 de enero de 2026

Las rutas comerciales han sido esenciales en la formación de civilizaciones e imperios.

Escribir una historia mundial en tan solo quinientas páginas es un desafío fenomenal. No obstante, Peter Frankopan, se lanza en su obra "The Silk Roads" publicada en 2017 y propone una perspectiva innovadora al analizar el desarrollo global desde el intercambio de bienes e ideas. Esta mirada alternativa permite profundizar la comprensión de cómo el flujo de conocimientos y deseos ha moldeado la humanidad. Frankopan sostiene que las rutas comerciales, han sido esenciales en la formación de civilizaciones e imperios. A lo largo de su narrativa, descubrimientos, fronteras, invasiones, guerras y conquistas se entrelazan desafiando las interpretaciones tradicionales del pasado. El autor pone especial énfasis en el renovado protagonismo de Oriente y el resurgimiento de China como potencia industrial, comercial y militar.

En su prólogo recuerda que de pequeño, la pared de su dormitorio estaba dominada por un gran "mapamundi" que estudiaba con detenimiento y donde su centro era la zona del mar Caspio, Persia, Jerusalén. De forma implícita critica la enseñanza formal centrada en la Europa, occidental y cristiana y Norteamérica, aparte de un previo y breve pantallazo greco-romano.

Por lo tanto Francopan invita al lector a observar el mundo desde una óptica alternativa, cuestionando las visiones establecidas. Desplaza el centro de gravedad desde Europa hacia los orígenes de las rutas en China, expandiéndolo hacia el Mediterráneo y muestra cómo bienes y conocimientos se diseminaron por Europa.

La obra recorre una diversidad de lugares fundamentales como Xinjiang, Abadan, Basra, Batavia, Baku, Roma, Bushihr, Bósforo, Tabriz, Constantinopla, luego Estambul, Isfahan, Teherán, Marmara, Kandahar, Malaca, además de ciudades como Londres, Moscú, Sevilla, Lisboa, Berlín, París y Washington. Esta amplitud geográfica refleja que el libro no solo reinterpreta la historia, sino que redefine el eje de la narrativa mundial, trasladando el foco desde Europa hacia las rutas originarias en China y modificando la geografía de los relatos históricos, así como la jerarquía de acontecimientos y protagonistas.

Por estos caminos circularon productos como la seda, el té y la porcelana, junto a inventos trascendentales como el "0" en matemáticas; la pólvora y la brújula que impulsaron el deseo de conquista y el surgimiento de nuevos imperios. Los capítulos exploran el comercio de esclavos, de las pieles, del oro, de la plata, del petróleo.

No solo circularon bienes materiales, sino también religiones que se confrontan, ideologías, ejércitos y epidemias, que transformaron profundamente las sociedades. El autor destaca que el análisis de estos flujos de bienes y conocimientos permite entender mejor las interdependencias entre civilizaciones y el impacto duradero del comercio en la configuración de culturas y sociedades. Así, el comercio y el tránsito por las rutas de la seda se convierten en hilos conductores capaces de explicar profundas transformaciones a lo largo del tiempo.

El título del libro funciona como una poderosa metáfora para describir los trayectos que conectan regiones en busca de fortuna, refugio ante persecuciones religiosas, exilios o deportaciones impuestas por gobernantes. Para muchos estas rutas se transformaron en un modo de vida: jinetes sobre caballos y camellos guiando caravanas por tierra y desiertos, marinos atravesando mares. En la actualidad, China impulsa la construcción de un tren de alta velocidad para que sea un cinturón que conecte a China a través de los territorios de Uzbekistán, Tayikistán, Kirguistán, Kazakstán (antes parte del inmenso imperio soviético) hasta Estambul. Y posiblemente hasta Belgrado y Viena, perpetuando por tierra el legado de la interconexión.

Frankopan destaca el papel de los mongoles en el desarrollo posterior de China, Rusia e India. En Rusia, el dominio mongol transformó las estructuras políticas y sociales, facilitando la centralización del poder. Iván III, Gran Príncipe de Moscú y padre de Iván IV El Terrible (*) seguía siendo vasallo del Gran Kan y le pagaba tributo (Yarlyk). Dejó de hacerlo recién en1480.

En China, la dinastía Yuan promovió intercambios culturales y comerciales inéditos entre Oriente y Occidente. En India, las incursiones mongolas modificaron el escenario político, permitiendo el surgimiento de nuevas dinastías y redes comerciales.

En tiempos recientes, Frankopan analiza la Segunda Guerra Mundial enfocándose en unos pocos aspectos principales. Primero, la invasión de Hitler a la Unión Soviética, cuyo objetivo era asegurar las tierras fértiles de Ucrania, obtener el "lebensraum" y conquistar los campos petrolíferos a este, vitales para la expansión industrial y militar alemana. Segundo, la lucha diplomática por el control del petróleo que llevó a la invasión de Persia por parte de Gran Bretaña y la URSS, privando a Alemania de ese recurso esencial. Las consecuencias de estas acciones aún se perciben en la hostilidad de Irán hacia Occidente, producto de una época en que GB se abasteció del petróleo persa pagando sumas mínimas. Su control fue determinante en el esfuerzo bélico aliado, terminando con la derrota de Rommel en El Alamein impidiendo la toma del canal de Suez. Frankopan resalta en la derrota alemana, la incapacidad de reponer bajas, sufridas en el frente ruso y la falta de combustible. Factores decisivos en la caída nazi.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial y con Gran Bretaña debilitada y endeudada, el país no estaba dispuesto a negociar una reducción de sus elevados ingresos provenientes de sus inversiones en Irán, fuente de su sustento tras la pérdida de la India. Recurrió a todas las maniobras diplomáticas posibles, y finalmente con la ayuda de la CIA, forzó el cambio de gobierno en 1953, derrocando a Mossadegh, el líder (que nacionalizo el petróleo) y colocó al hijo del Sha en el poder. Este comportamiento exacerbó la actitud de las poblaciones de Medio Oriente, lo cual derivó en mayor inestabilidad. Culmino, dos años después, con la nacionalización del canal de Suez por Nasser, el carismático presidente egipcio.

El libro vale la pena.

(*) Incorrecta traducción del ruso que debe ser, El Temido.





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