¿Coincidencia?
"Mijito, el diadiísta que escribió el otro día sobre la coincidencia de encontrarse dos columnistas de esta sección de 'El Mercurio' en la iglesia, ¿se refería a ti?", espeta tía Waverly a comienzos de esta semana
"Mijito, el diadiísta que escribió el otro día sobre la coincidencia de encontrarse dos columnistas de esta sección de 'El Mercurio' en la iglesia, ¿se refería a ti?", espeta tía Waverly a comienzos de esta semana. "No lo sé, querida tía. Solemos mantener el secreto entre nosotros, y varios no nos hemos visto nunca. Así es que no podría decirle. Yo fui a misa varias veces la semana pasada, pero, que recuerde, no vi a ninguno de los que conozco, que no son todos". "No te creo, mijito, no te creo nada".
Trato de convencerla hasta con argumentos del derecho internacional, y fracaso. Dice que somos una especie de servicio secreto, pero no de inteligencia, sino coludidos para escribir tonterías. "Yo no sé cómo el editor les aguanta tanta lesera, mijito. Lo que es yo, los habría intervenido con la Fuerza Delta hace rato". No deja de causarme gracia esta última afirmación...
"Querida tía, nuestra misión es pública y notoria: alivianar esta página y generar en lo posible una mueca de alegría en los lectores cuando lleguen al final. Si eso es una lesera, bueno, no estamos de acuerdo". Y me lanza: "!Leseras, mijito, puras leseras¡ !Tú, Rodericus, Rigoter, ese Spleen que aparece de vez en cuando, puras leseras¡ La única que escribe cosas cuerdas es Anastasia, que de seguro es mujer. !Vaya si no¡".
Ya no sé qué más agregar... Ha sido una semana difícil, en la que me he cuestionado muy seriamente mi soberanía y nacionalidad mercurial. Veremos cómo evoluciono.