Martes, 13 de Enero de 2026

Resiliencia de liceos Bicentenario

ChileEl Mercurio, Chile 12 de enero de 2026

Al menos dos estudios con metodologías serias, uno realizado para la Dirección de Presupuestos por el Centro de Sistemas Públicos de la Universidad de Chile y otro publicado en el libro "Reprobado", de Libertad y Desarrollo, muestran que los estudiantes de los liceos Bicentenario exhiben ventajas académicas significativas

Al menos dos estudios con metodologías serias, uno realizado para la Dirección de Presupuestos por el Centro de Sistemas Públicos de la Universidad de Chile y otro publicado en el libro "Reprobado", de Libertad y Desarrollo, muestran que los estudiantes de los liceos Bicentenario exhiben ventajas académicas significativas. En la última PAES, esos antecedentes se ven claramente plasmados: son 29 los Bicentenario que se posicionan en los primeros 50 lugares entre los planteles estatales de mejor desempeño. Por supuesto, esto no significa que no presenten debilidades con las que tengan que lidiar para consolidarse en el futuro.
Las grandes reformas institucionales, que han sido fuente de arduo debate en la última década en Chile, rara vez logran producir cambios relevantes en los desempeños educativos de los países. Ello, porque generalmente no afectan lo que suele llamarse el núcleo pedagógico, esa interacción entre alumnos, profesores y contenidos que es clave para impactar los aprendizajes y convivencia escolares. El programa Bicentenario, iniciado en la primera administración del expresidente Piñera, precisamente se concentra en influir en ese núcleo. Lo hace con orientaciones muy específicas y apoyos básicos, y confía en los equipos directivos para que hagan buen provecho de ellos. Además, los retroalimenta en el tiempo y los invita a trabajar en red para compartir aprendizajes y potenciar su labor. Asimismo, funciona con altas expectativas respecto de lo que pueden lograr sus alumnos. Es una "intervención" de bajo costo y el sello Bicentenario suele ser motivo de orgullo para toda la comunidad educativa.
Durante el actual gobierno este programa se ha debilitado. Las señales han sido confusas. En un primer momento se quería terminar con la iniciativa, luego hubo un cambio con el actual ministro de Educación e incluso se crearon nuevos establecimientos Bicentenario. Pero el apoyo al programa, a pesar de que los recursos que demanda son modestos, se ha debilitado y los directores se sienten menos acompañados que en el pasado. Al mismo tiempo, a varios de los establecimientos que han ingresado al programa no se les exigen, en rigor, los estándares asociados, lesionando su carácter. A pesar de ello y como lo muestran los resultados de la PAES, los liceos exhiben una resiliencia relevante, evidencia de que se ha producido en esas experiencias un cambio cultural que constituye un refuerzo efectivo de la educación estatal.
El próximo gobierno debiera revertir esa falta de apoyo y consolidar esta iniciativa, abordando, por cierto, sus debilidades. Entre ellas, cabe destacar que no parecen estar sirviendo de "magneto" para que otros establecimientos estatales sigan el camino que se desprende de este programa. Quizás ello sea la consecuencia de que, a pesar de sus resultados, siguen siendo resistidos por algunos sectores, como demuestra la evidencia reciente. Sin embargo, siendo tan escasas las buenas experiencias en la educación estatal, es indispensable seguir potenciando esta iniciativa y utilizarla como ejemplo de avance para otras escuelas y liceos públicos.
El próximo gobierno debiera revertir la falta de apoyo que ha sufrido este programa.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela