La Nación, Costa Rica
17 de enero de 2026
Miles de turistas, costarricenses y extranjeros, atestaron el centro de Santa Cruz.
El 14 de enero de 1976, al disparo de 24 bombetas de triple trueno, iniciaron las tradicionales fiestas en Santa Cruz de Guanacaste.
"La más acogedora ciudad guanacasteca, cabecera del cantón que cuenta con el mayor número de centros turísticos del país, entró en toda la plenitud de su alegría y desde ese momento, hasta el próximo domingo, la palabra trabajo quedó proscrita, para dar paso a la diversión y deleitarse en la fiesta brava", describió La Nación.
En otros tiempos, en horas de la tarde del primer día, todavía entraban las carretas cargadas de santacruceños procedentes de la costa, pero ahora, con las carreteras de las que dispone la zona, desde temprana hora se hicieron los traslados en autobús y, poco después, la ciudad estaba atestada de turistas, tanto ticos como extranjeros.
Un hato compuesto de 85 toros bravos, seleccionados en la Hacienda La Pinta, de los hermanos Vallejos, quedó a disposición de los mejores montadores guanacastecos.
Existió la tradición de colocar una banda o cimarrona adelante de un grupo de sabaneros, quienes los resguardaban, y tras la música se arreaban los toros que iban dentro de un círculo de jinetes para evitar su fuga. En cierto momento, el toro rompía ese círculo y corría por las calles del pueblo.
La costumbre terminó cuando años antes, un toro corrió en dirección a los músicos y embistió al bombista, lo elevó por los aires y provocó su muerte.
Para darle mayor sabor guanacasteco a las fiestas, se instalaron más de una docena de marimbas a lo largo de la calle principal de Santa Cruz.
La curiosidad: Música en El Palenque
El centro turístico El Palenque de Ojo de Agua invita a la música en vivo durante la tarde y noche del domingo.