Bonita Johana ganó el clásico, sigue invicta y su futuro luce muy prometedor
¿Nació una estrella en Maroñas? aún es temprano para decirlo, pero al defensora del Hs. Cuatro Cabezas va en el cámino correcto.
Hay muchas cosas lindas de ver para los que amamos el turf, y una de ellas es ver forjarse estrellas, y eso es lo que vimos ayer en Maroñas en el clásico C. Sáenz De Zumarán y R. Z. Arocena.
Bonita Johana llegaba a la cita con tres victorias en tres intentos y además con una progresión carrera tras carrera. Muy bien llevada por su entrenador Facundo Santesteban, la hija de John F. Kennedy enfrentaba el primer gran examen de su campaña. Y si bien perder no era una tragedia, ganar sí le abría un futuro prometedor. Y lo hizo. Ganó muy bien y eso aún le suma más prestigio.
No era una carrera sencilla, porque si bien corrían solo cinco yeguas, enfrentaba a la líder de la distancia y superficie, la consagrada Dua Lipa.
La defensora del Hs. Regina no solo iba por repetir su triunfo del año pasado, iba por mantenerse sola como la gran especialista en el césped entre las yeguas. Pero Bonita Johana le salió al paso y al destronó al menos hasta que haya revancha.
Con cinco kilos de ventaja por su condición de potranca ante yeguas adultas, Bonita Johana salió a correr la carrera desde el vamos. Diogo González la corrió con toda la fe del mundo, corrió con Sapacara cerca mientras Dua Lipa viajaba última.
Al pisar la recta se pegó a la baranda y siguió corriendo de firma, vino a buscarla con fuerza la favorita pero la del Cuatro Cabezas tenía resto, resistió y se impuso con mucha autoridad.
El reloj marcó buenos 1'28''25 en una jornada con marcado viento en contra.
La ganadora superó a Dua Lipa por 1 1/4 cuerpos, tercera fue Sapacara llegando delante de la veterana Cuanto Te Quiero y de Brillantina que cerró la marcha.
Segundo clásico en su campaña para Diogo González, un jockey joven y muy trabajador que siendo parte del equipo de Facundo Santesteban se está abriendo camino en un Maroñas que está muy competitivo.
Lo del entrenador ya lo hemos escrito varias veces, en el pasto, a Facundo no hay con que darle.