La última "locura" de Sánchez divide al gremio de porteros
La decisión del portero de Coquimbo Unido en la definición de la Supercopa ante Universidad Católica generó debate entre exguardametas. "Me parece poco serio", comentó Óscar Wirth. En tanto, Marcelo Ramírez valoró la osadía: "Hacer algo distinto te da una energía especial".
D iego Sánchez se robó la película en la final de la Supercopa. El arquero de Coquimbo Unido decidió atajar la tanda de penales frente a Universidad Católica a manos descubiertas, una apuesta casi inédita en el fútbol moderno, pero que resultó, pues terminó con los "piratas" levantando el trofeo.
En una era donde la tecnología, el análisis y el equipamiento son parte esencial del puesto, la estrategia del "Mono" resulta inusual. El propio Sánchez explicó tras la final que se inspiró en lo realizado por el portugués Ricardo Pereira, quien en la Eurocopa 2004 no usó guantes en la definición entre Portugal e Inglaterra en los cuartos de final y fue héroe, al contener un disparo y anotar el tanto definitivo para la clasificación de los lusos a semifinales.
La medida adoptada por el arquero coquimbano abrió el debate entre históricos exguardametas.
El exseleccionado nacional Leopoldo Vallejos es crítico con el "Mono". "No me gustó para nada lo que hizo. Creo que fue innecesario el show ; Coquimbo y Sánchez podrían haber ganado igual con guantes y no pasaba nada", señala.
Óscar Wirth, exmeta de la UC, coincide: "Habría que estar en la cabeza de él para saber qué pensó para terminar atajando sin guantes, pero me parece poco serio; yo personalmente no lo haría".
El "Polo" Vallejos apunta al riesgo físico de la decisión. "Cuando niño jugué sin guantes, pero por necesidad, no por gusto. Hoy no se usa atajar sin guantes porque es peligroso: los remates son muy fuertes y si te pilla un dedo en mala posición te lo puede fracturar", explica.
Y aunque se opone, Wirth comprende al personaje que ha creado Sánchez. "Entiendo que tiene una personalidad exuberante y quizás eso explica esta decisión. A lo largo de los años esas excentricidades le han permitido conseguir cosas. Si no ganara títulos, no estaríamos hablando de Diego Sánchez. En Coquimbo se le ve cómodo y ese ambiente también lo potencia para este tipo de excentricidades", asegura.
Entre los que apoyan, asoma Nicolás Peric. "Nunca me había tocado ver algo así, pero como dicen por ahí, para ganar todo vale. Por su personalidad se podía esperar algo así y finalmente le dio el triunfo", comenta el exguardameta de Rangers.
En la misma línea se manifiesta Marcelo Ramírez, exmeta de Colo Colo. "Me gustan los jugadores distintos, sobre todo en el puesto de arquero. Hacer algo diferente te da confianza y energía, especialmente en una tanda de penales de una final. Le dio un plus , más coraje", afirma.
Para el recordado "Rambo", "Sánchez le da alegría al fútbol, es histriónico: el color de pelo, los bailes en la cancha... Esto es como si un jugador fuera descalzo a patear un penal. El tema es que si Coquimbo perdía, la historia sería otra. Como salió campeón, queda como una anécdota más".
"Vaya a saber uno qué les provocó a los rivales", desliza Ramírez. "No sé si los sacó de foco, lo único claro es que le resultó", opina Peric sobre la eventual distracción que significó para los ejecutantes, mientras que Wirth cree que "para jugadores acostumbrados a la presión, como los de la UC, esos detalles difícilmente los desconcentran".
''Habría que estar en la cabeza de él para saber qué pensó para atajar sin guantes, pero me parece poco serio".
ÓSCAR WIRTH, exseleccionado nacional.
''Hacer algo diferente te da confianza y energía, especialmente en una tanda de penales de una final".
MARCELO RAMÍREZ, exarquero de Colo Colo.