‘Decretitis’ y perspectivas económicas
Daniel Velandia
Recientemente, el gobierno ha expedido varios decretos que podrían tener un impacto significativo sobre la economía: Emergencia Económica, aumento del salario mínimo y reducción del límite de las inversiones en el exterior de las AFPs
Daniel Velandia
Recientemente, el gobierno ha expedido varios decretos que podrían tener un impacto significativo sobre la economía: Emergencia Económica, aumento del salario mínimo y reducción del límite de las inversiones en el exterior de las AFPs. Lamentablemente, esto es el resultado de la ausencia de consensos en un contexto de significativa polarización, lo cual eleva aún más la incertidumbre regulatoria en cuanto se abre la puerta a que las principales propuestas de un gobierno puedan seguir intentando ser implementadas a través de este mecanismo, aun a pesar de sólidos argumentos en sentido contrario o del propio rechazo del Congreso. Cabe recordar que la Emergencia Económica fue decretada para elevar el recaudo tributario tras el hundimiento de la ley de financiamiento en el Congreso. Por su parte, el salario mínimo se elevó incluso más allá de la propuesta de los propios sindicatos (16%). Finalmente, el decreto de AFPs se publicó a pesar de las advertencias de expertos sobre su potencial efecto adverso en la rentabilidad de los afiliados. Así, sin duda, la puerta de la ‘decretitis’ que se ha abierto pone en riesgo la inversión y, así, el empleo a futuro, al crear inestabilidad en las reglas del juego. Aun si algunas de estas medidas se cayeran en las Cortes, su sola promulgación genera impactos dado que entran en vigencia inmediatamente y muchos de sus efectos no son fáciles de revertir, por lo que las decisiones de inversión tienden a ralentizarse ante la incertidumbre. Y lo cierto es que, medidas cuyos objetivos pueden ser loables, pueden terminar siendo contraproducentes en la ausencia de consensos y de una rigurosa evaluación técnica. Por ejemplo, si bien más impuestos buscan reducir el déficit fiscal, existe evidencia de que imponer una creciente tributación a un mismo grupo reducido de contribuyentes va derivando en un menor recaudo al generar efectos adversos sobre la actividad y el incentivo a sacar recursos del país (p.e. se estimó que las reformas tributarias de 2021 y 2022 aumentarían el recaudo en 2% del PIB, pero el resultado final fue cercano a 1%); de ahí la necesidad de priorizar recortes en el gasto público y lograr acuerdos en cuanto a tributación. A su vez, si bien el objetivo de un ‘salario mínimo vital’ para todos los trabajadores es algo a lo que se debe aspirar, es previsible que un aumento histórico del 18% real genere pérdidas de empleos formales y mayor inflación y tasas de interés. Por su parte, el gobierno ha justificado el decreto de AFPs en la necesidad de tener más recursos disponibles para invertir localmente; dicho esto, una mayor disponibilidad de recursos no garantiza más inversión si no hay proyectos rentables dados altos niveles de tasas de interés y de incertidumbre regulatoria. Por lo tanto, es clave que se generen consensos que permitan crear las condiciones propicias para la inversión y así, garantizar un mayor crecimiento económico que sea sostenible y genere reducción en brechas sociales.
CFA Managing Director y Economista Jefe Research de CredicorpCapital.