Las damas de "Bridgerton" analizan el fenómeno
Adjoa Andoh y Golda Rosheuvel, quienes interpretan a Lady Danbury y la Reina Charlotte, hablan con "El Mercurio" sobre la popular serie de Netflix, que vuelve mañana con su cuarta temporada.
Tras casi dos años de espera, "Bridgerton", una de las series más populares del streaming , está de vuelta mañana. Los primeros cuatro episodios de la cuarta temporada de la serie aterrizan en Netflix -el resto llega el 26 de febrero- y esta vez ponen el foco en el segundo de los hermanos Bridgerton, Benedict (Luke Thompson), el bohemio de la familia, quien deja de lado su aversión al matrimonio cuando conoce a una misteriosa joven en un baile de máscaras.
Pero como es tradicional en la ficción ambientada en la Inglaterra de los tiempos de la Regencia, otros personajes también ven avanzar sus propias historias. Es el caso de Lady Agatha Danbury (Ajoa Andoh) y la Reina Charlotte (Golda Rosheuvel), las dos integrantes más prominentes de la sociedad londinense, cuya amistad es puesta a prueba en este ciclo.
"Ellas tuvieron que unirse en su juventud para sobrevivir en la corte. Danbury comparte su sabiduría y la Reina su estatus, y así es como han salido adelante. Las dos son muy traviesas, les gusta divertirse y romper reglas, pero se aseguran de que todos los demás las cumplan", dice Andoh a "El Mercurio", citando la trastienda de esa amistad que es relatada con más profundidad en la precuela "La Reina Charlotte", también en Netflix.
Por petición de la plataforma, no se puede ahondar en cuál es el conflicto que surge entre ambas, pero según Andoh, "nos permitió interpretar aspectos diferentes de estos personajes".
Sentada a su lado, Rosheuvel comenta: "La vulnerabilidad es una característica muy humana, y poder reflejarla en estos personajes ha sido fantástico".
La saga literaria de Julia Quinn en la que se basa la ficción no incluye a la Reina dentro de sus personajes, y Lady Danbury es una figura secundaria que aparece brevemente en algunos de los libros. Andoh atribuye la importancia que cobraron estas mujeres en la adaptación televisiva, y la diversidad racial que la distingue de otras series de época, a Shonda Rhimes, la creadora de la serie que hoy es comandada por la showrunner Jess Brownell.
"Es importante que la ficción represente el mundo en el que vivimos hoy y que la audiencia pueda identificarse con estos personajes. Sí, estamos en unos lugares hermosos, con pelucas y ropa fabulosa, pero 'Bridgerton' es, en su núcleo, una historia humana. Es sobre una mamá soltera con ocho hijos que intenta navegar la sociedad en la que viven", reflexiona Rosheuvel.
"Bridgerton" es una de las pocas series que ha hecho crecer su audiencia con cada temporada. El tercer ciclo, por ejemplo, superó las 100 millones de reproducciones en 2024, cuando se estrenó. La serie revitalizó el género del romance de época, antes pensado solo para un nicho. "Creo que 'Bridgerton' ha cambiado absolutamente cómo vemos la época que representa. Dijimos, 'vamos a hacer un drama histórico que se vea como el mundo real, y vamos a invitar al mundo a entrar en esta historia'. Inglaterra era un imperio enorme, que estaba en todos los continentes, y sabemos que había una gran mezcla demográfica en Londres. Shonda tomó todo eso y lo contó de forma atractiva. Ella sabe cómo hacer un show popular que la gente quiera seguir viendo, y nosotras tenemos la suerte de ser parte", dice Andoh.
El nuevo rostro
"Bridgerton" ha hecho famosos ya a varios actores antes desconocidos, como Phoebe Dynevor, Jonathan Bailey y Regé-Jean Page. Este año se suma al elenco la actriz australiana de ascendencia coreana Yerin Ha, quien interpreta a Sophie Baek, la joven que atrae el interés de Benedict Bridgerton.
La temporada, que corresponde a la tercera de las novelas de la saga literaria, está inspirada en el cuento de "Cenicienta". Sophie es una mujer de muchas cualidades que ha sido obligada a trabajar como sirvienta por su cruel madrasta (Katie Leung) y no tiene la posición social para poder tener una relación con un miembro de la aristocracia. Aunque conoce a Benedict en el baile de máscaras, él desconoce su verdadera identidad y se obsesiona con encontrar a esa mujer misteriosa, sin sospechar que interactúa regularmente con ella en su rol de sirvienta.