Argos regresaría a Venezuela
El conglomerado colombiano Grupo Argos, el mayor productor de cemento del país, analiza la posibilidad de retomar operaciones en Venezuela, un mercado del que salió hace casi dos décadas tras la expropiación de sus activos
El conglomerado colombiano Grupo Argos, el mayor productor de cemento del país, analiza la posibilidad de retomar operaciones en Venezuela, un mercado del que salió hace casi dos décadas tras la expropiación de sus activos. El anuncio se da en medio de un nuevo escenario político en el país vecino y de expectativas de recuperación económica, particularmente en sectores clave como la infraestructura. La empresa perdió su planta cementera en Venezuela en 2006, durante el gobierno de Hugo Chávez, sin recibir compensación por la inversión realizada. Jorge Mario Velásquez, presidente de la compañía, aseguró en una reciente entrevista que confía en que un posible proceso de normalización incluiría a los inversionistas que fueron expropiados. No obstante, la compañía reconoce que el camino hacia un eventual regreso no está libre de obstáculos. Persisten desafíos relacionados con la seguridad, la estabilidad jurídica y la creación de un marco regulatorio que ofrezca garantías reales a la inversión privada. Argos había ingresado al mercado venezolano en 1998, con una inversión cercana a los 350 millones de dólares para la construcción de una planta con capacidad de producir 750.000 toneladas de cemento al año. En su momento, Venezuela representaba un mercado estratégico tanto para la compañía como para el comercio exterior colombiano en general. El posible retorno de Argos ocurre en un contexto de renovado interés empresarial por Venezuela, tras la captura del expresidente Nicolás Maduro a comienzos de enero y su posterior judicialización en Estados Unidos, donde enfrenta cargos por narcoterrorismo. Estos hechos han generado expectativas entre grandes compañías colombianas que en el pasado tuvieron operaciones relevantes en el país vecino. Durante la década de 2000, Venezuela fue uno de los principales socios comerciales de Colombia. De acuerdo con cifras del Fondo Monetario Internacional, las exportaciones colombianas hacia ese país alcanzaron su punto máximo en 2008, con 6.100 millones de dólares.