La presencia de ocho mandatarios latinoamericanos (uno de ellos electo), ministros de Hacienda, cancilleres y un premio Nobel de Economía confirmó al Foro Económico Internacional de CAF como el "Davos latinoamericano".
Enviado a Panamá La presencia de ocho mandatarios latinoamericanos (uno de ellos electo), ministros de Hacienda, cancilleres y un premio Nobel de Economía (James Robinson) terminaron por confirmar ayer al Foro Económico Internacional de CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe como un "Davos latinoamericano" (en referencia al Foro Económico Mundial en esa ciudad suiza). Ante unas 4.300 personas (entre autoridades, académicos, empresarios y medios) que asistieron al Panamá Convention Center de Ciudad de Panamá, los ocho mandatarios (de distinto signo ideológico) hablaron de la necesidad de la unidad de América Latina ante el cambio de época que se vive tras los anuncios geopolíticos de Estados Unidos para tener una voz en el mundo.
Sin embargo, como comentaron algunas autoridades en paneles posteriores no hay una sola América Latina y eso quedó evidenciado en las distintas ideas sobre cómo debe ser esa voz y las ideologías que pusieron de manifiesto.
Los dos que mostraron un discurso más global (aunque con matices entre ambos) fueron el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva y el presidente electo de Chile, José Antonio Kast (quien cerró la oratoria de ese panel de mandatarios).
Lula fue crítico con la situación actual de la región en materia de intgegración. "Nuestras cumbres están vacías, con la ausencia de los principales líderes regionales (él mismo no fue a Paraguay a la firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea semanas atrás). La Celac está paralizada y no ha sido capaz siquiera de hacer una única declaración contra ataques ilegales que afectan a nuestras naciones" en referencia a la operación que estuvo realizando Estados Unidos en Venezuela y que terminó con la captura de Nicolás Maduro para llevarlo ante tribunales estadounidenses.
"Seguir divididos nos torna a todos más frágiles", afirmó. "En un contexto de ruptura del orden liberal, de resurgimiento del proteccionismo y del unilateralismo, América Latina y el Caribe necesitan actuar con pragmatismo y asumir que la integración posible es aquella basada en la pluralidad, la cooperación y resultados concretos. Ningún país de la región resolverá solo sus desafíos históricos; solo la acción colectiva nos permitirá fortalecer nuestra inserción internacional y garantizar desarrollo, paz y prosperidad para nuestros pueblos", añadió.
"Para Brasil la única guerra que necesitamos librar en esta parte del mundo es contra el hambre", sentenció el mandatario.
Lula entiende que la región necesita de "liderazgos comprometidos" y contar "con instituciones que articulen la integración".
A su turno, Kast -que había mantenido una reunión de más de una hora con Lula el martes en Panamá- planteó la necesidad de los países de la región de tener una mirada de cooperación y no de competencia. "Reunirme con Lula, con quien he tenido diferencias, en esa mesa no se sentó el candidato presidencial ni quien tiene una diferencia ideológica, se sentó el presidente de Chile. Si a Brasil le va bien, a Chile le va bien. Si A Brasil le va bien, a Latinoamérica le va bien. Esa es una visión de estado", aseguró.
"Un presidente no administra una trinchera, lidera una nación", añadió.
No fue la única coincidencia. Lula en su discurso dijo que en el mundo polarizado actual donde el multilateralismo está en crisis, "no hay ninguna posibilidad para cualquier país de América Latina solo" y Kast enfatizó que "para América Latina, implica entender que ningún país se salva solo en un mundo cada vez más competitivo y más duro. La fragmentación nos debilita. La coordinación nos fortalece".
"Hay que tener buenas relaciones con los hermanos. Yo soy el menor de 10, imagínense todo lo que hay que trabajar", ironizó.
El presidente electo de Chile también fue crítico. "Durante décadas hemos acumulado diagnósticos impecables, papers brillantes y discursos correctos. Y, sin embargo, millones de latinoamericanos siguen atrapados entre la pobreza, la informalidad, la inseguridad y el miedo. Es un fracaso político. Han fallado gobiernos de todos los signos, esto es transversal", apuntó.
Kast también abogó por "cruzar fronteras ideológicas y nacionales".
Petro y el "no queremos más misiles"
El mandatario colombiano Gustavo Petro también habló de unidad latinoamericana e incluso fue más allá al incluir a Estados Unidos en lo que entiende debe ser una política común ante "uno de los peores enemigos de la vida" en las Américas como es el fentanilo, del que dijo que "no es una droga", es "un veneno".
Sin embargo, fue el que más cargó contra la intervención del gobierno de Donald Trump en Venezuela. "No queremos misiles sobre Caracas ni sobre otro país de América", planteó. "Haber bombardeado la Patria del Libertador (en referencia a Simón Bolivar) no lo va a olvidar ninguna generación de jóvenes", machacó.
También cuestionó al periodismo colombiano. "Yo no defiendo a Maduro como dice la prensa en mi país, pero creo que tiene que ser juzgado por un tribunal venezolano o americano de las tres Américas", lanzó.
Para el mandatario colombiano "intentar un dialogo entre las Américas es importantísimo, pero puede fracasar si no entendemos que son civilizaciones diferentes. Debemos reconocernos y pactar".
"El pacto tiene dos conceptos fundamentales: la libertad y la vida", dijo Petro y añadió que "vamos hacia la ruptura del orden internacional que solo nos llevará a la barbarie y a la Tercera Guerra Mundial".
"Ya no somos la América Latina que quedó al margen en la Primera y la Segunda Guerra Mundial Eso lo tenemos que solucionar, si no queremos terminar viendo la muerte llover", analizó.
"Si no estamos juntos, estamos fregados"
El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa hizo hincapié en que América Latina debe dejar de ser el continente de las oportunidades perdidas y, habló de la necesidad de unidad regional: "Si no estamos juntos, en un mundo polarizado, estamos fregados". Añadió que "Latinoamérica debe estar junta, respetando siempre nuestra libertad", pero "la libertad tiene que ser para los que hacen las cosas bien y los criminales deben ser privados de libertad. Porque darle libertad a los criminales, es quitarle libertad a los que hacen las cosas bien".
"Las ideologias no dan de comer"
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz marcó su idea de cómo debe funcionar un país: "Las ideologías no dan de comer. Lo que da de comer es la verdad, es un Estado razonable, el empleo, la sanidad y la educación". Al igual que los otros mandatarios, también habló de la necesidad de una región unida. "Latinoamerica se puede construir, se puede hacer. ¿Por qué no nos podemos cobijar como parte de un continente fuerte?", planteó. Llamó a "prepararse" para el nuevo mundo y "ni un paso atrás, ni para el impulso".
"El orden global está en crisis"
El presidente de Guatemala (que tiene la particularidad que nació en Uruguay), Bernanrdo Arévalo dijo que "el orden global que habíamos dado por sentado está en crisis, está cambiando. ¿De que manera vamos a tratar de navegar esas incognitas en el marco de la transformación de nuestras propias sociedades?". Así, afirmó que "cuando se tiene este nivel de incógnitas de futuro, la clave es el dialogo. Estamos en una época donde necesitamos recurrir al dialogo. Necesitamos más unidad y más coordinación".
"Reclamar el lugar que nos corresponde"
El presidente de Panamá -que coorganiza el foro con CAF-, José Raúl Mulino dijo que "América Latina debe conformarse como un bloque único, solo así podemos reclamar el lugar que nos corresponde en el Consejo de Seguridad Naciones Unidas, pero ya no como miembro rotativo, sino permanente".
"El mundo está en la antesala de una tensa tormenta, que se ha profundizado en los ultimos tiempo", planteó el mandatario anfitrión.
También señaló que "nadie le viene con cuentos a Panama, en cuanto a recibir presiones", en referencia a lo que sucedió en 2025 cuando el presidente estadounidense Donald Trump habló de la necesidad que Estados Unidos retome el manejo del Canal de Panamá.
"Somos parte de una región estratégica, productora de alimentos, con reservas hídricas, con la mayor biodiversidad, con abundancia de minerales y también de recursos renovables", marcó, algo de lo que también hablaron otros presidentes en el panel.
En ese sentido, el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, dijo que "la vulnerabilidad no es nuestro destino. Nuestra región posee lo que el mundo necesita y de manera incrementada".
"No somos (países) periféricos. Tenemos que dejar de reaccionar para anticipar al cambio", expresó el mandatario jamaiquino.
Escenario inédito para la región
Antes del panel de mandatarios, el presidente ejecutivo de CAF, el colombiano Sergio Díaz-Granados dijo que "América Latina y el Caribe tiene las piezas necesarias para resolver sus dilemas".
"La fórmula del éxito está en el diálogo, el esfuerzo sostenido y la suma de las potencialidades El nuevo panorama global ofrece para la región un escenario inédito", analizó.
"Estamos viviendo un cisma en el sistema basado en reglas. Y a este sistema, imperfecto, pero que brindaba un piso de certidumbre, hoy se le opone otro, centrado en intereses y disputas por el control de elementos esenciales para las transiciones digital y energética", aseguró.
El jerarca, dijo que en CAF tienen "las bases puestas para lograr un crecimiento exponencial de nuestra cartera. Aspiramos a crecer el banco en al menos un 70% de aquí a 2031". La institución financiera multilateral está conformada por países de la región (Uruguay entre ellos), a diferencia de otros organismos donde predominan los más desarrollados.
"Eso significa cerca de US$ 100.000 millones en nuevas aprobaciones, y al menos 20% de ellas serán movilizadas al sector privado con impacto al desarrollo. Vamos a consolidarnos como la principal ventanilla de financiamiento al desarrollo de la región", aseguró Díaz-Granados.
"Y reforzaremos la coordinación a través de iniciativas como este Foro. Tenemos enormes oportunidades por delante y las vamos a aprovechar a partir de un modelo de integración pragmática", concluyó.