Diálogo y diplomacia: petición unánime para solucionar el conflicto con Ecuador
Redacción de economía y negocios redaccioneconomicas@eltiempo
Redacción de economía y negocios redaccioneconomicas@eltiempo.com
El pasado 21 de enero, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, sorprendió a Colombia al anunciar la imposición de un arancel del 30 por ciento a las importaciones colombianas a partir de este domingo 1.º de febrero. Según explicó, esta medida responde a la falta de cooperación bilateral en materia de seguridad en la frontera. "Mientras hemos insistido en el diálogo, nuestros militares siguen enfrentando a grupos criminales atados al narcotráfico en la frontera sin cooperación alguna", señaló. Estos aranceles no fueron bien recibidos por el gobierno del presidente Gustavo Petro y, en represalia, anunció la misma medida para los productos ecuatorianos que entran a territorio colombiano. La ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Morales, argumentó que Ecuador está desconociendo sus compromisos comerciales en el marco de la Comunidad Andina, además de generar un ambiente de tensión e impactar el sistema económico del país. Según cifras oficiales, las ventas externas a Ecuador llegaron a 1.673 millones de dólares entre enero y noviembre de 2025. Este país es el sexto comprador de los productos colombianos y el segundo en exportaciones no minero-energéticas. Estas ventas incluyen productos de la industria manufacturera, bienes de capital, agroindustria, textiles y calzado, además de sectores tradicionales como petróleo y minería. Precisamente por este peso económico, la tensión comercial puso en alerta a los empresarios colombianos, quienes coinciden en que el diálogo y los canales diplomáticos son la única salida para resolver el conflicto. "Los canales diplomáticos siempre serán el mejor camino para solucionar este tipo de escalamientos arancelarios", destacó el presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), Javier Díaz. Además, aseguró que la Comunidad Andina puede ser un gran mediador para que esta confrontación llegue a un fin que satisfaga a ambos países, permitiendo que el comercio bilateral siga adelante sin contratiempos. En cuanto a los reclamos de Ecuador por la seguridad fronteriza, el presidente de Analdex resaltó que el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, ha estado coordinando acciones con las autoridades militares ecuatorianas para enfrentar el narcotráfico y las actividades criminales. La presidenta de Acolgén y del Consejo Gremial Nacional, Natalia Gutiérrez, también considera fundamental reactivar el canal diplomático y técnico para desescalar el conflicto, pues es importante separar lo político de lo operativo. "Temas sensibles como comercio, transporte y energía deben abordarse con criterios técnicos y de manera independiente, evitando represalias que terminen afectando a ambos países", manifestó. En particular, Natalia Gutiérrez aseguró que, en materia energética, es clave fortalecer la integración regional, que ha demostrado ser un mecanismo eficiente para garantizar seguridad, confiabilidad y menores costos. "Restablecer las mesas técnicas binacionales y utilizar los mecanismos de la Comunidad Andina permitiría encauzar las diferencias de manera institucional. Volver a reglas claras y previsibles reduce costos, protege el empleo y beneficia a las economías de ambos países", agregó. Por el lado del sector petrolero -otro de los grandes afectados por estas tensiones-, el presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), Frank Pearl, aseguró que "las guerras comerciales no benefician a nadie; por el contrario, terminan perjudicando a todos". Por eso, se unió a la petición de activar "de manera urgente" los canales diplomáticos para encontrar una pronta solución, convencido de que "la diplomacia y la sensatez deben ser el camino". "El bloqueo de las operaciones económicas y comerciales no solo afecta a los sectores productivos, sino que además agrava las condiciones de seguridad en la frontera y las dinámicas sociales", puntualizó. Frente a estos llamados, la canciller de Ecuador, Gabriela Sommerfeld, sostuvo una conversación "muy productiva" con su homóloga de Colombia, Rosa Villavicencio, en el marco del Foro Económico Internacional de Panamá realizado esta semana. Según detalló el secretario general de la Comunidad Andina, Gonzalo Gutiérrez Reinel, las funcionarias acordaron sentar las bases de una posible reunión de los presidentes de ambos países. "Creo que todos debemos alentar ese esfuerzo diplomático de estas dos mujeres para que pase este bache arancelario", comentó en entrevista con EL TIEMPO. ¿Qué está en juego? Específicamente, el Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior (Triple A) aprobó un listado con 23 partidas arancelarias, desagregadas en 73 subpartidas, correspondientes a productos originarios de Ecuador. No obstante, el decreto fue publicado para consulta ciudadana hasta el pasado 30 de noviembre y aún no ha sido expedido en firme por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. Una vez esto ocurra, las importaciones ecuatorianas afectadas serán, principalmente, productos pesqueros y agrícolas como preparaciones de pescado, aceite de palma, químicos, plásticos y manufacturas de metal. Así mismo, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural impondrá un arancel del 30 por ciento a las importaciones de arroz y todos sus derivados provenientes de Ecuador, además de restringir el ingreso del cereal por vía terrestre. Esta contraofensiva no se limitó al ámbito comercial, sino que se extendió al sector eléctrico: el anuncio de Ecuador coincidió con la suspensión de las exportaciones de energía al país vecino, que en los últimos años ha padecido racionamientos. De acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía, esta suspensión está generando al país vecino sobrecostos diarios cercanos a los 2 millones de dólares, al reemplazar una energía más barata y limpia por fuentes más costosas. La canciller Rosa Villavicencio señaló que estas medidas son de carácter reversible y expresó su deseo de que el diálogo permita levantarlas "en el más corto plazo posible". Sin embargo, la tensión comercial siguió escalando cuando el gobierno del presidente Daniel Noboa anunció un aumento del 900 por ciento en la tarifa del transporte de petróleo colombiano a través del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (Sote). Este incremento impacta directamente a Ecopetrol, GeoPark, Gran Tierra Energy y Emerald Energy, empresas que operan más de 20 campos petroleros en el departamento de Putumayo y mueven cerca de 12.000 barriles diarios por Ecuador. Al respecto, el presidente de la ACP aseguró que, con un precio del Brent alrededor de los 65 dólares por barril, una tarifa de transporte de 30 dólares representa casi la mitad del valor del crudo. Por lo tanto, este cobro no es sostenible para ninguna operación y obliga a las compañías a almacenar producción o a buscar rutas alternas, que terminan siendo más costosas y limitadas. De hecho, Ecopetrol anunció que evalúa dos alternativas. La primera sería llevar el petróleo en camiones hasta el municipio de Aipe (Huila) para inyectarlo al Oleoducto Central y así enviarlo hasta el terminal de Coveñas para su exportación. Esta ruta tendría una tarifa de transporte de entre 12 y 15 dólares por barril, ya que requiere una compleja logística terrestre y la contratación de unos 150 camiones para mover el crudo. Otra opción es reactivar el Oleoducto Trasandino, que está suspendido desde 2023 debido a la instalación de válvulas ilícitas y los constantes robos de crudo. Esto podría tomar varios meses, requeriría la intervención en una zona de alto conflicto y demandaría una inversión de 20 millones de dólares. Si los aranceles anunciados finalmente entran en vigor, el secretario general de la Comunidad Andina aseguró que activará el mecanismo de solución de controversias para evaluar si hubo una violación o no. "Sin embargo, esperamos que se supere y que los problemas que tengan que ver con seguridad y orden público tengan una vía de diálogo y solución; y los comerciales, otra distinta. Mezclarlos no es conveniente", afirmó en entrevista con EL TEIMPO. Además, Aliadas propuso implementar un plan de acompañamiento para las empresas de los sectores más afectados. Esto implicaría ayudarlas a encontrar nuevos destinos para sus exportaciones y acelerar los trámites sanitarios. Sumado a esto, sería necesario reforzar la promoción comercial, facilitar ajustes logísticos y ofrecer apoyos financieros transitorios que les permitan manejar inventarios y sostener su operación mientras se estabilizan los flujos comerciales. En ese sentido, la ministra Diana Morales anunció que Bancóldex está diseñando una línea de crédito para brindar un alivio a los empresarios que exportan a Ecuador ante las medidas adoptadas por el país vecino.