Será difícil que mejore el tipo de cambio real y la relación tipo de cambio/salarios, es decir, la relevante para la competitividad de la producción transable.
El
Directorio del Banco Central del Uruguay (BCU) resolvió adelantar la reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) que estaba en agenda para el 12 de febrero y la realizó el lunes 26 de enero, la semana pasada. La autoridad monetaria señaló que el motivo de esa modificación de fecha respondía "a
los cambios en el contexto global, caracterizado por dinámicas disruptivas que pueden incidir sobre
la convergencia y permanencia de la inflación en la meta de 4,5% anual". El Directorio de la institución decidió además, anunciar una reunión adicional en el mes de marzo, cuya fecha será comunicada oportunamente y agregó que los cambios de fecha permitirán una evaluación más frecuente de la coyuntura, dotando a
la política monetaria de la flexibilidad necesaria para operar en un escenario particularmente dinámico.
La resolución
En el comunicado tras la reunión del lunes pasado del Copom del BCU se anunció como se sabe, reducir la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 100 puntos básicos, de 7,5% hasta 6,5%, justificando la decisión de una política monetaria menos restrictiva "ante la proyección del desalineamiento de la inflación respecto de la meta y con el objetivo de que las condiciones monetarias contribuyan a que retome su convergencia hacia el 4,5% anual", un registro mayor al de los doce meses hasta diciembre cuando alcanzara a 3,65%, tasa por debajo de las expectativas de analistas, instituciones financieras y empresas. En el comunicado se justifica la reducción de la Tasa de Política Monetaria por la necesidad de sostener un impulso monetario -expansión de la cantidad de dinero en circulación, consistente con la convergencia de la inflación con las expectativas respecto al objetivo establecido de 4,5% y que, se debe agregar, se sostiene según el presidente del BCU, como un mandato a respetar.
En la justificación de la reducción de la referida tasa de interés de 7,75% a 6,75% antes de lo previsto dado que se adelantó la reunión del Copom en la que se redujo, se menciona también como causa de la decisión de la autoridad monetaria, que a nivel internacional "se profundizó la incertidumbre de políticas. lo que se tradujo en un nuevo impulso al debilitamiento del dólar a nivel internacional, especialmente en América Latina". Se trata de una situación internacional se indica en el comunicado, "que, a nivel doméstico, ha sido amplificada en las últimas semanas con un mercado de cambios que operó con mayor sensibilidad". En el comunicado tras la reunión del Copom del BCU se adelanta además, que ante nuevas situaciones excepcionales a nivel doméstico, acompañando a la reducción de la TPM se utilizarán instrumentos adecuados, para contribuir a preservar condiciones ordenadas, orientadas a la permanencia de la inflación dentro del rango de tolerancia y a que retome la convergencia hacia la meta de 4,5% anual.
Objetivos
Lo que se puede entender de lo expresado en el comunicado del Copom y de las posteriores declaraciones a la prensa del presidente del BCU, es que la inflación más baja de los últimos doce meses que la meta considerada ahora fija en 4,5% con variante respecto a la definida en el rango de 1,5% en más y en menos de 4,5%, se desea elevar llevándola a este nivel. Asimismo, otro objetivo es evitar nuevas caídas del tipo de cambio nominal por las que se responsabiliza en cierta medida, a la situación por la que atraviesa el dólar a nivel global.
Medidas
Las autoridades del BCU procuran lograr los objetivos señalados haciendo más expansiva la política monetaria, aumentando la cantidad de dinero a través de la reducción de la tasa de interés de referencia de su política la TPM y disminuyendo el stock de las letras de regulación monetaria, que son un pasivo de la institución que vence a la largo de un año y renovando a un ritmo menor al de los vencimientos. Eventualmente y para el caso que el valor del dólar no tenga una trayectoria alcista o mantenga la trayectoria bajista, se anunció la intervención compradora del BCU en el mercado de cambios.
Consecuencias
La reducción de la TPM debería aumentar en cierta medida la cantidad de dinero en circulación por menor atracción al ahorro, estimular un gasto mayor en la economía, provocar un aumento de la inflación y, asimismo, del tipo de cambio, por reducción del diferencial entre las tasas de interés en pesos y en dólares. Los mismos efectos tendrá la caída del stock de letras de regulación monetaria del BCU porque, obviamente, también se reflejará en un incremento de la cantidad de dinero en circulación. La magnitud de esos efectos es muy difícil de estimar, no solo para analistas, sino también para la propia autoridad monetaria, y se irá viendo en las próximas semanas. Si los efectos señalados fueran marginales y no provocaran la magnitud de las consecuencias deseadas, en particular sobre el tipo de cambio al alza, la probable intervención compradora del BCU en el mercado de cambios que también anunciara, no tendría efecto real duradero alguno, como lo mostrara ya la evidencia de la política cambiaria que se empleara hasta 2020.
En definitiva, es fácil concluir que varias de las medidas anunciadas van en el sentido deseado por el BCU de elevar levemente al ritmo inflacionario y de mejorar el tipo nominal de cambio. Pero será difícil que mejore el tipo de cambio real y la relación tipo de cambio/salarios, es decir, la relevante para la competitividad de la producción transable. Todo lo comentado no se considera en un modelo de equilibrio macroeconómico general, pues varía el contexto en el que se definió la política fiscal tributaria y de gasto público del Ministerio de Economía y Finanzas. Los efectos sobre el gasto y el PIB en la economía pueden ser, entonces, diversos a los que señalara.