Anticipan "lenta tramitación" de eventual aprobación de oferta de WOM por Telefónica
Expertos indican que los reguladores podrían exigir una serie de medidas compensatorias para mitigar potenciales efectos en el mercado, como la devolución de espectro para servicios de telecomunicaciones.
La operadora WOM cumplió su promesa, presentando una oferta para quedarse con la operación de Telefónica en Chile.
Si bien anteriormente la compañía había planteado su interés en adquirir los activos de su competidora de capitales españoles -que opera bajo la marca Movistar en el mercado chileno-, no fue hasta fines de enero que formalizó su intención al entregar una carta de oferta por unos US$ 1.000 millones dirigida al grupo Telefónica.
En el caso de materializarse la operación, WOM pasaría a convertirse en el mayor operador del país en los segmentos de telefonía móvil y red fija, disputando los liderazgos que mantenían las empresas Entel en el negocio móvil y Claro-VTR en red fija.
No obstante, especialistas del sector ven con cautela este escenario, debido a que una potencial transacción entre WOM y Telefónica enfrentaría un arduo proceso de investigación por parte de la Fiscalía Nacional Económica (FNE) para obtener su aprobación regulatoria. Por lo anterior, este deal podría extenderse por largos meses para analizar una potencial concentración de mercado derivado del surgimiento de un nuevo gigante de las telecomunicaciones.
Foco en el espectro
En el segmento móvil, WOM posee más de 5,2 millones de abonados, es decir, un 21,61% del mercado, según datos de Subtel a septiembre de 2025. En tanto, Telefónica tiene 5,5 millones de usuarios (22,58% de participación).
En cuanto al negocio de internet fijo, WOM cuenta con 210.511 clientes, es decir, una cuota de 4,41% de este negocio. Al incorporar a los abonados de Telefónica (1,3 millones), la firma contaría con 1,5 millones en su cartera de suscriptores.
En este contexto, expertos en materia de telecomunicaciones aseguraron que, en el escenario que prospere la oferta de WOM o de otro incumbente en el sector, la FNE deberá analizar los efectos competitivos que generará en el mercado y podría exigir una serie de medidas de compensación en caso de aprobar la operación.
Una de las medidas que genera consenso entre expertos del sector, apunta al espectro radioeléctrico que posee Telefónica. "No digo que a priori la FNE no apruebe la compra, pero creo que se tomará harto tiempo en su análisis y puede exigir de entrada una devolución importante de espectro de las dos compañías", dijo Daniel Gurovich, director ejecutivo de G&A Consultores.
Entre el espectro asignado que opera Telefónica, uno de los que genera más atractivo son los 50 MHz que posee en la banda 3,5 GHz, adjudicados en el primer concurso 5G en 2020, y que resulta clave para la oferta de servicios de esta tecnología.
"El tema del espectro es una de las variables más importantes a resolver", sostuvo Óscar Cabello, director ejecutivo de Alfa Centauro.
Geraldine González, socia de la consultora Konsistenz y asesora en Regulación y Políticas Públicas, asegura que será clave conocer los detalles de la propuesta final, particularmente si considera la operación completa de Telefónica o solo el negocio fijo. "Todo esto requiere un análisis complejo y la FNE deberá imponer medidas para una eventual aprobación (...). Puede que se ordene devolver espectro en las bandas bajas y en la 3,5 GHz".
Bajo ese panorama, Gurovich anticipa que el proceso tendrá una "lenta tramitación" hasta conocer el pronunciamiento definitivo del organismo encabezado por el fiscal Jorge Grunberg. "Podría demorar, por lo menos, unos 6 o 8 meses la resolución (...) Incluso si comparamos lo que pasó en Argentina, donde no existe una regulación al nivel de Chile, todavía no se aprueba, por lo que se debe tener ese antecedente sobre la mesa".
Competencia
En la industria local han impulsado la idea de que las autoridades deberían flexibilizar los criterios regulatorios para avanzar hacia una "consolidación del mercado", es decir la disminución del número de operadores en el país. Sin embargo, especialistas apuntan a que la eventual salida de Telefónica para ser adquirido por otro actor del mercado podría generar efectos negativos para el sector nacional.
Óscar Cabello considera que "no sería bueno para el país" el escenario de que un competidor compre a Telefónica: "Mientras más operadores haya en el mercado, será mejor para los usuarios". Agrega que, con cuatro operadores, el mercado chileno logró un avance en materia de acceso a precios competitivos y mejoras en la calidad de servicio.
"Nadie sabe si el número es tres, cuatro o cinco, eso lo debe determinar el mercado (...). Es como si se limitara la cantidad de restaurantes que deben funcionar en Santiago. Ninguna autoridad o economista puede determinarlo, solo el mercado. Si efectivamente no hay un nuevo interesado en adquirir Telefónica, por lo menos debería dejarse la puerta abierta para que en el futuro pueda ingresar un nuevo actor, si las condiciones del mercado lo ameritan", dice Cabello.
Geraldine González, quien fue jefa de la División de Política Regulatoria de Subtel en el gobierno de Sebastián Piñera, también coincidió en que "en Chile se ha demostrado que con tener cuatro operadores se ha logrado un mayor bienestar para las personas, mejora de precios y calidad (...) Ese mayor bienestar para los consumidores está en la competencia y creo que si entra un nuevo actor sería lo mejor para el país".
Oferta
WOM entregó a fines de enero una oferta vinculante por US$ 1.000 millones para comprar Telefónica Chile.