Mercado laboral en 2025 y después
Stefano Farné
La semana pasada, el Dane entregó las cifras del mercado laboral correspondiente a diciembre
Stefano Farné
La semana pasada, el Dane entregó las cifras del mercado laboral correspondiente a diciembre. Con ello es posible completar el año 2025, calcular los promedios anuales de las principales variables de este mercado y proceder a un análisis que suavice la gran variabilidad que presentan las estadísticas mensuales. Podemos así constatar que el año que acaba de terminar trajo consigo una mejoría generalizada del mercado de trabajo colombiano. A lo largo de 2025 se generaron 791 mil nuevos empleos, 3,4% más que en 2024; frente a un aumento de la oferta potencial de trabajo -la población en edad de trabajar- de apenas 1,4%. Así, la tasa de ocupación subió de 57,4% a 58,6% y la de participación lo hizo de 63,9% a 64,3%. Por su parte, disminuyeron la tasa de desempleo -de 10,2% a 8,9%- y la de informalidad -de 55,9% a 55,7%-. Estas cifras representan una recuperación frente al año anterior, y frente al período inmediatamente antecedente a la pandemia de la covid-19. Muchos se preguntan cómo pudieron darse estos resultados cuando, en los últimos años, se han presentado persistentes aumentos de los costos laborales, en especial del salario mínimo. En 2023, 2024 y 2025 este aumentó 16%, 12,1% y 9,5% en términos nominales, y 3,6%, 5,5% y 4,2% en términos reales. En el Observatorio Laboral (Blog del 22 de enero 2026) consideramos que este resultado de corto plazo puede explicarse, en parte, por la estrategia de compresión salarial que han adoptado las empresas: a los trabajadores con una remuneración igual al salario mínimo se les incrementó el porcentaje establecido legalmente, mientras que a los trabajadores con salarios superiores se les concedieron aumentos menores. Con ello, se ha compensado parcialmente el aumento de la nómina salarial total provocado por el incremento del salario mínimo. Otra explicación podría estar relacionada con una caída de los márgenes de ganancia por unidad de producto; caída que en ocasiones las empresas han logrado compensar con un aumento de sus ventas. La Oecd (Employment Outlook 2025) ha mostrado que, en muchos países, se han adoptado estas dos estrategias en los últimos años. Adicional, han disminuido los costos de adquirir factores de producción distintos de la mano de obra. Es el caso de algunos insumos importados, debido al comportamiento de los mercados internacionales y a la revaluación del peso. Lo mismo ha ocurrido con costos financieros: las tasas de interés, tras alcanzar máximos a principios de 2023, se han venido reduciendo. La gran incógnita es si estas condiciones favorables se mantendrán en un futuro y si las estrategias adoptadas por las empresas serán sostenibles, especialmente al enfrentarse en 2026 a un desbordado aumento del salario mínimo, a la plena implementación de la reforma laboral y a una ulterior disminución del horario semanal de trabajo. El año 2026 nos traerá una historia laboral diferente de la de 2025, casi seguramente menos favorable.
Observatorio del Mercado Laboral, Universidad Externado de Colombia