Futuro incierto de Venezuela
Ricardo Gaitán
Delcy Rodríguez asumió la presidencia de Venezuela después de la captura de Maduro, con el respaldo del presidente Donald Trump, quien la apoya como líder de una "transición hacia la democracia"
Ricardo Gaitán
Delcy Rodríguez asumió la presidencia de Venezuela después de la captura de Maduro, con el respaldo del presidente Donald Trump, quien la apoya como líder de una "transición hacia la democracia". Este escenario ha incrementado las tensiones internas, especialmente por la posibilidad de un enfrentamiento interno con Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, quienes controlan las fuerzas armadas, colectivos y policía política, representando el ala dura del chavismo. Frente al panorama incierto del futuro de Venezuela, surge el interrogante sobre el papel que podría asumir María Corina Machado como legítima representante del pueblo y su relación con el presidente Trump, vínculo que se ha visto afectado tras las declaraciones públicas del mandatario cuestionando la capacidad de la líder para gobernar, pese a haberla reconocido como una figura relevante. Esta postura ambivalente de Trump ha producido incertidumbre respecto al grado real de respaldo proveniente de Washington en un eventual proceso político de transición. En respuesta a la situación, y probablemente como reacción a la descalificación recibida, María Corina realizó un gesto significativo, el 15 de enero, durante un encuentro privado en la Casa Blanca, entregó a Donald Trump su medalla del Nobel de la Paz. Acompañó este acto con una dedicatoria donde resalta el "liderazgo en la promoción de la paz mediante la fuerza", la cual fue colocada dentro del marco dorado que sostenía la medalla. La decisión unilateral de María Corina tuvo como objetivo agradecer el papel del mandatario estadounidense en la captura del tirano, y simultáneamente, contrarrestar la preferencia de Washington por Delcy Rodríguez. De este modo, buscó proyectarse ante la opinión pública como líder legítima de Venezuela. Analistas destacan que el gesto de María Corina, al entregar su medalla a Trump, genera divisiones en la oposición venezolana y alimenta percepciones de subordinación externa, criticando el hecho como ‘vergonzoso’ y perjudicial para la unidad interna pos-captura de Maduro. Por otro lado, algunos representantes diplomáticos consideran que puede tratarse de un sacrificio calculado; sin embargo, señalan que la ausencia de una consulta previa refuerza la percepción de que las decisiones sobre el futuro de Venezuela se toman en foros internacionales, lo cual contribuye a incrementar la polarización dentro de la propia oposición. La mayoría de los venezolanos esperaban que las consecuencias de la intervención estadounidense fueran diferentes, pero Trump priorizó la estabilidad bajo el mandato de Rodríguez para acceder al petróleo venezolano y desmantelar redes de narcotráfico, otorgándole un plazo de 100 días para liberaciones de presos políticos y reformas electorales, dejando en claro que si "no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro". Todo lo anterior choca con las tensiones internas lideradas por Diosdado Cabello, lo cual ha generado "triple cruce en el mando". Así las cosas: ¿qué futuro le espera a Venezuela?
Analista de marca .