Miércoles, 04 de Febrero de 2026

Mercado laboral 2025: del impulso al freno, y las claves para 2026

UruguayEl País, Uruguay 4 de febrero de 2026

Tras un dinámico primer semestre, el mercado de trabajó se desaceleró durante el segundo semestre marcado por las pautas salariales, baja productividad y señales contrarias desde la política.

El mercado de trabajo durante 2025 mostró un desempeño consistente con la actividad económica, presentando un dinamismo mucho mayor en el primer semestre y una marcada desaceleración durante el segundo. ¿Qué factores explican este comportamiento? ¿Qué podemos esperar para 2026?

A lo largo del año, en promedio, se crearon alrededor de 27 mil empleos respecto a 2024, lo cual marca un nuevo año de fuerte impulso desde el mercado de trabajo. Los sectores que preliminarmente lideraron la generación de empleo fueron la Enseñanza, las Actividades Profesionales e Información y Comunicación. Mientras que, en sectores intensivos en mano de obra como el Comercio, la Industria o el Servicio Doméstico se aprecian signos de enfriamiento. En particular, el último de ellos profundizó durante el año una caída que se extiende desde 2012 al menos y se sitúa en niveles de empleo apenas por encima de la pandemia.

Respecto a los indicadores de la calidad del empleo se observan señales mixtas. La mayor parte del nuevo empleo creado fue formal (aproximadamente 65% del total), aunque en números absolutos estos se situaron en menores niveles que años anteriores. De todos modos, la tasa de no registro a la seguridad social se ubicó en cifras superiores a las del cierre del año anterior y mostró una dinámica opuesta al resto de variables, empeorando durante el primer semestre y mejorando durante el segundo. En cuanto al subempleo, este mostró una caída respecto a sus niveles de fines de 2024.

Sin embargo, esta trayectoria del mercado de trabajo fue heterogénea entre semestres. A falta de datos de cierre del año, se estima que la economía durante el segundo semestre presentó un crecimiento mínimo o incluso nulo, lo cual se vio reflejado también en el frente laboral. Al considerar datos desestacionalizados, desde julio se acentúa una caída marcada en el total de ocupados. Las tasas de empleo y actividad reflejan caídas sistemáticas desde la segunda mitad de año y ya se encuentran en sus niveles de cierre de 2024. Por su parte, el desempleo, que alcanzó en julio su mínimo desestacionalizado desde 2015, también sufrió un rebote y se ubicó en 7,6% en diciembre.

Al desglosar este freno en la tasa de empleo por regiones, podemos apreciar que la mayor moderación se dio en la capital del país. Mientras que la caída del empleo en el interior es menos marcada. Esto contribuye a que la brecha de empleo entre ambas regiones sea menor.

Hace casi que exactamente un año, señalábamos en otra columna que el hito clave para el mercado de trabajo en 2025 sería 11° ronda de negociación colectiva y sus lineamientos salariales. Durante ella se definieron ajustes salariales en función del nivel salarial del individuo, donde aquellos de menores ingresos recibirían incrementos reales significativos, luego una franja intermedia que también recibe incrementos reales de menor orden y el tercer grupo, de mayores ingresos, que recibiría un ajuste por la inflación.

Estas pautas presentaban ciertos riesgos. El primero de ellos yacía en ratificar fuertes aumentos del salario real a sectores de baja productividad y calificación, cuando la generación de empleo se estaba orientando hacia sectores de mayor calificación.

El segundo riesgo consistía en que las pautas salariales fueran a quedar "largas", en un contexto donde se proyectaba una inflación por debajo de la meta en el cierre del año y las nuevas autoridades del BCU esbozaban la posibilidad de ir hacia objetivos de inflación más ambiciosos. Asimismo, se eliminaron los correctivos simétricos, que actuaban cuando la inflación cierra por debajo de lo proyectado. Esto último fue lo que sucedió y, si bien una inflación baja es buena para las empresas y trabajadores dado que reduce la incertidumbre, mejora la planificación y minimiza las distorsiones en general, en un contexto de bajo crecimiento de la productividad, aumentos del salario real por encima de lo esperado generarían tensiones en los niveles de empleo.

Estos riesgos, en conjunto a un deterioro del clima de negocios ante el constante debate en torno a lo impositivo y señales contrarias respecto a la creación de empleo como la reducción de la jornada laboral sin considerar la productividad o el anuncio de despidos propuesto por el Ministerio de Trabajo, contribuyeron en el segundo semestre a la reversión del ciclo positivo que arrastraba el empleo desde la recuperación de la pandemia.

Durante 2026 se puede esperar una mayor moderación en los niveles de empleo, acentuada particularmente en el primer semestre del año. La creación de empleo continuaría un año más, aunque en menores niveles respecto a 2025 y probablemente con algunos meses puntuales de destrucción de empleo. También se puede esperar que la masa salarial continúe creciendo, más incidida por su componente salarial. Igualmente, todavía existen brechas estructurales que ante un escenario más desfavorable desde el mercado de trabajo podrían generar fricciones adicionales. El desempleo juvenil es por lo menos 20 p.p. mayor al desempleo adulto y todavía persisten importantes disparidades en el acceso al mercado laboral entre hombres y mujeres.

De cara a la próxima década, uno de los puntos centrales de debate tiene que girar alrededor de una reforma laboral moderna que actúe principalmente sobre los costos de contratación y despido y que internalice las heterogeneidades entre empresas a la hora de negociar salarios. De lo contrario, persistirán los problemas anteriormente mencionados y el margen de mejora quedará acotado, incluso en escenarios de buen crecimiento.

- El autor, Ignacio López, es investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela