La ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Tamara Paseyro habló de los distintos planes que vienen y las ideas a implementar, en entrevista con El País
Sobre lo que expuso en el foro de CAF, los planes del ministerio en programas para familias de ingresos medio-bajos, la apuesta del gobierno a la seguridad y mejora de vivienda y el hábitat como es "Más Barrio", subsidios al alquiler y otros programas, Paseyro habló en entrevista con El País en Panamá.
-¿Qué es lo que vino a presentar el Ministerio de Vivienda en el Foro Económico Internacional de CAF?
-Este es un foro, un espacio de intercambio, de conversación sobre el desarrollo en la región. Entonces, poder poner el tema de vivienda y hábitat sobre la mesa y compartir otras experiencias con América Latina y el Caribe para nosotros es muy importante. Vinimos para conversar sobre diferentes temas. Uno es, cuáles son los retos que tiene la política pública de vivienda, y cuáles podrían ser también, como en Uruguay, los incentivos al crecimiento, al escalamiento de la política de vivienda social. El primer desafío que tiene un gobierno es el desafío presupuestal, que no es sólo cuánto se invierte, sino cómo se invierte. Y para eso, es importante complementar ese presupuesto público con inversión privada, por supuesto orientada a las políticas públicas habitacionales, y el financiamiento también de los organismos multilaterales, que en materia de vivienda, es un apoyo muy importante. Después tenemos un desafío también muy importante que es la gestión del suelo. Se tiene que dar suelo para los distintos programas de vivienda y ahí el Estado, junto con los gobiernos departamentales, tiene una tarea fundamental. Y después, la capacidad interinstitucional y el pensar la vivienda en el ordenamiento territorial, en su conjunto, y teniendo en cuenta que no es la vivienda solamente, sino es la vivienda donde se ubique, en lugares adecuados, en un hábitat adecuado, con los servicios, con las infraestructuras necesarias.
Y después, nos preguntaban qué instrumentos eran los que podían incentivar. Para nosotros el tema del programa Entre Todos, que estamos haciéndole unas modificaciones, pero que el espíritu de la creación es del gobierno pasado y que decidimos continuar porque entendemos que atiende los sectores de recursos medios bajos para poder acceder a su vivienda. Lo relevante, que justamente son regímenes que combinan tres factores. Toman en cuenta el incentivo a la oferta, tienen reglas claras y a su vez ayudan a la demanda. Tiene este componente de subsidios a las familias que necesitan este sistema de acceso a la vivienda. Ahí el Estado tiene un rol importante en el tema.
En lo que tiene que ver con los programas de vivienda y hábitat para la población más vulnerable, nosotros estamos también involucrando al sector de la construcción, en el trabajo en infraestructura, en espacios públicos, en vivienda y en seguridad y convivencia. Por supuesto con la participación activa de la población, que es la que después sostiene todos los procesos. Y para nosotros este programa también tiene el valor de haberlo diseñado, definiendo las zonas con más criticidad, dando cuenta de otras maneras de vivir. Y otra cuestión que planteamos en el foro es, como lecciones aprendidas o como aportes desde la política de vivienda y hábitat, es pensar la política de vivienda como una política pivot dentro del conjunto de políticas sociales y urbanas.
-¿A qué se refiere con política pivot?
-Porque entendemos que el uso del suelo, la seguridad, la convivencia, también condiciona la eficacia de otras políticas públicas. Es que al tener una vivienda adecuada, las políticas de salud, las políticas de educación, de seguridad, tienen un impacto mayor. Y por último, es un efecto multiplicador sobre los derechos. Es un derecho que habilita otros derechos.
-¿Es que la política en vivienda sea flexible?
-Todos los países atraviesan transiciones en cuanto a la temática geográfica. Lo mismo los requerimientos de vivienda hoy, qué hacer con esta nueva realidad, donde por un lado, tenemos hogares monoparentales, tenemos parejas jóvenes o estudiantes que quieren independizarse, tenemos una población envejecida. Esa es una realidad que convive con la otra realidad, de otro sector de la población que vive en una situación de precariedad mayor, donde en una misma vivienda se comparte varios hogares. Combinar como política pública estas dos fuertes realidades exige de políticas públicas flexibles. Y para eso, es el trabajo fundamental entre las organizaciones de la sociedad civil, entre los destinatarios de esa política pública, el sector público en su conjunto.
-Yendo al programa Entre Todos, ¿qué modificaciones están pensando hacerle a lo que ya venía?
-Recibimos a muchos desarrolladores, a la Cámara de la Construcción, y ahí planteábamos que uno de los cambios fundamentales que tiene Entre Todos es la administración, porque tenía un aporte económico a las familias no revisable. Desde el ministerio, todas las políticas de subsidios son revisables, porque esto permite llegar a más familias. Porque cuando la familia mejora, baja el subsidio. Y si la familia empeora, se acompaña la historia de vida de la familia. Este programa, Entre Todos, no tenía esa consideración y era una contribución que se daba en el momento de que vivía en su vivienda.
-Ya tuvieron reuniones con el sector privado, ¿qué intenciones ven de inversión en ese sentido en el programa Entre Todos?
-Nosotros hemos manifestado las reglas claras y por dónde queremos ir. Por ejemplo, cuando nos visitó la Cámara de la Construcción que habían hecho un estudio justamente de la de las infancias y viviendas, donde 32% de los niños menores de 6 años viven por debajo de la línea pobreza, viven en viviendas donde su situación es compleja, y también tenemos planes para ahí. Del sector privado nos manifestaron esa necesidad de querer aportar en esa dirección. Y una de las líneas del Plan Quinquenal es justamente el atender a esta emergencia habitacional. Sabemos que no será la vivienda definitiva, para eso tenemos programas estructurales, como son los programas de Mejoramiento de Barrios, el Plan Avanzar, el Plan Más Barrio que apunta a una vivienda definitiva. Vivienda, hábitat y todo lo que hablamos antes, pero también sabemos que esta realidad de estos niños y niñas hoy que están en esta situación de precariedad habitacional es necesario atender. Ahí ya salió una licitación para que las empresas implementen distintas modalidades de módulos que aplicarán, porque la idea es mejorar esa vivienda y generar el confort mínimo habitable para esas familias. Necesitamos que el sector privado se presente a esta licitación, en ese acuerdo de espíritu inicial que tuvieron en la cercanía.
-En el programa Más Barrio, que va a empezar próximamente, una de las elecciones es Cerro Norte, que es un barrio que está complicado con enfrentamientos entre bandas de narcotraficantes. ¿No temen que esa apuesta fuerte de empezar allí, si no sale todo bien, puede hacer fracasar el programa?
-Son cinco zonas que vamos a iniciar. Tenemos la confianza en que primero, la realidad nos llama. No podemos decir que porque esto sea complejo, entonces no vamos a intervenir. Sabemos que, por supuesto, es un desafío muy grande. Las características del diseño del programa parecen como algo irrelevante, pero no lo es. Nosotros estamos trabajando conjuntamente con el Ministerio del Interior. Sí es un desafío importante, pero este programa se viene trabajando también desde la campaña, antes de asumir el gobierno, después en el periodo de transición. Entonces entendemos que tenemos todas las fortalezas y las disponibilidades para hacerlo. Si bien, por supuesto, la realidad de cada país es lo que marca, también tenemos el aporte de otras instituciones de otros países. Hay que tomar en cuenta los errores y las lecciones aprendidas de esos países. Tenemos el apoyo de CAF. Eso también es importante porque es un apoyo técnico y con herramientas. También con ONU Hábitat, justamente en el marco del foro tuvimos oportunidad de conversar. Es una realidad y es una responsabilidad del gobierno hacer lo necesario.
-¿Cuánto es la inversión prevista inicialmente y de qué manera se va a ir ejecutando?
-Para estas cinco zonas tenemos US$ 50 millones de préstamos. Es importante decir que este no es un programa de vivienda, eso es lo primero. Este es un programa que tiene varios componentes, y es un programa que apunta a la convivencia y a la mejor calidad de vida de la población: uno es en seguridad, otro es en infraestructura, en un sentido amplio, desde lo que puede ser la mejora de las calles, la inversión en espacios públicos, y también en vivienda, pero no lo situemos ahí porque si no hacemos un reduccionismo del programa. Y hay que tener en cuenta que no es para asentamientos. Esto es un programa que trabaja con barrios informales y barrios también con la formalidad. Entonces la situación de las familias es bien distinta. Puede ser que en algún lugar sea realojo, puede ser que en algún lugar sea mejoramiento de vivienda, puede ser que sea con microcréditos o distintos apoyos a esas familias que pueden ser tomadoras de vivienda. Es una batería importante que vamos a tener. También vamos a trabajar sobre otros aspectos. Siempre todos estos aspectos tienen un componente fundamental de la participación, que no es menor, justamente. Nosotros no concebimos la construcción de la aplicación de política pública, si no es con la gente. Es para la gente y con la gente. La población que allí vive va a ser parte también de esto, porque quienes están en el barrio es la gente.
-En el otro extremo, ha habido críticas a exoneraciones tributarias a desarrollos o mejoras inmobiliarias en barrios de muy alto poder adquisitivo, que no necesitaban de ello. Si bien parte de eso ahora está en el Ministerio de Economía y Finanzas, ¿cómo lo ven ustedes desde su lado?
-Cuando asumimos el ministerio, como sabíamos que obviamente era un tema que teníamos que trabajar desde el inicio, generamos un grupo que estaba formado por distintas áreas del ministerio, del Ministerio de Economía, de la Agencia Nacional de Vivienda, por supuesto, y funcionarios y funcionarias también, que son los que han vivido. Ahí se hizo una evaluación y se llegó a que la vivienda promovida no estaba llegando a donde entendíamos que debía llegar, pero también entendíamos la importancia que tenía la ley, porque también se tiene que pensar en la inversión, en el empleo, y no podemos tener una mirada de única de un problema ni de una oportunidad. Entonces ahí fue que decidimos que la parte de inversión y empleo la iba a promover el Ministerio de Economía y nosotros nos abocábamos al Entre Todos, que era la parte de la ley de Vivienda Promovida que era más nuestra. Entiendo que como gobierno la responsabilidad es tener toda la mirada global.
-¿Erradicar los asentamientos es una utopía? ¿Hay que ir por opciones más flexibles que en algunos casos sean realojos, pero en otros distintas modalidades?
-Sin duda. Por eso nunca nos pareció acertado hablar de "asentamiento cero". Hoy en el país hay más de 637 asentamientos de un estudio que publicó el gobierno anterior el 25 de febrero de 2025. El tema de asentamientos es muy complejo y tiene muchas aristas. Entonces, hablar de "asentamiento cero" nos parece que es una reducción del problema. Acá lo importante es mejorar la calidad de vida de la gente. La realidad de los asentamientos es muy distinta. Hay asentamientos que en las condiciones en las que viven no pueden seguir viviendo más y hay que realojarlos y hay que intervenir y por eso hay una cartera de proyectos importantes que viene de gobiernos anteriores y que le sumamos a este periodo. Esa es una línea y una continuidad. Pero también es cierto que hay otros asentamientos que si vas caminando no lográs diferenciar de la ciudad, porque tienen una realidad económica diferente y capaz que lo que los diferencia uno y otro es que unos tienen la tenencia de la tierra y otros no. Capaz que el camino es ir a otorgar esa seguridad jurídica en ese caso. Hay una cosa que me parece muy importante y es que cada vez que uno va a una inauguración, no falta el comentario de "esto es del gobierno anterior". Hay un momento en que todos los gobiernos pasan, por suerte estamos inaugurando algo que ya llevamos un año casi de obra. Qué suerte que continuamos, que estamos inaugurando. Entonces, lo que todos tenemos que entender acá es que como país es que lo que se da en Uruguay, no se da en otros lados. Entonces, en vez de hacer hincapié en "es del gobierno anterior", hagamos hincapié en que "qué bueno que sostenemos las políticas del Estado", que hay políticas de Estado bastante relevantes y tan importantes. El programa de Mejoramiento de Barrios viene de 1999. Si miramos el programa en el 99 y lo miramos hoy, sí, por supuesto que cambió, que se adaptó, que mejoró. Las realidades cambian y hay que ir sumando. Me parece que nos tenemos que quedar con que "qué bueno que haya políticas de Estado que se siguen mejorando y que sigan aportando para la mejora de vida de la gente".
-El crédito hipotecario es bajo en Uruguay en relación a lo que es el tamaño de su economía. ¿Hay pensado algo en conjunto con el Ministerio de Economía y Finanzas para promover más el crédito hipotecario?
-Lo que venimos trabajando entre el Banco Hipotecario y el ministerio, es para nuestra población que mayoritariamente sí tiene una capacidad de pagar una cuota, pero no tiene capacidad de ahorrar. Entonces ahí venimos trabajando, ya está para implementar ahora, en bajar ese ahorro requerido para las familias a un 5% (del valor de la vivienda) que entendemos que va a permitir que más familias puedan acceder al crédito.
-Muchas veces se piensa en la seguridad de tener la casa propia, pero quizás es la solución, pasa más por un alquiler. ¿Qué planes tienen en ese sentido?
-En el Plan Quinquenal de Vivienda tenemos una línea que es el alquiler social. Desde el 2019 que venimos trabajando sobre este tema del alquiler social. Lo que vimos es que la población de ingresos más bajos tiene comprometido más del 37% de sus ingresos en el pago del alquiler. Eso por supuesto que va en detrimento de la salud, de la educación, de la alimentación, de las necesidades básicas. Entonces, vamos a implementar -en este momento estamos diseñando la franja a la cual vamos a atender- un subsidio al alquiler. Porque el alquiler es un signo de inseguridad: hoy puedo, mañana no puedo y no sé dónde voy a estar. Lo importante es poder garantizar el acceso a la vivienda y la permanencia. El alquiler es una manera también de acceder y de poder permanecer en la vivienda. Entonces tenemos que generar esas herramientas. Una es el subsidio al alquiler, que sería como si la familia el alquiler le cuesta 17 y la familia puede pagar 12, que el Estado pueda cubrir la diferencia. ¿Por qué? Porque lo entendemos como una política también de prevención de asentamientos. Si esa familia no puede sostener ese alquiler, ¿cuáles son las opciones que le quedan? ¿Se va a vivir a un asentamiento o pasa al sistema informal de alquiler?
-¿En qué montos de ingreso están pensando para esa franja?
-La idea es llegar a estas familias que hoy el 37% lo destinan al alquiler. No quiero decir un monto específico, pero estamos ahora definiendo porque queremos implementarlo ya con el nuevo presupuesto.