El desborde de la pintura en el sur
Lo pictórico remece la Décima Región del país, sobre todo con el recorrido que expone la Casa del Arte Diego Rivera por el universo visual del pintor y escultor Osvaldo Thiers.
Los objetos no siempre son como los vemos. La lógica, que nos suele gobernar al reconocer nuestro entorno, nos puede impedir ver las posibilidades que tienen las cosas para jugar con sus límites de lo real y lo imaginario. Una mesa o una tela, por ejemplo, pueden ser más que eso. El mundo artístico de Osvaldo Thiers (1932) explora esas fronteras.
"Me agrada experimentar con formas y siempre he tratado de quebrar los esquemas del arte. Solo quiero hacer reflexionar cómo veo el mundo", relata Thiers. Por más de siete décadas el artista, oriundo de Carahue y actualmente radicado en Osorno, se ha dedicado a crear un mundo artístico que comprende desde diferentes ángulos la realidad. "Nunca he pensado en ser un surrealista, las cosas van saliendo espontáneamente. He querido realizar lo que siento, nada más", aclara.
A partir de su formación en la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Escuela de Bellas Artes de París, Thiers se enfocó en el desarrollo de la pintura, el grabado y la escultura. Actualmente, su producción supera las mil obras y suma más de 50 muestras individuales y colectivas a nivel nacional e internacional.
Reconocido como "maestro del sur", su impacto no es solo a nivel creativo, sino también en el área académica. El artista ha ejercido como docente en instituciones como la Universidad de Antofagasta, la Universidad de Chile y la Universidad de Los Lagos. Precisamente, fue esta última, junto al Centro para el Progreso de Osorno, que elevó la candidatura de Thiers para el Premio Nacional de Artes Visuales en su versión recién pasada -que obtuvo Alejandro "Mono" González-.
Recorrer texturas y formas
Figuras humanas, telas y objetos son llevados a la abstracción en "El desborde de lo imaginario", la nueva exposición de Osvaldo Thiers. Hasta el 21 de febrero, las paredes de la sala Hardy Wistuba de la Casa del Arte Diego Rivera, de Puerto Montt, presentarán un testimonio de la trayectoria del artista. "Para mí, es una ocasión muy importante por el prestigio que tiene este espacio y para mostrar lo que he realizado a través de los años", comenta.
La invitación la realizó la Corporación Cultural de Puerto Montt, con el fin de "poner en valor su trabajo, porque es un artista muy peculiar. Tiene una forma de crear, de abordar temas y un compromiso con la práctica que es bien excepcional en el campo a nivel nacional", afirma Andrés Muñoz, coordinador del área de Artes Visuales de la institución.
A través de 35 piezas, seleccionadas por el propio artista y que comprenden la pintura y el grabado, se propone un recorrido por la evolución de su técnica. "Tengo una gran cantidad de trabajos. Traté de llevar lo que más me representara dentro de lo que se podía. Quería mostrar cómo he ido modificando el tiempo a través de mi obra, cómo he ido encontrando cosas que jamás me hubiera imaginado", explica. La idea la concreta exhibiendo producciones que fueron creadas desde fines de los años 90 hasta la más nueva, que fue pintada durante enero.
El imaginario cruce entre la sensibilidad poética y la inventiva industrial, que lo caracteriza, es la principal línea de la muestra. "Tiene la particularidad de dar una vida muy intensa a las cosas que suceden tan sencillamente en su espacio de trabajo. Entonces, es una creación realista, desde el punto de vista de la representación, pero también inquietante, incluso perturbador en algunos casos. Siempre es algo que te remece, creo que esa es su riqueza", detalla Muñoz.
La exposición ratifica la capacidad creativa de Osvaldo Thiers, que a sus 93 años parece inagotable. "Verlas bien expuestas e iluminadas y que las demás personas puedan observarlas, me da un aliciente para seguir trabajando", garantiza.
Otras mareasEn la misma Casa del Arte Diego Rivera, en Puerto Montt, está la exposición "Espejos. La unidad bajo la piel", de Pablo Lincura (1987). Ubicada en la Sala Multiuso, presenta una serie de retratos que unifica colores para reflexionar sobre lo que nos une como especie, desde la hibridez cultural y la empatía.
Como ya es costumbre, el Museo de Arte Moderno de Chiloé , en Castro, exhibe la versión trigésima octava de su muestra anual. En esta ocasión, el ciclo explora las propuestas artísticas de los pintores Francisco Álvarez, Antonia Teillery, Paula Solís Burgos, Héctor León y Elisa Alcalde. La exhibición estará abierta hasta el 17 de junio.
En Puerto Varas, tras una exitosa convocatoria, el Centro de Arte Molino Machmar muestra la selección de 2026 de su histórico concurso "El color del sur", hasta el 29 de marzo.