Se diluye impulso del Bitcoin
El precio del bitcoin volvió a encender ayer las alertas de los mercados, al situarse por debajo de los 63
El precio del bitcoin volvió a encender ayer las alertas de los mercados, al situarse por debajo de los 63.000 dólares, un nivel que no se observaba desde finales de 2024 y que marca un punto de inflexión tras el rally impulsado por la reelección de Donald Trump en noviembre de ese año. La criptomoneda más negociada del mundo llegó a cotizar en torno a los 62.500 dólares, acumulando una caída intradía cercana al 14,6% y profundizando un ajuste que refleja una creciente aversión global al riesgo. El retroceso contrasta con el fuerte optimismo que dominó al mercado tras el regreso de Trump a la Casa Blanca. Su perfil percibido como favorable al ecosistema cripto impulsó una rápida apreciación de los activos digitales y llevó al bitcoin a superar por primera vez los 100.000 dólares apenas un mes después de las elecciones, un hito celebrado públicamente por el propio mandatario. La tendencia alcista se prolongó durante buena parte de 2025, hasta que a comienzos de octubre la criptomoneda alcanzó un máximo histórico cercano a los 126.000 dólares. Desde entonces, sin embargo, el panorama ha cambiado de forma significativa. En lo que va de 2026, el bitcoin acumula pérdidas superiores al 26% y se ubica más de un 49% por debajo de su récord. Analistas atribuyen este ajuste a una combinación de factores macroeconómicos y sectoriales. En los últimos días, el deterioro del sentimiento inversor ha afectado no solo a las criptomonedas, sino también a los valores tecnológicos y, de forma más llamativa, a activos tradicionalmente defensivos como los metales preciosos. A este contexto se suma la persistente incertidumbre regulatoria en Estados Unidos. El debate en torno a la denominada ‘Ley Clarity’, que busca establecer un marco más claro para el mercado de criptoactivos, permanece estancado en el Senado. "Los avances esperados en torno a esta ley no han llegado", señala James Butterfill, analista de CoinShares, un factor que ha frenado el apetito institucional. El inicio de 2026 ha sido especialmente volátil. Tras moverse entre los 78.000 y 85.000 dólares en enero, la presión vendedora se intensificó a comienzos de febrero, coincidiendo con salidas netas de capital de los ETF vinculados a bitcoin. Algunos expertos ya advierten sobre un posible ‘criptoinvierno’ incipiente. "El sentimiento cripto está tocando fondo", afirma Augustine Fan, socio de SignalPlus, quien no descarta que el activo pruebe la zona de 60.000 a 65.000 dólares si persisten las dudas macroeconómicas y la débil demanda institucional.