Sábado, 07 de Febrero de 2026

¿Qué pasó con las ganancias de los bancos en Uruguay tras el récord de 2024, los depósitos y el crédito?

UruguayEl País, Uruguay 7 de febrero de 2026

Un estudio de CPA Ferrere analiza las novedades del sistema bancario nacional al cierre de 2025, su desempeño y claves para 2026, en base a datos oficiales.

La rentabilidad de los bancos en Uruguay se redujo en 2025 respecto a 2024 cuando había sido elevada en términos históricos, y podría correr la misma suerte en 2026 respecto a 2025. Según un informe de la consultora CPA Ferrere, las ganancias del sistema bancario uruguayo totalizaron US$ 1.046 millones en 2025, lo que implica una reducción de US$ 530 millones respecto al año anterior.
Estas menores ganancias se dieron en todas las instituciones a excepción de Citi y respondió principalmente a pérdidas por diferencia de cambio (en un año en que el dólar cayó 11% en el país) y a menores márgenes financieros en un contexto de baja de las tasas de interés.

El análisis de CPA Ferrere aborda la evolución de depósitos, créditos, morosidad y rentabilidad del sistema bancario uruguayo, abarcando a los nueve bancos privados y al Banco República (BROU).

Para 2026 CPA estima un entorno de tasas locales e internacionales más bajas y un dólar en la misma línea, los que continuarán presionando a la baja los resultados de las instituciones.

"La economía mostró señales de estancamiento en la segunda mitad de 2025 y se espera un crecimiento moderado para 2026, lo que podría moderar la demanda de crédito. A esto se suma una mayor competencia por parte de fintechs y emisores de dinero electrónico", advierte el informe.

Es decir, el sistema bancario ingresó a 2026 con bases sólidas, pero en un contexto fuertemente condicionado por factores que influirán en la dinámica del crédito, los márgenes y la rentabilidad del sector.

Bajó la rentabilidad interanual

María Inés Mailhos, economista de CPA Ferrere, destacó en diálogo con El País que, a pesar del descenso de la rentabilidad bancaria en 2025 en relación a 2024, el volumen del negocio siguió creciendo.

"Los depósitos aumentaron de forma significativa y los créditos también continuaron expandiéndose; de hecho, se ve que los créditos vigentes crecieron a tasas importantes en los últimos cinco años", afirmó.

De esta manera el sistema bancario mantuvo indicadores sólidos de liquidez y solvencia en 2025, cerrando con posiciones patrimoniales y de liquidez robustas. Y hacia 2026, CPA espera que estos fundamentos sigan siendo así.

Al analizar la evolución de la rentabilidad, CPA observó una mayor reducción en el BROU frente al promedio de los bancos privados, incluso ubicándose por debajo en términos de la rentabilidad sobre el capital (ROE), y en niveles similares en cuanto al retorno sobre el patrimonio neto (ROA).

Citi lideró con los mejores niveles de rentabilidad del sistema bancario (ROA de 5% y ROE de 37,9%). En contraste, Bandes mantuvo el peor desempeño, mostrando rentabilidad mínima desde 2012 (ROA negativo de -2,21% y único con ROE negativo de -24,4%).

Mailhos afirmó que lo ocurrido era esperable, porque "veníamos de varios años en que las distintas instituciones venían aumentando su rentabilidad y, de hecho, en 2024 alcanzaron niveles históricamente elevados; también la reducción de tasas era algo que estaba en el radar y sabíamos que iba a presionar los márgenes financieros de las instituciones; y durante el año ya se observaba la caída del tipo de cambio, aunque fue mayor a la que esperábamos", dijo.

"La caída no fue homogénea, hubo diferencias importantes entre las instituciones, y en parte esto obedece a que la exposición a moneda extranjera es distinta en la plaza", agregó. Asimismo, la apreciación del peso uruguayo más que superó la reducción marginal de la posición activa de los bancos en los últimos meses, tanto en el BROU como en el conjunto de bancos privados (aunque en mayor medida en el BROU).

CPA destaca que la posición neta en moneda extranjera, que incluye posición fuera de balance del BROU, se ubicó en 51% del activo en 2025, mientras que estaba en 57% en 2024. Además, CPA observó un mayor peso de las previsiones sobre activos respecto a 2024 en el BROU. Por otra parte, la caída en el margen de las tasas de referencia internacional y local derivó en un menor margen financiero bruto, lo que deterioró los resultados.

Los créditos


La penetración del crédito sigue siendo baja y la dolarización de depósitos continúa elevada en el país, advierte CPA.

"Pese a los esfuerzos del Banco Central (BCU) para fomentar el crédito en pesos y reducir la dolarización, todavía no se observan cambios significativos en el comportamiento de los uruguayos", dice el estudio. No obstante, en el margen se verifica una mejora en el ratio de dolarización, dado que los préstamos en pesos crecieron a un ritmo mayor.

Este año habrá incidencia de los nuevos esquemas de encajes (que ajustan alícuotas y remuneraciones para incentivar el uso de la moneda nacional), que entran en vigor el próximo marzo. "Si bien no tenemos una estimación del impacto, en las minutas del Comité de Política Monetaria (Copom), el BCU señala que el cambio en el esquema de encaje puede tener un efecto positivo sobre el crédito. Entonces, esto puede generar cierto dinamismo al mercado de créditos en pesos", indicó Mailhos.

A los nuevos encajes, se suman otras medidas de desdolarización impulsadas por el BCU, como mayores requerimientos de capital para préstamos en dólares a sectores no transables y la promoción de instrumentos y cuentas en pesos más atractivos.

Por lo pronto, el crédito mantuvo su comportamiento favorable en 2025, registrando nuevamente un ritmo de expansión de dos dígitos. Al cierre de 2025, los créditos vigentes al sector no financiero (empresas y familias) de los bancos privados más el BROU, aumentaron 13% respecto a fin de 2024 y ascendieron a US$ 26.888 millones; esto es, alrededor del 30% del Producto Interno Bruto (PIB).

El crecimiento de los créditos vigentes se explicó tanto por la cartera en moneda nacional como en moneda extranjera. Además, se observó un crecimiento interanual en el agregado de bancos privados en la mayor parte de sus entidades, así como en el BROU.

El stock de créditos permanece altamente dolarizado (aproximadamente 50% de los créditos vigentes al sector no financiero están en moneda extranjera), especialmente en los bancos privados, donde los préstamos en moneda extranjera representan el 57% del total, mientras que en el BROU dicho porcentaje se ubica en torno al 36%.

CPA destaca que los créditos en moneda nacional han crecido a un ritmo mayor que los créditos en moneda extranjera, lo que implicó una reducción en el ratio de dolarización del sistema, que descendió de 51,4% a 50% (descontando el efecto valuación por la caída del dólar).

Por sector, el crecimiento del crédito tuvo mayor dinamismo en los préstamos a las familias y a los sectores de comercio y servicios. También hubo expansión del crédito hipotecario (+3% en los bancos públicos y +10% en los privados). De todas formas, incluso con este crecimiento, el crédito hipotecario sigue mostrando una baja penetración con relación al tamaño total de la economía nacional.


Al analizar la evolución por banco, la participación de las distintas entidades en el mercado de crédito, tanto en moneda nacional como en moneda extranjera, se ha mantenido relativamente estable durante el último año.

Las cinco principales instituciones concentran más del 92% del total. Itaú encabeza la participación de mercado en créditos en moneda extranjera con un 28%, seguido de Santander, que cedió cierto terreno, con un 22%. En cuanto al stock de créditos en moneda nacional, el BROU continúa liderando con el 39% de la cartera al cierre de 2025 y le sigue Santander con 22%.


Depósitos dolarizados

A fin de 2025 los depósitos del sector no financiero (empresas y familias) en los bancos privados y el BROU totalizaron US$ 44.963 millones, lo que implica un aumento de 8% con respecto a fin de 2024 (valuando los depósitos en moneda extranjera en dólares corrientes y el negocio en moneda nacional al tipo de cambio de diciembre 2025).

El aumento se dio en ambas monedas, aunque los depósitos en dólares experimentaron un crecimiento superior (8,6% versus 5,9% de los de moneda nacional). Esto implica que subió el ratio de dolarización de los depósitos, que pasó de 72,5% a 73% (descontando el efecto valuación por la caída del dólar).


Al analizar los depósitos totales del sector no financiero por banco, los que destacaron con mayores aumentos de depósitos en 2025 fueron BROU (US$ 1.458 millones captados), Santander (US$ 659 millones más) e Itaú (US$ 647 millones más). Sin embargo, Banco Nación y Heritage lograron un mayor aumento porcentual del stock de depósitos medidos en dólares en comparación con el cierre de 2024.

En 2025, los depósitos a plazo mostraron un mayor dinamismo que los a la vista. Sin embargo, los depósitos a la vista continúan siendo la principal fuente de fondeo, concentrando cerca del 75% del total de depósitos, observa CPA.

Morosidad estable


Al cierre de 2025, la tasa de morosidad medida como la proporción de créditos con retraso superior a 60 días se ubicó en 1,7% del stock de préstamos, manteniéndose estable respecto al año anterior, con una leve mejora en el BROU que compensó un ligero deterioro en los bancos privados.

CPA observó diferencias por tipo de crédito dentro de cada institución; a modo de ejemplo, la morosidad del segmento de consumo en moneda nacional alcanzó 2,7%, por encima del promedio general.

Perspectiva bancaria 2026


La rentabilidad de la banca para este año dependerá en gran parte de la trayectoria de las tasas internacionales y locales.

A nivel internacional, CPA espera que las condiciones financieras se tornen menos restrictivas, con al menos dos recortes de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed) en 2026.

En el plano doméstico, con expectativas de inflación alineadas a la meta y señales de estancamiento de la actividad, la consultora anticipa una reducción adicional de la tasa de política monetaria. "En este contexto de tasas más bajas, es probable que el margen financiero de los bancos no mejore respecto a los niveles de 2025", señala el informe.

CPA también proyecta una leve depreciación del peso uruguayo hacia fines de 2026, persistencia de riesgos asociados a la evolución del dólar a nivel global y un panorama en el que resulta difícil anticipar un fortalecimiento significativo de la divisa a nivel global.

Advierte que una baja más pronunciada de la tasa de política monetaria por parte del BCU podría impulsar al alza el tipo de cambio, aunque esta dinámica dependerá del equilibrio que la autoridad monetaria busque, entre sostener la desinflación, evitar un sobrecumplimiento de la meta y preservar la actividad económica. "En este marco, nuestro escenario base no contempla ganancias significativas por diferencia de cambio en 2026", afirma.

En otro orden, el informe advierte que al ecosistema financiero se han incorporado nuevos actores particularmente fintechs, emisores de dinero electrónico y plataformas de crédito que, por su creciente participación y su interacción con los bancos, pueden influir tanto en la actividad como en el desempeño del sistema financiero.

"Las estrategias que estos actores adopten en materia de precios, captación de clientes, innovación tecnológica o modelos de riesgo también podrían incidir en la evolución de la rentabilidad del sistema bancario tradicional", observa.

Finalmente, CPA proyecta que, como la economía ha mostrado señales de estancamiento en el segundo semestre de 2025 y no identifica grandes impulsores para 2026, se podría moderar la demanda de crédito. En los últimos años, ésta estuvo impulsada por la inversión, la construcción, el consumo y el sector agropecuario.

En esta oportunidad, los posibles factores dinamizadores del crédito podrían ser la concreción de nuevas obras de gran porte, la evolución de los precios de los commodities y la revisión de esquemas de promoción de inversiones. Esto actuaría a favor de la rentabilidad del sistema bancario. A su vez, la dinámica del mercado laboral incidirá asimismo sobre el consumo y sobre el desempeño del crédito minorista.

Además de los factores de incidencia mencionados, Mailhos recordó que la evolución del sector también estará condicionada a las estrategias de las distintas instituciones financieras y cómo se posicionen cada una en este contexto.

La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela