Inflación de enero, la tercera más alta para ese mes en una década
Tal y como se esperaba por parte de los analistas, la inflación comenzó el 2026 con un fuerte impulso, que no solo se consolida como uno de los más fuertes de los últimos años, sino que prende alertas por la persistencia de las presiones de precios en la economía local, que en esta ocasión golpearon con más fuerza a la población vulnerable y la clase media
Tal y como se esperaba por parte de los analistas, la inflación comenzó el 2026 con un fuerte impulso, que no solo se consolida como uno de los más fuertes de los últimos años, sino que prende alertas por la persistencia de las presiones de precios en la economía local, que en esta ocasión golpearon con más fuerza a la población vulnerable y la clase media. Según el Dane, en enero el Índice de Precios al Consumidor registró una variación anual de 5,35%, por encima del nivel observado un año atrás, que había sido de 5,22%, y aún lejos del rango meta del Banco de la República; confirmando así que el proceso de desinflación sigue siendo lento y vulnerable y que la indexación no cede. El resultado mensual también reflejó un arranque de año exigente; luego de que el IPC marcara una variación de 1,18%, superior a la registrada en el mismo mes de 2025 (0,94%); marcada por ajustes concentrados en servicios, transporte y alimentos, rubros que suelen presionar los precios en este lapso, pero que esta vez lo hicieron con mayor intensidad. Según el Dane, esta variación de enero fue la tercera más alta para ese mes en la última década, después de la observada en el 2023 (1,78%) y en el 2022 (1,67%). Los mayores aportes Dentro de la canasta, la división de restaurantes y hoteles fue la que más aportó al aumento del costo de vida. En enero, este grupo presentó una variación mensual de 2,94% y una anual de 9,01%, consolidándose como el principal foco inflacionario. De esta forma, la contribución al dato actual fue de 0,33 puntos porcentuales, mucho más que los 0,14 de diciembre del año pasado. El segundo gran impulsor del IPC en enero fue el transporte, que registró una variación mensual de 2,14% y anual de 5,79%; un incremento que estuvo explicado, principalmente, por el ajuste en tarifas de transporte urbano, que subieron 5,11% en el mes. Este rubro también tuvo una incidencia mayor que en diciembre, ya que pasó de aportar 0,05 puntos en ese momento a 0,29 en la actualidad. Los alimentos y bebidas no alcohólicas también tuvieron un rol relevante en el resultado; puesto que dicha división subió 1,66% en el mes y 5,11% en el año. Subclases como tomate, con un incremento mensual de 19,63%, papas, con 10,39%, y carne de res, con 2,55%, fueron determinantes. Si bien los alimentos no tuvieron tanto peso en diciembre e incluso aportaron -0,02 puntos en ese momento, ahora su participación fue de 0,31 puntos porcentuales. las alzas Así, restaurantes y hoteles, transporte y alimentos concentraron cerca de un punto porcentual del aumento mensual del IPC de enero, más del 78% de la variación final, una proporción superior a la observada en diciembre; confirmando así que el repunte inflacionario de inicio de año no fue marginal ni aislado, sino resultado de presiones amplias y simultáneas en los principales rubros de consumo de los hogares. En contraste, algunas subclases ayudaron a moderar parcialmente el resultado, como es el caso de la electricidad, con una variación de -0,91%, y en transporte aéreo, que disminuyó 11,40%. Sin embargo, estas correcciones no lograron compensar el aumento en los servicios y alimentos, que dominaron el comportamiento del índice en enero. Por otra parte, desde una perspectiva anual, el IPC de 5,35% muestra que la inflación sigue ampliamente difundida y lejos del 3% que persigue el Banco de la República. Además de restaurantes y hoteles, divisiones como bebidas alcohólicas y tabaco, con una variación anual de 7,58%, salud, con 7,38%, educación, con 7,36%, y transporte, con 5,79%, concentraron buena parte del aumento del costo de vida. En conjunto, estas divisiones explicaron más de cuatro puntos porcentuales del resultado anual. El informe también evidenció que, aunque alojamiento y servicios públicos tuvo una variación anual inferior al promedio, de 4,59%, sigue siendo el rubro que más aporta a la inflación total por su alto peso en la canasta. Este comportamiento, sumado al de alimentos y servicios, refuerza la idea de que la inflación tiene raíces estructurales, menos dependientes de choques puntuales y más ligada a dinámicas internas de costos y demanda.