Incertidumbre económica alcanza su mayor nivel en siete meses tras irrupción en Venezuela
En el plano local, lo que más influye en la incerteza es la evolución del crecimiento de Chile, de la inversión y el precio del cobre.
La incertidumbre económica escaló en enero por un temor a lo que suceda en el escenario internacional.
Si bien los miedos en torno a las represalias arancelarias entre Estados Unidos (EE.UU.) y otros grandes bloques económicos como China y Europa se habían ido apaciguando, la irrupción de EE.UU. en Venezuela reavivó los temores por los riesgos geopolíticos.
Así lo reveló el Índice de Incertidumbre Económica (Iec), que elabora Clapes UC. En su medición de enero, el indicador llegó a su nivel más alto en siete meses, desde mayo de 2025.
En el primer mes del año, el indicador marcó un incremento de 15% respecto de diciembre, pasando de 256 puntos a 296. En términos interanuales, el indicador aumentó 21%. Pese al alto nivel del índice, la cifra aún dista del máximo alcanzado en abril de 2025, de 520 puntos, tras el anuncio arancelario del mandatario Donald Trump.
"El repunte de la incertidumbre registrado en enero está fuertemente influenciado por el complejo escenario internacional. Si bien el balance de 2025 superó las expectativas iniciales -pese a las tensiones derivadas de los anuncios arancelarios de Estados Unidos en abril y los riesgos geopolíticos-, el panorama cambió hacia el cierre del período", dice Felipe Larraín, director de Clapes UC. Agrega que "la reciente irrupción de EE.UU. en Venezuela ha alterado significativamente las expectativas, impactando tanto en el tramo final del año pasado como al inicio del presente ejercicio".
El índice de incertidumbre se construye a partir del conteo de artículos de prensa (escrita) que cumplen con contener las palabras "incierto" o "incertidumbre", en conjunto con cualquier palabra relacionada con economía.
Las fuentes de incertidumbre
En ese sentido, las palabras más mencionadas son "gobierno", con un 52,6% de menciones en los artículos considerados en el índice, "presidente" (45,9%) y "Venezuela" (19,3%), en un contexto en que las principales fuentes de incertidumbre son factores políticos y económicos de carácter externo.
En el escenario económico local, predomina la preocupación respecto de la evolución de las perspectivas de crecimiento económico de Chile, de inversión y del precio del cobre.
Así, la palabra crecimiento es la más mencionada, con 43,5% de aparición en los artículos, mientras que el término "inversión" se incluye en 48,3% de los artículos, y "cobre" aparece en el 21,2% de las notas de prensa.
Los desafíos de cara a marzo
Respecto a las expectativas de corto plazo, Larraín cree que el desafío para el gobierno entrante será restablecer la competitividad del país, en medio del escenario de incertidumbre que reflejó la reciente medición del Iec.
"Tanto el flujo de inversión como la volatilidad en el precio del cobre emergieron en enero como factores de incertidumbre, pese al repunte que mostraron en 2025", dice Larraín.
Asimismo, el exministro de Hacienda indicó que "los grandes desafíos que se vienen a partir de marzo son restablecer la competitividad del país como un polo atractivo para el capital extranjero y optimizar el impacto de los excedentes del cobre en las finanzas públicas", señaló.
Tal como muestra el Iec, las principales fuentes de incertidumbre provienen de fuentes externas.
"Hoy las condiciones están dadas para disminuir las fuentes de incertidumbre internas, pero dependerá estrictamente de la capacidad del nuevo Ejecutivo para traducir las políticas de estímulo en una aceleración tangible y sostenible de la actividad económica", asegura Larraín.
Por otra parte, estima que el próximo gobierno podría lograr un mayor crecimiento de la economía en 2026.
"Si las condiciones externas resultan propicias y se logra inyectar el dinamismo previsto con la gestión del nuevo ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, la proyección de crecimiento para este año -situada entre un 2% y un 3%- no solo es factible, sino que presenta un claro sesgo al alza", asevera. En ese sentido, indica que un "escenario favorable que podría traspasarse para 2027 cuando las expectativas de crecimiento vuelven a anclarse al incómodo 2%", afirma el exsecretario de Estado.