Siguen los estragos del caso Jeffrey Epstein dentro de la familia real británica
La polémica en torno al caso Jeffrey Epstein -el exmagnate estadounidense acusado de liderar una red de tráfico sexual de menores, y que se suicidó en 2019 en su celda de una cárcel de Nueva York -no ha dejado de aumentar la tensión dentro de la familia real británica
La polémica en torno al caso Jeffrey Epstein -el exmagnate estadounidense acusado de liderar una red de tráfico sexual de menores, y que se suicidó en 2019 en su celda de una cárcel de Nueva York -no ha dejado de aumentar la tensión dentro de la familia real británica. Y es que la amistad que Andrés de Inglaterra tuvo en el pasado con el poderoso financiero ha causado estragos que siguen poniendo en tensión la reputación de la corona.
Tras la publicación de miles de documentos relativos a este caso, liberados por el Departamento de Justicia estadounidense, los miembros de la familia real han intentado continuar su agenda con normalidad. Aun así, parte de la ciudadanía les ha exigido que se pronuncien sobre las conductas pasadas del exduque de York, quien incluso podría ser llamado a declarar ante la justicia luego de que se supiera que habría obtenido información privilegiada de manera ilegítima. Ayer el rey Carlos III rompió el silencio y en un comunicado, el Palacio de Buckingham informó: "El rey ha dejado clara, con palabras y acciones sin precedentes, su profunda preocupación por las acusaciones que siguen saliendo a la luz respecto a la conducta del Sr. Mountbatten-Windsor (...) si la Policía de Thames Valley se pone en contacto con nosotros, estamos listos para apoyarlos, como es de esperar (...). Como se dijo anteriormente, los pensamientos y condolencias de Sus Majestades han estado y siguen estando con las víctimas de toda forma de abuso".