Santiago apaga 485 velas
Tal es la cantidad que, mañana, tendrá que apagar Santiago cuando le canten feliz cumpleaños
Tal es la cantidad que, mañana, tendrá que apagar Santiago cuando le canten feliz cumpleaños.
!Cómo ha pasado el tiempo¡ Si parece que fue ayer, no más, cuando Pedro de Valdivia, a los pies del cerro Huelén, bautizó a la capital de Chile con el nombre del patrono de España. Era miércoles ese día, hacía calor y asistieron al acto varios españoles y yanaconas. Hoy, en la Plaza de Armas capitalina hay una mayúscula efigie de don Pedro, montado en su caballo, y una minúscula del apóstol Santiago.
Yo amo a esta ciudad. Me ufano de ser nacido y criado en Santiago.
Vivía a la entrada de Recoleta y, de niño, me arrancaba de vez en cuando a echarle un vistazo al centro. Lo conocía como la palma de mi mano. Me sorprendí, como otros, cuando en 1975 el alcalde Patricio Mekis dijo que la calle Ahumada sería un paseo peatonal. Muchos pusieron el grito en el cielo por la congestión vehicular que se iba a producir. Nada. El Paseo Ahumada se hizo realidad en 1977 y hubo aplausos surtidos. Fue un gran cambio.
Ahora, en 2026, el Paseo Bandera dejará de serlo. Se convertirá en semipeatonal y tendrá una pista para buses, no me diga, con el fin de "descongestionar el transporte público", según he leído.
Así es Santiago: cambia, siempre cambia; ciudad querida, jamás envilecida...