Así crece TumiPay, ‘fintech’ dedicada a recaudos y pagos
Crear una fintech desde la región Caribe y escalarla a nivel latinoamericano no ha sido un camino sencillo, pero sí revelador de las brechas que aún persisten en el sistema ecosistema
Crear una fintech desde la región Caribe y escalarla a nivel latinoamericano no ha sido un camino sencillo, pero sí revelador de las brechas que aún persisten en el sistema ecosistema. TumiPay nació hace seis años en Barranquilla como respuesta a un problema concreto que vivían muchas empresas: la dificultad para mover el dinero de forma eficiente. Recaudos lentos, pagos manuales y altos costos operativos llevaron a sus fundadoras a identificar una falla que la banca tradicional no estaba resolviendo. Hoy, bajo el liderazgo de Marcela Santiago Rizo, CEO y cofundadora, TumiPay se ha consolidado como una infraestructura de pagos en tiempo real, con más de 60 clientes activos y operación en Colombia y Perú. En esta entrevista, la ejecutiva habla sobre los retos de emprender desde las regiones, y el rol de la tecnología en la eficiencia. ¿Cómo nace este emprendimiento? TumiPay nació en Barranquilla hace seis años. Somos un emprendimiento del Caribe colombiano, creado por mujeres que veníamos de trabajar muy de cerca con la operación financiera de empresas. En ese camino identificamos un problema recurrente: no era vender más, sino mover el dinero de forma eficiente. Los recaudos eran lentos, los pagos manuales y los costos operativos muy altos. Ahí entendimos que había una falla estructural en el sistema financiero que no estaba siendo resuelta. En 2019 salimos de la empresa en la que trabajábamos y en 2020 lanzamos TumiPay como una solución tecnológica enfocada en recaudos y pagos en tiempo real, respondiendo directamente a ese dolor del mercado. ¿Cómo fue desarrollar una fintech desde la región Caribe, en comparación con Bogotá? No fue sencillo. En el Caribe el ecosistema fintech sigue siendo más tradicional. Tuvimos varios choques con la banca tradicional, sobre todo por los tiempos de respuesta y los procesos centralizados en Bogotá. Para cualquier decisión importante debíamos esperar autorizaciones desde la capital, lo que ralentizaba todo. Crecimos desde el Caribe, se nos abrieron muchas puertas, pero entendimos que para escalar necesitábamos estar en Bogotá. ¿Por qué Bogotá se vuelve clave para la escalabilidad de TumiPay? Aquí se mueve el networking, el acceso directo a las entidades financieras y el conocimiento del mercado. En Bogotá puedes sentarte directamente con quienes toman decisiones sobre pasarelas y plataformas de pago. Además, como CEO, mi rol es posicionar la marca, y estar en la capital nos ha permitido ganar visibilidad y fortalecer relaciones estratégicas. Después de varios años en el mercado, ¿cuántos clientes tienen y cómo funciona TumiPay? Hoy contamos con más de 60 clientes activos, principalmente empresas de microcrédito, plataformas digitales y compañías de economía colaborativa. TumiPay es una infraestructura de pagos que permite recaudar y dispersar grandes volúmenes de dinero en tiempo real. Nuestro diferencial es que las empresas pueden gestionar completamente su flujo de caja sin las demoras típicas de la banca tradicional, donde los pagos pueden tardar horas o incluso días. Con nosotros, los recursos están disponibles en tiempo real y pueden dispersarse a cualquier cuenta bancaria mediante ciclos ACH, todo desde una sola plataforma. ¿Qué tecnología respalda esa eficiencia y seguridad? Invertimos fuertemente en tecnología. Nuestra infraestructura corre sobre en AWS, lo que nos permite ofrecer una disponibilidad del 99,8% y altos estándares de seguridad. Además, hemos fortalecido nuestros sistemas internos a partir de experiencias reales relacionadas con fraudes, lo que nos ha permitido robustecer la plataforma y generar mayor confianza en nuestros clientes. Este año, de hecho, es uno de los de mayor inversión en tecnología y talento. Apostamos por equipos sólidos y desarrolladores de alto nivel. Menciona que TumiPay es rentable. ¿Cómo lograron eso desde el inicio? Desde el primer día. TumiPay nació con un contrato activo y un modelo claro: cobramos por transacción. Somos el intermediario tecnológico entre las empresas y las entidades financieras. Cada transacción que pasa por nuestra plataforma genera ingresos. Hemos sido 100% bootstrapped. Reinvertimos constantemente en talento y tecnología. Como fundadoras financieras, tenemos una cultura muy clara de cuidado del dinero y sostenibilidad a largo plazo. ¿Planean levantar capital o buscar inversión externa? Hemos explorado capital, pero hoy estamos más enfocados en opciones de deuda que nos permitan escalar sin diluir la compañía. Tener buenos números nos da la tranquilidad de elegir el camino que mejor se ajuste a nuestra estrategia. ¿Cuáles son los planes de expansión de TumiPay? Actualmente operamos en Colombia y Perú, ambos mercados rentables. Nuestro objetivo es replicar esta infraestructura en México, Argentina, Chile y Ecuador. Queremos que las empresas puedan nacer en Colombia y escalar a Latinoamérica sin fricciones financieras. ¿Qué tan grande sigue siendo la brecha entre Bogotá y las regiones en fintech? Todavía hay mucho por hacer. El ecosistema sigue estando muy centralizado. Creemos que desde las regiones hay enormes oportunidades de innovación, especialmente en pagos digitales. Nosotros seguimos apostando por el Caribe, no solo desde el negocio, sino también desde el empleo. ¿Qué impacto ha tenido TumiPay en generación de empleo? Hoy somos 45 personas, el 46% mujeres. Cerca del 60% del equipo está en regiones, principalmente en el Caribe. Generar empleo de calidad en tecnología y finanzas en nuestra región es algo que nos llena de orgullo. Este año proyectamos crecer entre 20 y 25 personas más.