Jueves, 19 de Febrero de 2026

Un O'Higgins copero se hizo implacable y asestó el primer golpe contra Bahía

ChileEl Mercurio, Chile 19 de febrero de 2026

El equipo de Lucas Bovaglio estuvo a la altura del desafío y superó con argumentos al popular club de Salvador de Bahía. Un acierto de Francisco González marcó la diferencia -exigua para el trámite-, que los rancagüinos tendrán que sostener el próximo miércoles, en Brasil.

El 'cuco' era grande, intimidante por campaña, nombres y antecedentes. Pero O'Higgins, muy en sintonía copera, rompió todos los temores de entrada, con un partido de manual en la primera media hora.
El gol de Francisco González, zurdazo al segundo palo con el efecto justo para sobrepasar la estirada del grandote portero Ronaldo, después de correr por la derecha y sentar la custodia de Jean Lucas, fue la señal idílica para empezar la Copa Libertadores como se debe. El acierto le sacó lágrimas de emoción al extremo cordobés.
Bien el equipo celeste, bravo en los duelos, ordenado sin pelota, con presiones muy bien estudiadas y punzante cuando debía avanzar. Bahía, uno de los líderes del Brasileirao, quedó pasmado ante la exhibición rancagüina. Sin respuestas. El técnico Rogerio Ceni trató de remecer la inercia metiendo una sustitución a la media hora (Caio Alexandre por Erick), para maquillar el descalabro.
El local, sin puntos bajos y muy bien gestionado en el eje con los zurdos Felipe Ogaz y Juan Leiva, y con pocos metros de distancia entre los lúcidos Alan Robledo y Arnaldo Castillo, hizo méritos para abultar la diferencia. González lo tuvo en el inicio con un remate abajo y Bryan Rabello estuvo cerca con un cabezazo desacomodado en el área chica.
El "Esquadrao", superado en el plan del partido, no reaccionó. La desesperación afloró rápido y apareció el encono sobre el final, tras una entrada fuerte del uruguayo Nicolás Acevedo sobre Leiva. Los equipos se fueron al vestuario en llamas.
Tras el descanso, el mapa del partido mutó. Bahía, gestionado con la sucesión de pases de Caio Alexandre, ganó en metros, pero no en profundidad.
El equipo de Lucas Bovaglio no desesperó y supo jugar en el nuevo contexto. Incluso fue contundente, cuando Castillo acertó un cabezazo en el arco norte tras una combinación larga, pero el VAR advirtió de una 'faltita' de Luis Pavez en la génesis de la jugada y se anuló la conquista.
Rugía sobre el final El Teniente, símbolo del tributo que le dedicó la gente a O'Higgins, que tuvo temple para batallar hasta el final la jornada, con músculo y mucha cabeza. La obra está encaminada. En Brasil está la otra parte del tesoro.
En las cuatro ediciones anteriores que O'Higgins jugó la Copa Libertadores, disputó 11 duelos de visita, logrando dos triunfos, sobre Galicia en Venezuela (1979) y Sol de América en Paraguay (1980). También igualó ante Portuguesa, Lanús y Deportivo Cali.
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