PIB menos dinámico aumenta temor de una desaceleración
El crecimiento económico de Colombia volvió a ubicarse en el centro del debate tras conocerse los resultados del PIB de 2025, que confirmaron una expansión anual de 2,6%, por debajo de las expectativas del mercado, que anticipaban cifras cercanas al 2,8% o incluso al 2,9% y aunque el dato representó una mejora frente al 1,5% observado en 2024, el resultado dejó una inquietud creciente por la posible pérdida de impulso de la actividad económica para los próximos meses
El crecimiento económico de Colombia volvió a ubicarse en el centro del debate tras conocerse los resultados del PIB de 2025, que confirmaron una expansión anual de 2,6%, por debajo de las expectativas del mercado, que anticipaban cifras cercanas al 2,8% o incluso al 2,9% y aunque el dato representó una mejora frente al 1,5% observado en 2024, el resultado dejó una inquietud creciente por la posible pérdida de impulso de la actividad económica para los próximos meses. La principal señal que encendió las alertas provino del desempeño del cuarto trimestre del año pasado, cuando la economía creció apenas 2,3% anual y mostró una variación trimestral de solo 0,1%, muy inferior al ritmo observado en periodos previos. Esto sin contar con que el consumo, que ha sido protagonista desde hace tiempo, perdió fuerza comenzando el año. En primer lugar, investigaciones Bancolombia señaló que este resultado "sorprendió a la baja la expectativa del consenso de analistas" y abrió interrogantes sobre la continuidad de la tendencia alcista observada durante buena parte del año, acotando que el debilitamiento se explicó principalmente por una menor dinámica del sector privado y por un avance moderado del sector público, lo que reflejó un cambio en la composición del crecimiento. Acá se debe decir que mientras el gasto estatal continuó aportando tracción, varias actividades económicas comenzaron a mostrar retrocesos trimestrales, entre ellas el agro, las actividades financieras, las comunicaciones, la industria y la construcción, evidenciando una pérdida gradual de dinamismo productivo. Y es que las cifras del Indicador de Seguimiento a la Economía confirmaron esa lectura, ya que el indicador creció 1,7% anual en diciembre, por debajo de las señales previas, y durante el trimestre se observó un retroceso en noviembre acompañado de avances débiles en octubre y diciembre. Para Investigaciones Bancolombia, estas señales implican que "las señales del último trimestre de 2025 tienen un sesgo ligeramente negativo", lo que alimenta la preocupación sobre el arranque económico de 2026. El factor consumo Desde el lado de la demanda, el comportamiento fue igualmente revelador y el consumo privado se consolidó como el principal soporte del crecimiento, con una expansión de 3,6% durante 2025, el mayor avance en tres años, impulsado por la mejora del entorno macroeconómico y la estabilidad de las tasas de interés. Sin embargo, la inversión fija registró una contracción relevante en el cuarto trimestre, restando tracción al desempeño general del PIB. De hecho, la inversión mostró una caída anual de 2,9% en el último trimestre y un avance anual de apenas 1,3% en todo el año, afectada principalmente por el deterioro del sector de edificaciones. Acá se debe resaltar que la debilidad de la construcción genera incertidumbre sobre el futuro del sector y podría trasladarse al desempeño económico de los próximos meses si no se recupera el dinamismo empresarial. Así mismo, aunque el año comenzó con un aumento del 23% en el salario mínimo, en enero se mantuvo la tendencia de menor crecimiento en el gasto de los hogares colombianos y se situó en 2,5%. Ante lo cual, Según Raddar, esto pudo pasar porque no todos los salarios tuvieron el mismo nivel de incremento, la inflación subió y el alza en las tasas de interés empieza a sentirse en los hogares. Camilo Herrera, fundador de esta firma, sostuvo que Camilo este "fue el peor enero en crecimiento de gasto desde la historia de nuestros datos", al referirse a la comparación respecto a diciembre del 2025 y acotó que habrá que esperar unos meses a que este indicador recupere el ritmo de crecimiento. Cambiando de frente, las señales más recientes de actividad económica refuerzan esa lectura. Una de ellas es el indicador NowCast de Bancolombia que estimó que la economía creció 2,7% anual en el trimestre móvil terminado en enero de 2026, un ritmo inferior al observado al cierre de 2025, cuando la expansión alcanzó 3%. Además, el índice ajustado por estacionalidad mostró una contracción frente al mes anterior, lo que sugiere un inicio de año con menor dinamismo productivo. "A nivel sectorial, el arranque de 2026 exhibe comportamientos mixtos. Agricultura, minería y servicios financieros mantienen cierto dinamismo, mientras que construcción, comercio, recreación e industria muestran señales de desaceleración. Las telecomunicaciones, por su parte, continúan en terreno contractivo, reflejando que la recuperación económica no avanza de manera homogénea entre sectores productivos", indicaron. Desde BBVA Research, el economista Mauricio Hernández-Monsalve destacó que el crecimiento de 2025 estuvo liderado por la demanda interna y fue claramente "consumo-intensivo", con un avance del consumo final de 4,2%, impulsado tanto por hogares como por el Gobierno. Sin embargo, advirtió que la inversión sigue siendo heterogénea y permanece por debajo de los registros de la década previa, lo que limita la sostenibilidad del crecimiento hacia adelante. Este analista también subrayó que el sector externo restó dinamismo, ya que las importaciones crecieron 8,4% frente a un aumento de solo 1,8% en exportaciones.