Martes, 24 de Febrero de 2026

Perfil de autoridades y rediseño institucional, desafíos para el Servicio Nacional de Migraciones

ChileEl Mercurio, Chile 23 de febrero de 2026

Expertos advierten que la presión migratoria exige decisiones claras y encargados con competencias duras, capaces de enfrentar un escenario complejo y multidimensional.

La presión migratoria que enfrenta el país ha propiciado un plan de acción del llamado "gobierno de emergencia" del Presidente electo, José Antonio Kast, que requerirá autoridades capaces de implementar uno de los pilares de su administración.
Dependiente del Ministerio del Interior, el Servicio Nacional de Migraciones (Sermig) se perfila como un lugar clave para el desarrollo de los planes de gobierno. Y el actual diputado Frank Sauerbaum (RN) confirmó hace unos días que recibió la invitación del Presidente electo para ser el próximo encargado del servicio a nivel nacional.
Ahora, entonces, comenzará una búsqueda mucho más fina: la de los encargados regionales de Migraciones, que serán los responsables en terreno de llevar adelante las políticas del gobierno entrante.
Para Rodrigo Sandoval, quien fue jefe del Departamento de Extranjería y Migración en la segunda administración de Michelle Bachelet, el perfil de quienes sean parte de este servicio comienza por "entender que la migración no es un tema vocacional ni identitario, sino una función dura del Estado, cuyo buen desempeño se satisface con perfiles técnicos y competencias duras, más que con intencionalidades, ideas o discursos".
"El error que hemos cometido en Chile -y zonas como Antofagasta lo saben mejor que nadie- ha sido confundir buena intención con capacidad de gobierno. El Servicio Nacional de Migraciones no puede seguir siendo un espacio de aprendizaje ni de compensación política. Requiere autoridades con experiencia real en la amplitud de la gestión migratoria, es decir, personas que hayan trabajado con frontera, con control, con procedimientos de regularización y expulsión, y que entiendan cómo operan las policías, los tribunales y los servicios públicos cuando la presión migratoria es alta. Pero también con experiencia en la persona migrante, con la persona que la acoge y con las complejidades de la sociedad que ambas comparten. Esto es un cuadro complejo, multidimensional y multidisciplinar, que no se satisface con perfiles obvios", afirma.
Para Sandoval, la migración surge como un ámbito donde las decisiones siempre causan conflicto, a la vez que advierte que quien dirija el servicio debe ser capaz de sostener criterios claros, incluso cuando son impopulares. "El principal desafío es político, no técnico: decir la verdad. Durante años, el debate migratorio ha sido disputado entre voluntarismos de uno y otro lado. En un caso, esto se tradujo en la idea de que toda situación migratoria podía resolverse con más flexibilidad normativa o con interpretaciones creativas de la ley, lo que generó expectativas imposibles de cumplir y terminó debilitando al propio Estado. En el otro extremo, se ha asegurado que es una mera cuestión de aplicación de la ley expulsar a todos los infractores y ordenar los flujos de la frontera", complementa.
"Grasa burocrática"
José María Hurtado, abogado especialista en derecho migratorio y laboral -quien cumplió la labor de asesor en políticas migratorias en el segundo gobierno del presidente Sebastián Piñera-, plantea una interrogante antes de elaborar un perfil de las autoridades a cargo de Migración.
"La primera pregunta que debemos hacernos es si el diseño institucional que se ha instaurado funciona correctamente. Y creo que la respuesta es no. Tenemos un servicio orientado a servir a los extranjeros, para atender sus requerimientos migratorios, pero la distribución de los extranjeros es desigual a lo largo de Chile. No tiene ningún sentido que tengamos 16 direcciones regionales. Ahí ya tenemos un problema fundamental, que debería ser resuelto. Pareciera haber una evidente grasa burocrática que no debiese existir. Uno debería centrarse en aquellas regiones en que efectivamente haya mayor cantidad de extranjeros o temáticas migratorias relevantes; por ejemplo, el tema de los ingresos clandestinos", sostiene.
A juicio de Hurtado, las tres primeras regiones del norte del país deberían contar con direcciones regionales, al igual que la Metropolitana. Aunque hacia el sur, plantea, no se observa esta necesidad, por lo que estas podrían reemplazarse por oficinas de atención, considerando que los trámites migratorios en su totalidad se cumplen vía online.
Hoy, en tanto, el Sermig cuenta con la dirección a nivel nacional del sociólogo Luis Eduardo Thayer, con experiencia en temas migratorios. Mientras que en relación con el perfil de los directores a nivel regional, en la plataforma de la entidad figuran una serie de abogados, una socióloga, un asistente social y una administradora pública. Como también un educador de párvulos, una profesora de español, un contador auditor, una ingeniera comercial, una prevencionista de riesgo y una matrona, entre otras especialidades.
Hurtado profundiza en el perfil de las futuras autoridades en el servicio. "Deben tener conocimiento real del tema migratorio y conocimiento técnico de la operatoria del Estado. Perfectamente puede ser un ingeniero comercial que tenga experiencia en gestión burocrática; pero claramente los cargos actuales se alejan mucho de esas competencias técnicas necesarias. Lo mejor es tener personas que conozcan al dedillo dos cuestiones: la legislación migratoria y que tengan un claro sentido de gestión, teniendo presente que hoy día el Servicio Nacional de Migraciones está extremadamente centralizado (...). No solamente el director nacional, que me parece una persona muy competente, sino que va a ser importante que el grupo de personas que lo rodeen tenga las competencias técnicas para poder afrontar estos desafíos".
Experto en cargo
La desvinculación consecutiva de dos directores regionales del Sermig en Antofagasta, una de las zonas del país con mayor presión migratoria, ha revelado una eventual debilidad institucional en esta región, según fuentes vinculadas a organizaciones promigrantes. Uno de ellos fue Richard Bórquez, ex jefe nacional de Migraciones y Policía Internacional de la PDI. "Este cargo debe ser un experto, un técnico en la materia, y que conozca el movimiento migratorio en la frontera", indica una fuente, que ejerció a cargo del control policial en migraciones a nivel país.
FLUJO Aunque han bajado, hasta noviembre de 2025 la PDI reportaba 24.760 denuncias por ingresos por pasos no habilitados.
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