El DT de Uruguay destacó el "convencimiento y la postura de los jugadores", para ir a ganar "desde la humildad". Además confesó que Lucas Rodríguez "está en el radar" y explicó la ausencia de Ubal.
El
Uruguay de
Gerardo Jauri despertó ilusión en la gente, desde un juego que lo llevó a competir de muy buena manera en la
AmeriCup, y a ganar los dos primeros partidos de las
Clasificatorias al Mundial de Qatar 2027. Previo a una doble fecha clave, donde la Celeste enfrentará a Argentina y Cuba, el entrenador habló con Ovación, del presente, la importancia de la palabra equipo, la nacionalización de jugadores, y explicó la ausencia de dos nombres que están en boca del ambiente:
Agustín Ubal y
Lucas Rodríguez.
Se viene un rival directo como Argentina, en una fase donde es clave engrosar el puntaje para la próxima fase.Es una segunda ventana de un camino largo y duro. Pero igual nunca se puede saltear el objetivo, que es clasificar. Dimos un paso importante con los dos triunfos con Panamá, pero hay que consolidar esa clasificación. Va de la mano de que para seguir teniendo ese objetivo, esa ilusión de pelear por un lugar en el Mundial, tenés que acumular puntos, entonces, cada uno vale. Entonces hay que encarar ese partido, como lo están haciendo los muchachos, con mucha responsabilidad, intensidad, compromiso, y con la alegría de estar, pero a su vez buscando las herramientas para hacer posible ser competitivos el viernes y tratar de buscar ese punto.
¿Cómo se prepara Argentina habiendo tantas incertidumbres con su plantel, al haber jugadores con actividad de Euroliga, horas antes del partido?En principio, todos los compañeros del cuerpo técnico, trabajamos en comunión, los scoutings se hacen incluyendo a todos, y en la medida que, sabemos que uno no está, lo sacamos, pero vamos a poner a Deck (juega el jueves), Campazzo, Laprovittola, Vildoza (tienen partido el miércoles). El viernes podrían estar, no sabemos si van a jugar. Los vamos bajando en la medida que se empiecen a confirmar cosas. Argentina tiene también algunas características, más allá de las individuales, su prototipo de juego tiene reglas generales, eso la hacen más fuerte, porque vos no sólo tenés talentos, sino tenés características de equipo, esas las estamos trabajando, no solo hay scouting individual, sino también de los sistemas. Vamos tratando de no dejar nada librado al azar y tener todas las herramientas como para poder minimizar las muchas virtudes que tiene Argentina.
Estuviste en la selección, en otro formato de clasificación, cuando era un torneo corto, en una ventana, ¿qué diferencias tiene?La manera de trabajar es la antítesis. Completamos el equipo ayer, o sea que con Bruno (Fitipaldo) y Lucas Capalbo vamos a tener tres entrenamientos antes del partido. Por suerte acá la Liga se paró con antelación, pero es mucho también de la memoria deportiva. Aquella época tenías un mes y medio para preparar a los jugadores. Por otro lado, vienen en actividad, en la parte física están prontos. Hay predisposición, buena voluntad. Eso se hace más fácil por la postura de ellos frente a la situación. En aquella época nos pasaba mucho que hacíamos buenas primeras partes y después caíamos, por un tema de rotación, del largo del plantel. Lo negativo es para los entrenadores que queremos tener por lo menos 10 días de trabajo con los jugadores, para poder desarrollar cosas, pero es así para todos.
Varios extranjeros han expresado su deseo de jugar por Uruguay, ¿cómo trabajan eso?Todos los temas hay que tratarlos, ponerlos arriba de la mesa. El primer escollo, es un tema de reglamentación, que en nuestro país es muy estricto con plazos para que un jugador sea nacionalizable. El otro, hay que ver el perfil del jugador, a mí me parece que no se puede forzar, tiene que ser algo más natural. Entonces ahí también va en el perfil de jugador, en que está arraigado acá, está la edad además. También se está trabajando mucho desde formativas, de ubicación de jugadores que son para más adelante. En España se da mucho, que tengan padres o madres uruguayos, o en Estados Unidos.
En un buen momento de tu carrera, decidiste hacer un impasse, ¿en qué te ayudó?Era un momento especial familiar, la aparición de nietos. No me estoy quejando porque siempre fui privilegiado de que el básquetbol sea parte de mi vida, soy un apasionado, pero en algunos momentos, yo no es que desatendí lo familiar, pero le quité tiempo, entonces vi que era momento de ampliar un poquito los tiempos por ahí. Me sirvió mirarlo de afuera, y lo bueno es que enseguida me vino el ofrecimiento de la selección. Tomé la decisión de aceptar, porque veía cómo se iba a trabajar. Si bien estoy muy agradecido de que haya tenido ofertas para también dirigir Liga, yo no las acepté porque entendía que quería más, concentrarme en este proceso y poner el 100% de mi energía. Veía que si estaba cambiándome el chip, no iba a estar tan claro en las dos actividades, que podían en determinados momentos de la temporada, cruzarse. Me pica el bicho, porque no estás en cancha todos los días. Pero aprendí a valorar otras cosas también, todo el tema de programación, de comunicarse con los jugadores, de estudiar determinadas cosas que cuando estás en el día a día en la cancha se te escapan. Sí sentí la falta de cancha día a día. Pero yo miro partidos y hago el ejercicio de qué haría en ciertas situaciones.
Más allá de victorias y derrotas, es de destacar en tu ciclo que ningún equipo te sacó de la cancha, competís con todos, ¿cuál es la clave?Me parece que es el convencimiento y la postura de los jugadores. Ahora nosotros vamos a jugar con Argentina, es un partido durísimo, el más duro de la serie. ¿Nosotros qué vamos a ir a Obras? A cuidarnos, no, vamos a tratar de ganar. Desde la humildad, si nosotros creemos que somos más que Argentina, porque capaz que Deck o Campazzo no juegan, estamos en el horno. Vamos a jugar un partido durísimo, que capaz que tiene que ser casi perfecto, pero vamos a intentarlo, a proponer cosas. Después la cancha hablará y nos dirá: están lejos, fueron competitivos pero no les dio, nos dio y pudimos llevárnoslo, están los escenarios abiertos. Eso me parece que es mucho mérito de los jugadores que entienden y que reconocemos determinadas limitaciones que tenemos, pero también reconocemos que tenemos capacidades y confianza en el equipo. Que si un partido anda A y B no, al otro partido anda B, y que si A y B no andan, C y D hacen un trabajo extra para suplirlos a ellos dos. Que todos defendamos y reboteemos, que tengamos, roles, y que todos nos sintamos, en mayor o menor medida, jugando cinco, no entrando, o jugando 20 o 30, importantes para el equipo, porque tenemos cosas para aportar.
Lucas Rodríguez es un nombre que está en boca de la gente, ¿cuál es su situación?Él está en el radar de la selección. Si bien no sale publicada, nosotros tenemos que hacer una reserva de 24 jugadores y él estuvo. Participó en formativas, fue compañero de Joaquín Taboada, jugó un PreMundial por Uruguay, sabemos de sus antecedentes en Brasil, ahora tuvo una participación muy importante, consolidado como base en la BCLA en Minas Tenis y he hablado con él. Para esta instancia, entendimos que por distintos motivos, uno era que él tenía compromiso hasta el domingo, podía llegar recién ayer, y que por las características, nosotros habíamos definido citar a Lucas Capalbo, y a Facundo Terra, que iba a estar desde el primer día. Son decisiones, pero el jugador está en el radar, estamos en contacto con él, y a la corta o la larga, si sigue en este nivel deportivo y ascendiendo, va a estar en el roster de Uruguay.
¿Cuál es la situación de Agustín Ubal hoy?Con Agustín yo personalmente tuve comunicaciones durante el año pasado, muchas, en el primer semestre, y finalmente tuvimos una reunión cuando él decidió no participar en la preselección para la AmeriCup. Dicha reunión, con el Director Deportivo y con el Cuerpo Técnico, fue muy clara, concreta y determinante. Ahí quedó expuesto, que el sentir y el pensar que tiene la Federación, el Ejecutivo, el Director Deportivo, el Cuerpo Técnico, y el grupo de jugadores en el camino que hoy transmitamos, difiere del que el jugador tiene sobre la selección.
¿Lo seguiste viendo?Lo he seguido, sí. Está teniendo una liga muy buena, con buenas participaciones. Está logrando lo que él quería en su momento, jugar competencia europea, estar en un equipo que la juegue, lo está logrando y a mí me alegra. Pero la situación es esa.
¿Cuál es el mensaje que tenés para darle a la gente que está ilusionada con el Mundial?Que esto recién comienza, que está bueno tener ilusiones, ser optimista, que eso hay que refrendarlo con el trabajo diario, con la responsabilidad, la exigencia y la alegría de compartir estos momentos, porque también cuando estamos convencidos de lo que estamos haciendo, de dónde estamos, de por qué estamos, de hacia dónde vamos, nos ayuda a mejorar nuestro rendimiento. Entonces nosotros vamos a hacer el máximo esfuerzo para, partido a partido, con los pies en la tierra, sabiendo de nuestras limitaciones y de nuestras fortalezas, ir a buscar cada partido, la cancha después hablará, pero con esa postura. Si de alguna manera este grupo de jugadores sigue generando empatía hacia afuera, me parece que eso también es algo muy importante. Porque claro que importan los triunfos, y son fundamentales, pero también que de alguna manera, este grupo de jugadores este representando a la gente y no sólo por meter o errar la pelotita en el aro que eso tiene muchos condimentos desde el rival, a mí, a la noche que sea.