El control de accesos se digitaliza
¿Cómo se estructura hoy un sistema de control de accesos? Entenderlo es fundamental para definir qué requiere cada organización y cómo atender sus necesidades en seguridad
¿Cómo se estructura hoy un sistema de control de accesos? Entenderlo es fundamental para definir qué requiere cada organización y cómo atender sus necesidades en seguridad. Para Coopevian Seguridad Privada, el diseño de un sistema de control de accesos no responde a un modelo único. "La estructura para el diseño de un sistema de control de acceso se divide en tres elementos", explica Mario Alejandro Sánchez Velásquez, director de medios tecnológicos de la compañía, al referirse al medio de identificación, el punto de control y la administración del sistema. El medio de identificación puede variar según la necesidad de cada cliente. "Este puede ser a través de clave, tarjetas de proximidad, códigos de barras, cédula de ciudadanía, rostro, huella, TAG vehicular, placas de vehículos, entre otros", detalla Sánchez. La biometría (rostro, huella, palma de la mano o iris) es hoy una de las tecnologías más utilizadas en este tipo de soluciones. En cuanto al punto de control, el sistema puede apoyarse en los cerramientos ya existentes, como puertas peatonales, talanqueras o accesos vehiculares, o requerir la instalación de torniquetes, pasímetros o puertas automáticas. ¿Cuánto cuestan estos sistemas? La tecnología ya está disponible, pero la inquietud de muchos empresarios es hasta qué punto se está modernizando el control de accesos y cuánto cuesta dar el salto a estos sistemas. Para la Confederación Nacional del Gremio de la Seguridad Privada (Confevip), estas alternativas dejaron de ser exclusivas de las grandes corporaciones. Miguel Ángel Díaz, presidente de esta entidad gremial, explica que hoy existen tres grandes modelos en el mercado: el biométrico, el digital (a través de huella) y el sistema basado en tarjetas. "Esos son los tres grandes procesos de control de acceso que se están hoy utilizando en la industria", señala. La elección depende del sector y del nivel de riesgo. Según Díaz, las empresas en general se inclinan por soluciones biométricas; los hoteles suelen optar por tarjetas, mientras que bancos e industrias utilizan con mayor frecuencia sistemas digitales.