El coro del amor y desamor
Veinte años de carrera y avanzando
Veinte años de carrera y avanzando. Jesse & Joy evidencia el paso del tiempo y la experiencia ganada en vivo. En esta vuelta están más resueltos en el escenario, con una Joy más entregada al show , apareciendo desde el público en lo alto de la galería de la Quinta Vergara, un lugar que por momentos aprovecha de disfrutar como una amplia terraza, mirando ella misma como espectadora, a la distancia, a su hermano Jesse junto al resto de la banda.
El dúo suena más grande dentro de un formato estándar que siguen puliendo, ese de la balada pop del amor y el desamor, diseñado para romper en coros de vocales abiertas, exprimiendo el sentimiento. Una temática sin fondo, como para seguir escribiendo letras al infinito. Una propuesta artística bien construida, pero de esas que se diferencian del resto, solo por sus nombres, en ese otro dial infinito del playlist romántico.
Jesse se pasea entre las guitarras, el piano y la batería, y Joy asume el protagonismo de la voz con una afinada y sobria interpretación.
El público, anoche, también fue más entusiasta que el de las dos primeras jornadas. Su mayor juventud se hizo sentir por momentos, sobre todo, cuando los hermanos mexicanos se volvían a internar en las tribunas, para cantar entre la gente.
Pasaron temas como "Dueles", y entre las nuevas, "Lo que nos faltó decir", dejando para el final "La de la mala suerte", "Un besito más", "!Corre¡", y "Espacio sideral", un sencillo de cuando empezaban su carrera, en un cierre con una mirada a su propio inicio, como valorando lo hecho en una Quinta Vergara melosa, que se sacudió a una intensidad distinta a la de sus primeras noches.