Rancagua tiene un nuevo héroe: el portero Omar Carabalí
La historia del ecuatoriano nacionalizado Omar Carabalí (Guayaquil, 12 de junio de 1997) está marcada a fuego por la voluntad de su padre, Wilson, exzaguero que gastó fama en Emelec, Barcelona y en la selección de Ecuador; quien decidió radicarse en Chile sin dejar de lado su viejo deseo: que alguno de sus hijos jugara fútbol como él
La historia del ecuatoriano nacionalizado Omar Carabalí (Guayaquil, 12 de junio de 1997) está marcada a fuego por la voluntad de su padre, Wilson, exzaguero que gastó fama en Emelec, Barcelona y en la selección de Ecuador; quien decidió radicarse en Chile sin dejar de lado su viejo deseo: que alguno de sus hijos jugara fútbol como él.
A Omar lo llevaron a la U en 2012, donde ya estaba su hermano, pero no había cupo para porteros. Así que fue a Colo Colo: Wilson le presentó su muchacho al entonces jefe técnico albo, Héctor Tapia, pasó la prueba y fue inscrito en 2013.
Entonces empezó su historia, un ejemplo de capricho, esfuerzo, carácter y resiliencia. En Pedrero nunca se consolidó (en algún momento fue el quinto arquero), partió a préstamo a San Luis sin refrendar lo que insinuaba, tampoco en Audax.
Integró la selección de su país natal -en el Sudamericano y en el Mundial Sub 20, pero no jugó-; también la Sub 23 y la mayor de Chile, donde debutó atajando para un representativo.
"Era un niño en cuerpo de grande, porque a los 14 años ya tenía casi la misma envergadura de ahora", recuerdan en Pedrero. Y agregan: "Mucho potencial para ser el arquero de Colo Colo, pero no le tomó el peso. Lo marcó su error con River en Santiago -Copa Libertadores 2022, reemplazó a Cortés y falló en el gol de Matías Suárez-, ahí la dirección del club decidió buscar otro arquero para competir con Cortés".
Jorge Martínez, expreparador de cuidavallas de Colo Colo, detalla: "Hay dos tipos de arqueros, los de anticipación, que tienen más lectura, y los de reacción. Omar es pura reacción, porque tiene unos reflejos impresionantes (...). Ha mejorado mucho en lo táctico, en la fase ofensiva le sacan provecho a su pegada larga (es zurdo), porque llega fácil a la otra área. Es un especialista para atajar penales, capaz de esperar hasta el último (al pateador) y luego reacciona".
También lo conoció Néstor Lo Tártaro, preparador de goleros con Reinaldo Rueda en la Roja: "Para el Preolímpico de 2020 el titular era Gonzalo Collao, pero Extremadura no lo prestó. Y Bernardo (Redín, DT) decide llevar a Omar, (Luis) Ureta y (Julio) Fierro. Jugó Carabalí y respondió, tiene biotipo, mucha potencia física y transmite algo especial cuando se para en el arco".
Después de subirse al tobogán que suele pulir a los futbolistas, Carabalí encontró su lugar en el mundo. Fue en O'Higgins donde explotó con fuerza y ahora, luego de la gesta de Bahía en Brasil, donde atajó dos penales en la definición que clasificaron a su equipo en la Copa Libertadores (ahora chocará con Tolima); se le reconoce y mima como a los ídolos .
Carabalí está en el mejor momento de su carrera, que buscó desde que tímidamente llegó a Macul de la mano de su padre, hace más de una década...
'' La agilidad de Carabalí no la tiene otro arquero en Chile".
JORGE MARTÍNEZ, expreparador de Colo Colo.