Sin mercados internacionales, sustitución de cultivos fracasa
En el cierre de la segunda Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural, que se realizó en Cartagena, la directora de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, Gloria Miranda, habló sobre los elementos que pondrían en peligro una eficaz implementación del proyecto de sustitución
En el cierre de la segunda Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural, que se realizó en Cartagena, la directora de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, Gloria Miranda, habló sobre los elementos que pondrían en peligro una eficaz implementación del proyecto de sustitución. En ese sentido, se refirió sobre la sostenibilidad que debería tener el programa para evitar que los campesinos que decidieron dejar de cultivar productos como la hoja de coca, no tengan que volver a la ilegalidad al enfrentarse a crisis económicas asociadas con la volatilidad del mercado agropecuario, que afecta de manera más fuerte al pequeño campesino. Sobre eso, la plenaria del cuarto día de Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural se dedicó al análisis de las políticas contra la producción de drogas. Los panelistas insistieron en que el Estado tiene la obligación de conectar a los pequeños productores campesinos con las grandes empresas del mercado internacional. "Ese es un tema muy importante. ¿Cuál es el éxito de la coca?, que tiene un mercado garantizado. Ellos van y se lo compran a la finca. El campesino transforma y gana un poco más. Nosotros lo que estamos haciendo es robarle al narcotráfico, no solo el cultivo sino todo ese circuito económico. Lo más importante es lograr insertar a estos campesinos en mercados legales sostenibles ya sea a nivel nacional o internacional", explicó la directora de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito, Gloria Miranda, en una entrevista con El Tiempo y Portafolio. Sobre las propuestas concretas, la directora agregó que "lo que estamos buscando es que todo se siembre, ya esté vendido por anticipado. Que ya tenga un acuerdo comercial a futuro y con un precio justo para que los campesinos tengan una vida digna", agregó. Miranda explicó que durante la última reunión que sostuvo Bogotá con Washington, uno de los compromisos que tienen que ver con este tema, es que los productos, como el cacao, que sean hechos por estos campesinos, tendrían una oportunidad comercial con las grandes compañías chocolateras de los Estados Unidos. Por otro lado, Amado de Andrés, representante de la oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito, explicó que una de las obligaciones que tiene el Estado es establecer políticas públicas que garanticen recursos para la entrega de tierras, sino para proyectos que garanticen la sostenibilidad de la economía de los campesinos. "El tema es que eso sea sostenible en el tiempo, entonces tiene que haber una política de Estado en donde los recursos para la erradicación y sustitución se vean complementados con recursos para programas que no termine con este gobierno, sino que sea sostenible en el tiempo", explicó. Sobre esto último dio como ejemplo un programa que acaba de lanzar la Agencia de Cooperación Internacional de Corea y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, la barra de cereal Sacha Energy como resultado de un esfuerzo conjunto para promover la asociatividad y fortalecer las economías lícitas en el Putumayo. El sacha inchi (producto que comenzará a producirse en el Putumayo), conocido como el ‘maní del inca’, el cual es una semilla amazónica súper nutritiva, rica en omega-3. Primera participación de sustitución La Conferencia Internacional incluyó en su agenda la lucha contra el narcotrífico y una política de drogas. En ese sentido, la directora de Sustiución de Cultivos de Uso Ilícito recalcó la importancia del hecho, pues afirmó que no existe la forma de pensar en un desarrollo rural efectivo, si no se tienen en cuenta los problemas del narcotráfico que impactan directamente a los campesinos. "Estoy gratamente sorprendida, porque históricamente estamos acostumbrados a participar en los foros de justicia, de política criminal, de defensa, pero muy pocas veces en los foros que tienen que ver con acceso a los derechos de la tierra y restituir a los campesinos. Estamos muy contentos porque realmente la forma más efectiva de combatir los cultivos de uso ilícito es dándole garantías de acceso real a la tierra y a los mercados", explicó. Durante el evento se hizo especial énfasis para avanzar en la sustitución, se tiene que tener en cuenta el entorno de inseguridad que viven los territorios que históricamente han estado sumidos por la violencia, producto del conflicto armado. Miranda reconoció que hay sectores como el Cauca, en donde la inseguridad ha imposibilitado que el Gobierno aplique las políticas públicas relacionas al programa de sustitución. "En lugares como Cauca es absolutamente difícil hacer sustitución, porque ahí es un grupo que está en completa oposición y en guerra abierta contra la población. Pero en el Catatumbo hemos podido avanzar muy bien en los programas de sustitución. En Catatumbo llevamos 7 mil hectáreas en proceso de sustitución de las cuales 4 mil ya tienen que estar erradicadas. Ahí lo que hicimos fue una alianza con el movimiento campesino", agregó. Durante los primeros cuatro días del evento, el tema de la documentación de las tierras ha sido un tema constante. En ese sentido, el representante de la ONU agregó que más de la mitad de quienes están participando en ese proceso de sustitución, tienen problemas con la legalización de las tierras.