Palos a la gran encuesta
El próximo domingo, además de elegir un nuevo Congreso, estamos convocados a las urnas para seleccionar el nombre de los precandidatos presidenciales que participarán en la primera vuelta presidencial, en nombre de las coaliciones denominadas la Gran Consulta por Colombia, la Consulta por la Vida y la Consulta de las Soluciones
El próximo domingo, además de elegir un nuevo Congreso, estamos convocados a las urnas para seleccionar el nombre de los precandidatos presidenciales que participarán en la primera vuelta presidencial, en nombre de las coaliciones denominadas la Gran Consulta por Colombia, la Consulta por la Vida y la Consulta de las Soluciones. La Consulta de las Soluciones tiene más nombre que sustancia. Claudia López y Leonardo Huerta no generan mayor entusiasmo. La exalcaldesa no ha logrado que los colombianos la ubiquen en el actual espectro político y llega a las presidenciales luego de una controvertida gestión como mandataria de los bogotanos. Además, su contendor es un ilustre desconocido. La llamada Consulta por la Vida busca convocar a una parte importante de la izquierda vinculada a Gustavo Petro y tiene como protagonista principal al exsenador y exembajador Roy Barreras, quien se juega la posibilidad de consolidar una candidatura viable, en momentos difíciles porque marca muy bajo en las encuestas. Además, se confronta con el controvertido exalcalde de Medellín Daniel Quintero, lo que puede generar una sorpresa. Los demás nombres de esta consulta juegan como comodines. Conocí al inquieto Roy en 1997, como parte del equipo de la senadora Claudia Blum, cuando se fundó Cambio Radical. Un neurocirujano reconocido y un hombre culto. Venía de ser representante a la Cámara por un movimiento liberal del Valle del Cauca y buscó, sin lograrlo, su reelección parlamentaria en el año 1998. En ese momento no aceptó la invitación que le hice como ministro del Interior para participar del proceso del Caguán y en el año 2000 prefirió lanzarse, sin éxito, a la Gobernación del Valle, en nombre de Cambio Radical, partido que formaba parte de la coalición que llevó al poder a Andrés Pastrana. En el 2006 alcanzó una curul en la Cámara por Cambio Radical, de donde fue expulsado luego de promover una revuelta contra Germán Vargas, porque este no patrocinó una segunda reelección de Álvaro Uribe, su compadre y mejor amigo de la época. En el 2009 aceptó la invitación de Juan Manuel Santos para fundar el partido de ‘la U’, desde donde apoyó sus dos gobiernos y fue protagonista del proceso de paz con las Farc. Finalmente, Roy fue expulsado de ‘la U’ en el 2020 y de allí hizo tránsito a las listas al Senado del Pacto Histórico, pero perdió la curul por "doble militancia". Con el multifacético Roy de por medio, estas primarias no pueden resultar insípidas. De allí que recientemente hayan cobrado un especial interés, sobre todo porque desde varios sectores se afirma que puede llegar a tener más votos de los que obtuvo Iván Cepeda en octubre del año pasado y, por esta vía, podría disputarle legítimamente la candidatura del Pacto Histórico. Por su trayectoria política, sería impensable que Roy termine como líder de la izquierda radical y alcance la representación del Pacto Histórico, del cual forman parte las barras bravas del comunismo en Colombia. Su historial no lo ubica como militante genuino de esas banderas. Es más: se ha dicho que puede ser un factor de su división, al punto de que uno de sus más caracterizados líderes, Gustavo Bolívar, de cuando en cuando amenaza con la publicación de una novela en la que -según él- desacredita a parlamentarios como Roy y Benedetti. Aun así, lo cierto es que son muchas las personas que les temen a Iván Cepeda y a su sombra, por lo que, para atravesársele, insisten en votar por Roy el próximo domingo. Sería una ironía que con los votos del centro y de la derecha le dispute la candidatura a Cepeda, aunque no lo creo finalmente posible. Porque este encabeza las encuestas, sus sectas no van a acompañar una candidatura variopinta y, por ley, Cepeda tiene que ir a primera vuelta, por haber participado en una consulta. Visto así, es ineficaz la recomendación de votar por Roy para hundir a Cepeda, lo que solo lograría quitarle votos a la Gran Consulta por Colombia, que terminaría desteñida a pesar del talento que reúne. Taponazo. Es disciplinable la conducta gubernamental de interferir las elecciones.
La trayectoria de Roy
Néstor Humberto Martínez Neira
Lo cierto es que son muchas las personas que les temen a
Iván Cepeda y a su sombra, por lo que, para atravesársele, insisten en votar por Roy el próximo domingo.