La prueba, que regresa con su formato de media distancia y forma parte del circuito internacional, combina exigencia física y planificación estratégica. Participarán entre 1.000 y 1.500 atletas de 19 nacionalidades.
Del 6 al 8 de marzo, Punta del Este volverá a convertirse en pista y meta. Ironman 70.3 Punta del Este regresa con su formato de media distancia 2 kilómetros de natación, 90 de ciclismo y 21 de carrera a pie y una convocatoria estimada de entre 1.000 y 1.500 atletas de 19 nacionalidades diferentes.
La prueba, que forma parte del calendario internacional, combina exigencia física y planificación estratégica. No se trata solo de resistencia: cada tramo demanda administrar energía, tiempos y decisiones en condiciones que cambian a lo largo del recorrido. Al final, el resultado es una competencia que moviliza a profesionales y amateurs y que, durante tres días, impacta también en la actividad turística y comercial del principal balneario de Uruguay.
En esta edición, Itaú Corporate acompañará el evento como sponsor. Desde el banco sostienen que la alianza responde a una identificación con los valores que atraviesan el triatlón: "Significa acompañar una prueba construida sobre disciplina, visión de largo plazo, trabajo en equipo y determinación, atributos que también definen al mundo corporativo", señaló Valentín Martínez, director de Itaú Corporate. "La disciplina se refleja en el análisis riguroso y en la gestión responsable de riesgos, así como en la consistencia para acompañar el crecimiento de nuestros clientes con soluciones financieras integrales. La resiliencia es evidencia de la capacidad de adaptarnos a contextos cambiantes, sostener el rumbo y encontrar alternativas que permitan a las empresas atravesar escenarios económicos complejos. La determinación, en la búsqueda activa de oportunidades, en la toma de decisiones con visión de largo plazo y en el compromiso de trabajar codo a codo con nuestros clientes para alcanzar resultados sostenibles. Del mismo modo que un atleta planifica, entrena y ajusta su estrategia, nosotros creemos que conocer profundamente el propósito, potencial y meta de cada cliente es lo que realmente hace la diferencia", agregó.
Bajo el concepto -"conocer hace la diferencia"-, el banco sostiene que el entendimiento profundo de cada negocio es la base para diseñar soluciones a medida y relaciones de largo plazo.
La participación de Itaú en la competencia, sin embargo, no se limitará al patrocinio. Veintiún colaboradores del banco competirán en la prueba. La iniciativa, explicaron, surgió para promover hábitos saludables y reforzar el sentido de pertenencia. "Ironman representa un desafío colectivo que refleja la forma en que trabajamos: con foco, dedicación y colaboración. El deporte ocupa un lugar en nuestra cultura, como un agente de transformación social, inclusión y desarrollo de las personas".
La campaña institucional tendrá además dos referentes. Federico Scarabino, campeón uruguayo de la disciplina en Florianópolis, entrena actualmente en Girona, España, con foco en la media distancia. Su figura representa el alto rendimiento profesional y la preparación sistemática.
El otro nombre es el de Emilia Scioli, asesora en pymes y triatleta amateur, que disputará su 13ª competencia de este tipo. Con pasado como nadadora federada y siete años de experiencia en triatlón, compite en un ámbito donde solo el 20% de quienes participan son mujeres. En una edición que culminará el 8 de marzo, su presencia adquiere una dimensión adicional vinculada a la visibilidad femenina en disciplinas de resistencia.
"La historia de Emilia reafirma que las mujeres pueden ocupar espacios de alto rendimiento incluso en disciplinas donde su participación sigue siendo minoritaria. Su presencia en Ironman, sumada a su trayectoria profesional, inspira a más mujeres a animarse, entrenar y persistir. Desde Itaú Corporate creemos que fomentar la diversidad también es parte del alto rendimiento y un motor para construir sociedades y equipos más fuertes", señalan. Mientras los atletas ajustan entrenamientos y estrategias, Punta del Este se prepara para recibir una prueba que ya es parte de su calendario. Durante tres días, la ciudad volverá a reunir a quienes entienden el desafío como un proceso sostenido en el tiempo. En el agua, sobre la bicicleta o en los últimos kilómetros a pie, la lógica es la misma: resistir, decidir y llegar.