Uno es lo que ha sido
-Estaba pensando -me dice Jonathan muy serio- que tú pudiste ser cantante y me acordé -ahora sonríe- de esa vez que Sonia, periodista de crónica, te pidió que cantaras para grabar una canción que a su mamá le gustaba mucho
-Estaba pensando -me dice Jonathan muy serio- que tú pudiste ser cantante y me acordé -ahora sonríe- de esa vez que Sonia, periodista de crónica, te pidió que cantaras para grabar una canción que a su mamá le gustaba mucho. Sin hacerte de rogar, echaste a volar tus trinos con tinte españolado: "Pero mira como beben/ los peces en el río,/ pero mira como beben/ por ver a Dios nacío./ Beben y beben y vuelven a beber/ los peces en el río por ver a Dios nacer...".
-Dos días después, durante el desayuno, cuánta sería tu sorpresa al oír a tu mujer decir: "!Ven¡, estás cantando en la tele". En pantalla se veía un paisaje muy bonito con un riachuelo y, de fondo musical, tu voz: "Pero mira como beben...". Lo que pasó fue que Sonia hizo una nota navideña para el canal, pero te dijo que era para su mamá, porque si te dice que era para la televisión, tú no habrías cantado.
Insiste Jonathan en que debí dedicarme al canto: "Te habría ido bien, tenías buena voz, entonación y gracia, pero preferiste darles más atención a los coros. En fin, pienso que, de haber sido cantante, otro gallo te habría cantado".
-Tal vez -le digo-, y supón que lo hubiese hecho con éxito, ¿quién habría escrito estos pensamientos tuyos en el diario? No, no se puede torcer el destino...
-(Canta) Como débil varilla de estaño...