En solo seis años, la empresa ya está presente en cinco países y busca aterrizar en un sexto, señala Henry Guzmán, su fundador y CEO.
La apuesta de este empresario por las energías renovables rinde frutos, a pesar de un comienzo retador.
Henry Guzmán, reconocido como Líder Empresarial del Cambio (LEC), dio inicio a Orange Energy en vísperas del estallido de la pandemia del COVID-19. Semanas antes había renunciado a su trabajo como director de energía en Mitsui para perseguir su sueño: fundar una empresa ?que aporte a dar con una solución al problema mundial del cambio climático?.
Pero poco antes de iniciar operaciones, el presidente Martín Vizcarra decidió cerrar la economía peruana ?por unos días?, y Guzmán se encontró en un gran dilema. ?Para esa fecha todavía no habíamos vendido nada. El 7 de julio del 2020 nació mi primera hija. Ahí me cuestioné si había tomado la decisión correcta al renunciar a mi trabajo corporativo?, comenta el empresario.
La situación era aún más preocupante debido a que Guzmán decidió fundar la empresa empleando todos los ahorros de su vida y vendiendo algunos activos. Esto, a fin de tener capital de trabajo para operar durante los primeros meses ?hasta que salieran las primeras ventas?.
?Felizmente, poco después comenzaron a llegar [las ventas] y todo salió bien?, comenta. Recuerda que la primera venta de Orange fue una planta con seis paneles fotovoltaicos a una empresa inmobiliaria, en el distrito de San Miguel.
?Ese día festejamos en Orange. Después de eso, hemos ido creciendo hasta desarrollar proyectos mucho más grandes?, manifiesta Guzmán.
Hoy, la empresa de energía está presente en otros cinco países de la región: el Perú, Chile, Ecuador, República Dominicana y Colombia, y alista planes para ingresar a Brasil, ?un mercado estratégico por su tamaño, crecimiento y alto potencial en soluciones de energía sostenible en la región?.
?Queremos ser una empresa transnacional, que colabore con las comunidades donde tengamos operaciones, y siempre dentro del objetivo principal, que es ayudar a la transición energética hacia una matriz más limpia?, explica el empresario.
Orange se especializa en brindar soluciones energéticas a empresas, instituciones y organizaciones que buscan optimizar su consumo de energía, reducir su impacto ambiental y avanzar hacia modelos más eficientes y sostenibles.
En esa línea, sus principales clientes son empresas de los sectores industrial, agroindustrial, minero y construcción.
El Perú aún es, no obstante, un mercado pequeño para el rubro de energías renovables y de generación distribuida (autoconsumo de energía eléctrica en base a energía solar y eólica). De allí su incursión en dichos cuatro países, adonde han ido de la mano de clientes que han llevado a la firma ?para que repliquemos el servicio que les hemos hecho en el Perú?.
Orange Energy creció 102% en el 2025, y este año proyecta crecer 173% (a nivel de toda la holding). <FFFC>