La Nación, Costa Rica
8 de marzo de 2026
La esposa de Andrey Amador, Laura Segú, volvió a mostrar cómo se encuentra el ciclista.
Andrey Amador hoy disfruta cada instante, porque sabe que su vida es un milagro, luego del grave accidente que sufrió el pasado 20 de febrero en Bejuco, mientras entrenaba a la Selección de Ciclismo de Ruta.
"Me golpeé la cabeza y la importancia de usar un buen casco... Me golpeé la cabeza y se me afectó la parte motora del lado izquierdo y por ejemplo, gestos de la motora fina me costaban, pero ya he mejorado", aseguró Andrey Amador desde el hospital el miércoles pasado.
"Ha sido mucho trabajo, pero muy agradecido con los hospitales en donde he estado, me han dado una atención increíble y realmente lo orgullosos que podemos estar de los hospitales, de la seguridad que tenemos, que es increíble. Y aquí estamos, poquito a poco recuperándonos y en nada nos vemos en la calle", comentó el pedalista que se retiró del pelotón profesional en noviembre de 2024.
Su evolución diaria es muy notoria y este sábado, su esposa, Laura Segú, posteó dos historias en Instagram, en las que muestra cómo está la máxima leyenda del ciclismo centroamericano.
Andrey Amador se ve en plena sesión de terapia, moviéndose cada vez con más facilidad. Y para eso cuenta con ayuda de una especialista, pero también otras cómplices.
Se trata de Gretta (8 años) y Abril (5 años), las pequeñas hijas del ciclista que resultan claves en este proceso de recuperación.
Ellas aparecen en el video lanzándole una pelota a su papá, permitiéndole poner en práctica el movimiento y la reacción.
Después del esfuerzo en la sesión, la recompensa para el ciclista y sus hijas fue sentarse a jugar legos, compartiendo tiempo de calidad en familia.