Uruguay ilusiona al pueblo basquetbolero y a viejas glorias de la selección, tras las que Ovación fue por su palabra. Luis Pierri, Horacio Perdomo y Diego Castrillón analizaron el presente Celeste.
Uruguay tuvo un arranque ilusiona con la vuelta a un
Mundial luego de 41 años de ausencia. Pero este equipo no solo contagió al hincha que busca revivir esa época gloriosa y a una generación que quiere verlo por primera vez, sino también a varios históricos que vistieron la Celeste.
Luis Pierri fue olímpico en
Los Ángeles 1984 y confesó que "a diferencia de otras veces, ahora crecen un poco las expectativas porque se han juntado muchas cosas como para que Uruguay tenga chances nuevamente de estar en el Mundial".
Diego Castrillón, que marcó un extenso camino con la Celeste expresó su ilusión al decir que "aunque llegamos a definir en un último partido en alguna oportunidad, no fueron tan prometedoras como esta". "No digo que es inmejorable, pero es única en los últimos capaz que 20 o 25 años, porque lo es por todo el proceso", agregó el alero que vistió la camiseta de la selección hasta 2008.
Horacio Perdomo también fue parte de la generación olímpica del 84. El Gato destacó la coordinación de
Álvaro Tito y el trabajo de
Gerardo Jauri en la dirección técnica, y agregó que "es una de las grandes oportunidades que tiene Uruguay para clasificar".
Así como lo hizo Perdomo, Pierri también destacó la conducción del DT: "Lo aprendido por Jauri en sus experiencias, no hay que llevárselo para la casa, le dieron una nueva oportunidad y claramente se nota que ha aprendido mucho y lo está inculcando. Después encontró material humano, no hay mucho misterio en estas cosas".
Por su parte, Castrillón que hizo su carrera como jugador, con Jauri al otro lado de la raya, con quien supo ser campeón de Liga Uruguaya de Básquetbol expresó que es un obsesivo del trabajo y no regala nada, no deja nada al azar. Cuando encontrás un grupo que responde a esos estímulos, se da una combinación muy buena".
Los tres resaltaron además el estilo que ha adquirido la selección de Jauri, que dista de los ciclos anteriores. Perdomo expresó que Jauri "encontró una idea de jugar ideal para nuestros jugadores". "Es fundamental mirar el juego de atrás hacia adelante, bajamos al rival en el goleo. Elevamos el porcentaje de triple, bajamos las pérdidas. Tenemos jugadores como
Joaquín Rodríguez y
Bruno Fitipaldo que le imprimen una velocidad al básquetbol y hacen que Uruguay haya logrado estos resultados", agregó el Gato respecto al estilo de juego.
Castrillón también hizo énfasis en la mejora en la velocidad y la eficiencia con el tiro y sumó como dato importante la "mentalidad": "hace que seamos competitivos de verdad". Además atribuyó el cambio de estilo a una "necesidad", al "no tener pivots dominantes como
Esteban Batista". Sin embargo, Diego manifestó que fue un cambio "que se demoró, porque podrían haberse hecho aún con Batista en cancha, haberle recortado minutos y utilizarlo específicamente en situaciones necesarias".
Pierri también se refirió al juego interno para este cambio de estilo, explicando que para llegar a este "se encontraron los pivots adecuados". El ahora DT que se desempeña en la rama femenina de Lagomar, agregó: "con Esteban jugábamos otra cosa. Fue una figura relevante, importante, el mejor pivot de la historia del básquetbol uruguayo. El equipo jugaba otra cosa o los entrenadores no supieron tampoco darle una forma diferente al equipo. Ahora tenemos pivot que corren diferente, que trabajan más para el equipo". Y también destacó el trabajo de los perimetrales: "Están en un momento relevante, son jóvenes, están con muy buena energía". "Gerardo inteligentemente acompañó el movimiento de los jugadores y salió algo que fluye, algo que se ve bien, lindo, agradable, con buenos porcentajes, se ve el trabajo, la defensa", concluyó Luis.
Si bien Uruguay supo estar cerca de volver al plano mundial, en otras ocasiones le costó competir. Perdomo atribuyó esto a que "los demás crecieron y nosotros nos fuimos para abajo". Además fue crítico con el sistema de competición en Uruguay: "Tenemos un problema de competición, que no se juega al básquetbol en cinco o seis meses. Nosotros jugábamos 10, descansábamos uno y hacíamos uno de pretemporada. Había cuatro divisionales, ahora hay más equipos amateur. Un jugador promedio, que no llega a la final, juegan seis meses al básquetbol nada más. Además hay trabas, vos pedís pase a nivel internacional y para volver tenés que estar inactivo dos meses. La Federación se vino a pique, tres extranjeros es un disparate, un curso de entrenador vale 30 mil pesos el primer semestre, tenés que ser millonario para hacerlo".
Además, si bien Perdomo entiende que al momento de Uruguay lo ayudan rivales que están "al 60%", destacó el aporte mayor "viene de jugadores que están o estaban jugando afuera". Pero también destacó a otros que "en el medio están jugando muy bien".
Por su parte, Castrillón también coincidió en que "durante muchos años no estaban dadas las condiciones de infraestructura y organizativa como para ayudar a jugadores y cuerpo técnico a lograr clasificar". Y además también puso el argumento de los jugadores del exterior, "que eleva el nivel de la selección". "Siempre tuvimos escasez de pivots y ahora casi no se necesitan, es el ideal para nosotros", concluyó.
Respecto a esta generación, Castrillón expresó: "se da una mixtura perfecta de experiencia, mediano recorrido y juventud empujando, y todo con una mentalidad positiva y de equipo, todos entendiendo cómo se juega hoy en día. Eso se entendió y en parte porque hay muchos que, si no están jugando, jugaron en el exterior. Hay jugadores de 23, 24 o 25 años con una madurez de 30-32 y eso ayuda al desarrollo del equipo. Es el momento justo y con un líder como es Bruno Fitipaldo, que es más que positivo".
Respecto al capitán, Pierri también se refirió: "Se nota su liderazgo desde el ejemplo, palabras sabias". Además destacó la "voluntad generalizada desde el colectivo". Por último expresó su sentimiento como hincha: "Se está viviendo una energía que todos la percibimos. A disfrutar el momento, esperemos todos que se cumpla el deseo, de todo el básquetbol, nosotros los integrantes de la selección, de estar en un Mundial". Y concluyó: "ojalá que lo aprovechemos al máximo, no solo yendo al próximo Mundial, sino que a todos los torneos que vengan. Nos vendría bien, sobre todo, para fortalecer las creencias en cuanto al básquetbol interno, que es lo que termina disminuyendo cuando no se dan los resultados".