El presidente del Tuerto analizó la situación tras la eliminación en Sudamericana. Por qué no impacto tanto en lo económico, el estilo de juego que quiere ver y lo que le preocupa y ocupa.
La eliminación de Defensor Sporting en la fase previa de la Copa Sudamericana frente a Montevideo City Torque dejó golpeado al club y así lo reconoció su presidente, Diego Franzini, quien asumió la responsabilidad deportiva del resultado, pero también apuntó a un problema más profundo que, según entiende, trasciende a un plantel o a un partido.
"Golpeado, pero no quiere decir con la cabeza baja. Está bien que hayan sentido el golpe como lo sentimos todos los hinchas, para corregir y salir adelante", dijo el dirigente al referirse al plantel y el cuerpo que visitó en el entrenamiento al día siguiente. La caída significó la cuarta vez que el club queda afuera en primera fase de una copa internacional (Danubio, Puerto Cabello y Monagas). Franzini, aunque aclaró que no fue responsable de las anteriores, sí se hizo cargo de la actual y habló de un problema institucional.
"Creo que se ha perdido el sentido de pertenencia de lo que es la institución. Defensor Sporting se caracterizó siempre por una única palabra: rebeldía. Era lo que nos sacaba adelante en los momentos complejos", señaló. Según el presidente, recuperar ese rasgo histórico es uno de los objetivos centrales del proyecto que impulsa la actual dirigencia. "Queremos volver a ser ese cuadro que nadie quería enfrentar. No importaba el resultado, pero el adversario no quería jugar contra vos porque eras un equipo con rebeldía adentro de la cancha y que dejaba todo", explicó.
Para Franzini, el trabajo para recuperar esa identidad no pasa únicamente por el plantel principal. "Me di cuenta de que nos inflamos el pecho diciendo que somos un club formador, pero muchos gurises que están desde los 9 o 10 años no conocen la historia del club. Nosotros lo damos por sentado y no es así. Estamos tratando de inculcar qué significa Defensor Sporting. No solo tener una idea de juego clara, sino una formación integral que vaya más allá del resultado inmediato del fin de semana".
El presidente también habló sobre la ansiedad que existe en el fútbol actual. "Vivimos en una sociedad donde todo es inmediato. Uno como hincha pensó que en esta primera presentación íbamos a ver resultados del trabajo de estos ocho meses, pero no se dio", reconoció. A pesar de la frustración deportiva, Franzini aseguró que el club está convencido de que el camino elegido es el correcto. "Los resultados van a venir, estamos convencidos. Quizás un poco después de lo que esperábamos como hinchas". Sobre el proyecto deportivo, explicó que la idea con el entrenador Román Cuello es construir un equipo protagonista. "Queremos un cuadro vertical, que vaya para adelante y que siempre busque el arco rival. Pero también que tenga la rebeldía suficiente para dejar todo en la cancha aunque las cosas no salgan", afirmó. En paralelo, el club intenta ordenar su situación económica con un criterio de austeridad. "El presupuesto que tenemos es justo. Podemos hacer contrataciones, pero no tirar manteca al techo", explicó. Franzini destacó que, pese a las dificultades financieras, el club mantiene uno de sus valores históricos. "Si hay algo que ha caracterizado a Defensor Sporting en toda su historia es que nunca ha dejado de pagar salarios y siempre los paga en fecha. Eso lo hemos mantenido con un criterio de austeridad". Incluso, distinto a directivas anteriores, el club no proyectó el premio por clasificar a la fase de grupos. "Necesitábamos ese dinero para seguir bajando deudas, pero no para seguir funcionando mes a mes. Teníamos la expectativa en el equipo, pero no quiere decir que jugáramos con una plata hipotética que teníamos el 50% de probabilidades de tenerla o no", argumentó el presidente.
En el último mercado, algunos jugadores formados en el club pudieron regresar, pero decidieron otros destinos y es el precio a pagar para contemplar una de las preocupaciones más grandes. "El pasivo sí tiene una disminución, no nos saca de la situación en la que estamos, pero muestra por lo menos una leve mejora y un cambio de dirección".
Para Franzini, el desafío es ordenar el club, incluso antes de pensar en proyectos para Pichincha o el estadio con interesados que no dejaron de acercarse. "Los cambios están instalados desde enero. Estamos convencidos de que vamos por buen camino y que cuando termine el año, tanto en lo deportivo como en lo político-financiero, vamos a cerrar una buena temporada".
Un club vendedor: Patricio Pacífico al Barcelona y una posible venta récord
El presidente de Defensor Sporting destacó la operación que llevó al juvenil Patricio Pacífico al Barcelona. "En términos económicos para el club, una vez concretada la operación va a ser por encima de los tres millones de dólares líquidos para el club, más un millón de euros en bonos. Lo cual lo va a convertir en la transferencia más importante de los últimos 20 años", confirmó el presidente y explicó que es un préstamo sin costo con opción a compra debido a "las condiciones de fair play financiero de LaLiga española". Para Franzini la operación tiene dos buenas particularidades. "Nosotros estamos apostando a Patricio porque creemos en él y en su capacidad deportiva. Sabemos que va a triunfar", aseguró. Además, valoró que la negociación se haya realizado directamente entre clubes: "Durante mucho tiempo nos dijeron que no se podía negociar club a club y demostramos que sí se puede. Trabajamos con intermediarios y representantes, pero los clubes también pueden buscar alternativas de mayor liquidez por sí solos", aseveró.
Un problema en Defensor Sporting: necesidad de tener políticas institucionales
Franzini, reconoció que las divisiones internas son uno de los principales problemas que atraviesa el club y que afectan su desarrollo institucional. "Uno de los principales problemas que tiene Defensor Sporting es su división", afirmó al analizar el escenario político del club y sostuvo que las diferencias entre sectores han dificultado sostener proyectos a largo plazo y que es necesario construir consensos institucionales. "No puede ser que una directiva siga un camino y que si el día de mañana hay un cambio se borre todo y se arranque de otro lado", señaló. Para el presidente, el desafío es establecer políticas de club que trasciendan a las dirigencias. "Tiene que haber consensos en temas clave como lo económico, lo deportivo y la proyección del club hacia adelante", explicó.
Aunque evitó hablar directamente de una lista única en futuras elecciones, dejó claro que considera fundamental reducir la confrontación interna. "Todos los sectores políticos vamos a tener que replantearnos muchas cosas para salir de esta situación", concluyó.