Recorrieron, identificadas por el color violeta, la avenida 18 de Julio; hubo pedido de justicia para víctimas, la aparición con vida de desaparecidas y la erradicación de los estereotipos de género.
Miles de mujeres marcharon este domingo durante varias horas por la avenida 18 de Julio en conmemoración del
Día Internacional de la Mujer. Las identificaba el
color violeta, que vestían desde madres que llevaban a sus hijos en brazos hasta mujeres que ayudaban a caminar a sus abuelas, que avanzaban con alguna dificultad. Muchas otras llevaban
carteles para expresar sus reclamos, con mensajes como el pedido de
justicia para víctimas de femicidio y violación, la aparición con vida de desaparecidas y la erradicación de los estereotipos de género.
Se oyeron los cánticos que año a año se entonan con el reclamo de un futuro más feminista. Pero también hubo quienes exigieron un "presupuesto justo" para la ley integral contra la violencia basada en género, que aún no se puede cumplir en su totalidad debido a la falta de fondos (por ejemplo, para la creación de un juzgado de género por departamento).
También hubo reclamos referentes a la problemática de la violencia vicaria, que se instaló en la agenda pública en 2025 tras el caso de Francisco y Alfonsina Morosini, de 6 y 2 años, asesinados por su padre en Soriano. Según informó la Fiscalía en ese momento, el hombre cometió el crimen con el fin de dañar a la madre de los niños, de quien estaba separado. A partir de allí, Presidencia convocó a una mesa interinstitucional, pero, como solo se reunió una vez, grupos feministas reclaman que se retome.
"Ni un niño más usado como arma, basta de violencia vicaria", leía uno de los carteles.
De la marcha participaron diferentes organizaciones sociales y varias referentes políticas del oficialismo. Entre ellas, la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, las ministras Cristina Lustemberg, Fernanda Cardona, Lucía Etcheverry, Sandra Lazo y Tamara Paseyro.
"No estamos luchando por un mundo para las mujeres, estamos trabajando por una sociedad menos violenta, más amable, con más oportunidades", expresó Cosse, según consignó Telenoche (Canal 4).
También formó parte la presidenta de Inmujeres, Mónica Xavier, y la exvicepresidenta Lucía Topolansky.
Las proclamas
La semana previa a la marcha comenzó con polémica una vez que el Pit-Cnt convocó bajo la consigna "8M Antiimperialista. Por la soberanía de los pueblos, no pasarán".
Una de las que alzó su voz en contra de la consigna fue Soledad González, integrante de la Intersocial Feminista, quien dijo a El País el sábado que, en su opinión, el "enfoque estaba equivocado".
La consigna de la intersocial fue "Estado ausente: pobreza y violencia hacia las mujeres". En la proclama expresaron que "los femicidios no son hechos aislados ni tragedias privadas" sino que "son el resultado extremo de una sociedad que todavía tolera el control, el abuso y la desigualdad". Recordaron, además, las "desigualdades persistentes" a las que están expuestas las mujeres en materia de cuidados, y que las migrantes están en una "situación de especial vulnerabilidad".
También reclamaron derogar el artículo de la Ley de Urgente Consideración que, consideran, "ha encerrado a decenas de mujeres en la cárcel por unos gramos de marihuana".
Por otra parte, la proclama que el Pit-Cnt divulgó el miércoles apuntaba a marchar "no solo por lo que sucede en nuestro país", sino en el mundo y la región. Apuntaron a que el feminismo y la marcha son "antiimperialistas" porque rechazan "toda forma de dominación que someta a los pueblos a intereses ajenos, vulnerando su soberanía y su derecho a decidir su propio destino".
Final
La marcha pasó por la Intendencia de Montevideo, donde estaban Mujeres de Negro y Familiares de Detenidos Desaparecidos, para luego llegar a la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, donde culminó. Allí grupos de manifestantes realizaron cánticos alrededor de fuego que prendieron en la calle y se leyeron diferentes mensajes.