Un llamado a la FAO
Fernanda Machiavelli, viceministra de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar de Brasil, solicitó a la FAO tener en cuenta los resultados de la ICARRD+20
Fernanda Machiavelli, viceministra de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar de Brasil, solicitó a la FAO tener en cuenta los resultados de la ICARRD+20. Considera que la reforma agraria debe entrar de una forma estructurada al plan de trabajo de la institución y ser el eje estratégico que articule las agendas de seguridad alimentaria, desarrollo rural sostenible, reducción de desigualdades y enfrentamiento del cambio climático. "Sin democratización del acceso a la tierra, en los territorios no habrá sistemas alimenticios justos, ni sostenibles, ni saludables, ni resilientes. Y sin sistemas alimentarios justos no va a haber superación del hambre ni control del cambio climático", anotó. A su vez, la secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano de México, Edna Elena Vega, exaltó la declaración de Cartagena como una ratificación de los principios y valores que se suscribieron hace 20 años en Brasil. "Sin reforma agraria no hay justicia social en el mundo. Estamos obligados y somos responsables de atender este objetivo de justicia social", dijo.
Otro de los momentos centrales de la clausura de la II Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural, ICARRD+20 fue la firma del Pacto Nacional por la Implementación de la Reforma Agraria y Acuaria Estructural Integral y Popular, suscrito por representantes de movimientos sociales -campesinos, indígenas, comunidades afrodescendientes, raizales, palenqueras y poblaciones vinculadas a actividades acuícolas- junto con el Gobierno nacional, representado por la Ministra de Agricultura. El documento fue presentado como un instrumento que reconoce el mandato de las comunidades en la transformación estructural del país y reafirma su legitimidad en la construcción de territorio. Cabe resaltar que la ICARRD+20 contó con la presencia de 843 participantes internacionales provenientes de 102 países y 3.509 participantes nacionales de 359 municipios.
Hace unos días, Cartagena acogió la II Conferencia Internacional Sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural, ICARRD+20, un encuentro que reunió a delegaciones de Asia, África y América Latina y que deja como resultado una hoja de ruta para reposicionar la reforma agraria como política de Estado con proyección internacional. Y es que tras cumplir con una extensa agenda que tuvo como enfoque central la redistribución y uso de la tierra, el encuentro global culminó con la adopción de una declaración de 32 puntos respaldada por 28 de los 56 estados participantes, en un ejercicio que desde el Gobierno colombiano fue destacado como muestra de voluntad política y de compromiso multilateral. Así las cosas, la conferencia cerró con un documento final que establece lineamientos estratégicos en materia de acceso equitativo y seguro a la tierra, fortalecimiento de los sistemas agroalimentarios para mejorar la seguridad y soberanía alimentaria, transición hacia modelos productivos sostenibles y resilientes frente al cambio climático, y reconocimiento y protección de los derechos de comunidades campesinas, pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes, raizales y palenqueras. En ese sentido, la ministra de Agricultura y Desarrollo Rural, Martha Carvajalino, señaló que el resultado refleja un esfuerzo colectivo orientado a la construcción de acuerdos comunes. "Recibimos 56 países,que desde el primer momento se propusieron buscar consenso. Y si bien pudiéramos tener una declaración desde diferentes miradas, hoy tenemos la mejor declaración posible para los estados que se sentaron a construir acuerdos", dijo la alta funcionaria al cierre del evento. Agregó que el reto ahora es profundizar los compromisos adoptados y avanzar en su implementación a nivel nacional y regional. Por su parte, la ministra de Relaciones Exteriores, Rosa Yolanda Villavicencio, resaltó la diversidad de actores presentes y la amplitud de los debates que marcaron la ICARRD+20. Desde la Cancillería se subrayó que la participación de gobiernos, movimientos sociales y organismos internacionales evidencia respaldo político y continuidad del proceso en el escenario global. A su turno, el viceministro de Asuntos Multilaterales de Colombia, Mauricio Jaramillo Jassir, manifestó que la principal conquista de la declaración, a la que se espera se agreguen luego más países, es el haber seguido ubicando el tema de la reforma agraria y el desarrollo rural en la agenda internacional, según los términos de quienes creen en la multilateralidad y que, según él, "hoy está bajo asedio". "Nunca antes, desde la Segunda Guerra Mundial, había habido una ofensiva tan brutal en contra de normas, de valores, de consensos mínimos. Hoy ponemos en duda consensos relativos al desarrollo sostenible, la igualdad de género, los derechos humanos, el DIH", explicó, al tiempo que añadió que esta declaración debe ser entendida "como un respaldo a un sistema internacional basado en reglas, basado en normas". De otra parte, durante la clausura también se informó que varios estados manifestaron su interés en albergar la próxima conferencia en un plazo máximo de tres años. El Ministerio de Agricultura anunció la creación de un mecanismo entre los países firmantes para definir la sede y la organización del siguiente encuentro. Con este cierre, Cartagena se consolida como escenario de diálogo internacional sobre desarrollo rural y reforma agraria. La ICARRD+20 deja como resultado un documento consensuado por 28 países que, según el balance oficial, busca traducirse en políticas públicas concretas y en una mayor coordinación entre estados para enfrentar los desafíos estructurales del campo en el siglo XXI.
ICARRD+20 cerró con declaración de 32 puntos