Rodrigo Garmendia y Jimena Siri protagonizan el musical "Doña Flor y sus dos maridos" en el Teatro Stella. El clásico de Jorge Amado llega renovado, con más de 20 artistas en escena y banda en vivo.
Hace más de 20 años protagonizaron Chicago como final de curso en la escuela de comedia musical de Luis Trochón. Desde entonces, las carreras de Rodrigo Garmendia y Jimena Siri crecieron mucho.
Él fue Molina en El beso de la mujer araña, el año pasado, antes dirigió West Side Story en el Sodre, y protagonizó el unipersonal musical Boulevard Sarandí; y ella fue parte del musical Matilda, trabajó en Sé lo que viste de Canal 4 y es productora teatral.
Ahora se reúnen para ser Vadinho y Flor en Doña Flor y sus dos maridos, el musical que llega el 13 de marzo, a las 21.00, al teatro Stella. Entradas por Redtickets.
Se trata de una adaptación de Federico Roca que dirige Daniel Infante Pan, que estuvo más de una década guardada en un cajón, y se basa en la popular novela del brasileño Jorge Amado que cumple 60 años.
Raw Html La puesta de este estreno tendrá más de 20 artistas en escena, música original y banda en vivo. Completa el trío protagónico Emilio Meneses Costa como Teodoro.
En las tablas uruguayas esta historia ya tuvo versiones teatrales. La última fue en 2015, protagonizada por Franklin Rodríguez, Adriana Da Silva y Leonardo Lorenzo en el Notariado.
Publicada en 1966, la novela de Jorge Amado es una de las más leídas de la literatura brasileña y fue traducida a decenas de idiomas. La historia también tuvo una célebre adaptación cinematográfica dirigida por Bruno Barreto y protagonizada por Sonia Braga, con José Wilker y Mauro Mendonça como los dos maridos de Flor, que convirtió al personaje en un ícono del cine latinoamericano.
Ya sea en la novela, en la película o en este musical que llega al teatro Stella el 13 de marzo, lo que no cambia es el encanto de la vida bahiana, con su colorido y pintorescos personajes. Y, en última instancia, su celebración de la vida.
La trama de esta comedia se centra en Doña Flor, quien está casada con el desprolijo Vadinho que compensa sus excesos de bebida e infidelidades con una relación tan caótica (y tóxica) como apasionada. Al poco tiempo enviuda y contrae segundas nupcias con el farmacéutico Teodoro, quien es lo opuesto a su anterior esposo.
La vida de Doña Flor sería perfecta. si no fuera porque su primer marido se le aparece constantemente, y desnudo.
En una charla con El País, Garmendia y Siri cuentan que hace más de un año comenzaron a ensayar, ya que originalmente la idea era estrenar este musical en noviembre pasado. Se terminó reprogramando para marzo con la intención de, una vez terminada la temporada en el Stella, puedan salir de gira. "Es un espectáculo pensado para moverse, aunque no es tan simple porque somos más de veinte personas en escena, con banda en vivo y una escenografía importante", comenta Garmendia.
Sobre la escenografía, comentan que se trata de un gran despliegue. "Tiene una estructura escenográfica móvil en el centro del escenario que gira y permite diferentes situaciones. Es compleja, pero al mismo tiempo está diseñada para poder trasladarse.
Incluso en el Stella usamos mucho el espacio del teatro: la platea, los palcos. es un espectáculo bastante integral", agrega Siri. Con texto de Federico Roca y música de Santiago Gutiérrez, los creadores se basaron directamente en la novela, respetando el argumento. "Se escribió en 2009 y nunca se había estrenado, así que para nosotros es muy fuerte poder hacerlo ahora", dice Garmendia.
A 23 años de Chicago, que fue el musical que abrió las puertas, masivamente, a este género en el teatro uruguayo, los protagonistas de Doña Flor entienden que, por suerte, el público ha cambiado mucho, como también han crecido las producciones. Títulos como Matilda: El musical, Alicia en el país de las maravillas, Shrek, el musical, West Side Story, Lucy en un cielo con diamantes, o la creación uruguaya que llegó a calle Corrientes, El club de los perfectos, ayudaron a este presente.
"Antes había cierto prejuicio, pero cada vez que se estrenó un musical fuerte en Uruguay funcionó muy bien. Eso demuestra que hay público. Y es lindo que ya no haya que viajar siempre a Buenos Aires para ver este tipo de espectáculos", dice Garmendia.
Como ocurre en la historia, Vadinho se le aparece desnudo a Doña Flor, lo que genera risas en Garmendia. "Tiene momentos sensuales y bastante humor. Pero todo está muy cuidado y muy coreografiado. No es algo improvisado ni incómodo para nosotros; está pensado dentro de la narrativa", agrega.
La dupla también aclara que si bien la música y la estética tienen mucho del clima de Bahía, el musical cuenta con canciones que cuentan la historia, enlazan escenas y ayudan a narrar lo que pasa. "Las canciones no están ahí solo para lucirse. Son atmosféricas e integradas al relato", adelantan.
Sobre lo que esperan que se lleve la gente con este musical, la dupla dice: "Un gran espectáculo". También insisten que "Para quienes aman el teatro musical, es una cita obligada. Y para quienes no conocen mucho el género, es una buena puerta de entrada. Es divertida, dinámica, dura alrededor de una hora y media y tiene mucha música y humor".