Remolque refrigerado recorre 1.600 km en Australia con energía solar
La transición hacia una logística más sostenible impulsa nuevas tecnologías en el transporte
La transición hacia una logística más sostenible impulsa nuevas tecnologías en el transporte. Una de ellas se probó en Australia, donde un remolque refrigerado impulsado por energía solar completó un recorrido de ida y vuelta de 1.671 km entre Brisbane y Sídney sin utilizar diésel en su sistema de refrigeración. El ensayo fue realizado por la empresa australiana Protran Solutions, en colaboración con la firma británica Sunswap, y demuestra que la energía fotovoltaica puede mantener la cadena de frío en condiciones reales de transporte.
La prueba se extendió durante tres días, con más de 32 horas de refrigeración continua, manteniendo temperaturas precisas para productos sensibles, como huevos a 11 °C y carne congelada a -2 °C. El sistema Sunswap Endurance, instalado en el techo del remolque, integra paneles solares y baterías que alimentan una unidad frigorífica eléctrica. Durante el trayecto generó 58,9 kWh de energía solar y consumió 85,9 kWh en total, terminando el recorrido con un 62% de batería disponible.
El equipo no requirió conexión a la red eléctrica, enchufes externos, ni soporte del camión tractor. Además, la eficiencia del sistema permitió utilizar solo el 28% de la capacidad de la batería, lo que refuerza la confianza de los operadores en esta tecnología.
Este avance resulta relevante en Australia, donde el transporte es el tercer mayor emisor de gases de efecto invernadero (GEI) y podría convertirse en el principal hacia 2030. En ese contexto, al reemplazar los generadores diésel auxiliares, que suelen utilizar los remolques refrigerados, el sistema permite ahorrar cerca de 64 litros de combustible y evitar la emisión de unos 172 kg de CO {-2} por viaje.